<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141</id><updated>2012-01-28T07:20:58.697-08:00</updated><title type='text'>Cierre de edición</title><subtitle type='html'>Observatorio cultural, lo que resta del día, diario de fatigas</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>213</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-5735433016743731733</id><published>2012-01-28T06:42:00.001-08:00</published><updated>2012-01-28T07:20:58.703-08:00</updated><title type='text'>156 / Familias muertas en vida</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Carta escrita por Virginia Buenrostro, madre perteneciente a CADHAC (Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, A.C.) leída el 7 de junio del 2011, afuera de la Procuraduría del Estado durante una reunión de Javier Sicila con las autoridades del Estado (*)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día viendo las noticias oí que secuestraron a unos muchachos, después a un empresario, más tarde a Ceballos y yo pensé que a mí nunca me tocaría vivir esa situación, pues no tengo dinero, no soy rica y no soy política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora con todo el dolor de mi corazón, partido en mil pedazos al igual que todas las personas que estamos aquí presentes, les pido humildemente que nos unamos todo el pueblo para exigir a nuestro Gobierno; a Medina, que es la cabeza del Estado, que trabajen para encontrar a nuestros hijos, esposos, hermanos, amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día son más las personas que se está llevando el crimen organizado. A muchas de las personas que secuestran las matan o las obligan a trabajar de halcones, vendiendo droga o hasta cuidando a otros secuestrados. Sólo ellos saben los mucho que están sufriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú que nos miras o nos escuchas te pedimos que nos apoyes. No esperes a estar como nosotros&amp;nbsp;sufriendo este martirio; no esperes&amp;nbsp;a ser otro zombi más en la Ciudad, pues ya no es vida lo que tienes cuando pierdes a un ser amado.Apóyenos como apoyan a sus equipos, a sus artistas y que no&amp;nbsp;dejan nada. Salgamos a las calles a exigir nuestros derechos para que el día de mañana&amp;nbsp;a ustedes no les pase lo mismo que a nuestros seres queridos. Para que el día de mañana todos podamos ir al trabajo, salir a pasear o simplemente estar sentados afuera de nuestras casa sin temor a ser secuestrados o&amp;nbsp;de perder la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a ti que ya estás en la misma situación de tener secuestrado o desaparecido a algún ser querido, no tengas miedo a denunciar. Yo perdí mucho tiempo por tener miedo como tú, pero ya es tiempo de decir ¡BASTA&amp;nbsp;a la impunidad! Es tiempo de trabajar UNIDOS y EXIGIR NUESTROS DERECHOS, pues por eso pagamos nuestros impuestos.Si nos quedamos en casa llorando en un rincón no vamos a lograr nada. Así no van a regresar. LA UNIÓN HACE LA FUERZA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijos, esposos, hermanos, amigos: VAN A REGRESAR, LOS AMAMOS Y NO DESCANSAREMOS HASTA TENERLOS DE NUEVO CON NOSOTROS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(*) Junto a su esposo David Ibarra, Virginia fue secuestrada durante tres días en Cadereyta Jiménez por la delincuencia organizada. Creyendo que eran maleantes, los soldados que los encontraron no hicieron caso a las súplicas de la pareja de que acudieran a su propiedad, tomada por otros delincuentes, porque ahí llegarían sus familiares a buscarlos, lo que así sucedió. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hoy, el matrimonio sufre el dolor de tener&amp;nbsp;secuestrados desde noviembre de 2010 a dos hijos, un&amp;nbsp;yerno y un chofer por los mismos delincuentes que el Ejército dejó escapar. Ellos son Jocelyn Mabel y David Joab &lt;span class="highlighter"&gt;Ibarra&lt;/span&gt; Buenrostro, de 27 y 28 años;&amp;nbsp;José Ángel Mejía Martínez, de 28 años, novio de Jocelyn, y&amp;nbsp;Juan Manuel Salas Moreno, de 41 años, chofer de la empresa familiar.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-5735433016743731733?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/5735433016743731733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/5735433016743731733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2012/01/156-carta-sobre-desaparecidos.html' title='156 / Familias muertas en vida'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-6461447335441408756</id><published>2012-01-16T08:57:00.001-08:00</published><updated>2012-01-16T08:57:25.782-08:00</updated><title type='text'>157 / Una luz en las montañas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-08fB1fTUJUg/TxRW39yzX9I/AAAAAAAAAUg/A1EN_tn0rto/s1600/Divisadero%2525201%25283%2529.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" kba="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-08fB1fTUJUg/TxRW39yzX9I/AAAAAAAAAUg/A1EN_tn0rto/s320/Divisadero%2525201%25283%2529.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="divTexto" style="color: black; font-size: 12pt; text-align: left; width: 100%;"&gt;El viento de la mañana del 18 de noviembre mece el tostado pastizal de la cima de Huetosácachi, un poblado del municipio de Bocoyna, al suroeste de la capital de Chihuahua. No hace frío y la claridad permite apreciar las pocas casas pequeñas con techos de lámina repartidas muy lejos una de la otra, pero unidas por la construcción austera y las chimeneas todavía humeantes por la preparación del café y las tortillas del desayuno, acaso huevos, que impregnan el aire de olor a madera quemada.&lt;br /&gt;Allí, sobre un sendero que lleva hacia la minúscula iglesia de la comunidad, camina una caravana encabezada por Rodrigo y Juan &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt;, ambos hermanos ya con los cabellos blancos, de gafas y sombreros para el sol, y quienes encabezan moralmente desde hace 15 años la &lt;span class="highlighter"&gt;fundación&lt;/span&gt; que lleva el nombre de su hermano ya fallecido, el Obispo José A. &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Del lado opuesto, también a paso lento, avanza un grupo de tarahumaras o rarámuris encabezados por el Gobernador de la aldea, Antonio, un viejo pequeño y delgado con el tradicional bastón de mando en mano, y por Francisca, líder natural. Ella es robusta y también de corta estatura, con un vestido celeste con franjas azules y una pañoleta morada que cubre su cabello negro.&lt;br /&gt;Los tarahumaras, menos de 20, bailan, dan gritos y tocan violines y sonajas cuyos sonidos se extienden en el aire. Sobre sus pantalones y chaquetas llevan capas blancas y sus cabezas están rodeadas por papel maché y moños para regalos.&lt;br /&gt;Los &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; y sus compañeros esperan la señal de bienvenida de los indígenas, de lo contrario, no pueden entrar a la comunidad. Luis Octavio Híjar, "El Gordo", el enlace desde hace años con los rarámuris, interpreta y anuncia que pueden avanzar hasta que ambos conjuntos se encuentran.&lt;br /&gt;Sin dejar de cantar e interpretar sus melodías, los anfitriones danzan en torno a los visitantes que durante años les han hecho la vida menos difícil a los tarahumaras como ellos en sus áridas llanuras, agrestes barrancos y edénicas planicies rodeadas de pinos, y donde el chabochi, el mestizo, tala los árboles, humilla al indígena e impone su visión del mundo.&lt;br /&gt;Con este festejo, en el que no faltó el tesgüino, bebida hecha a base de maíz, y una misa impartida por Sor Carmen Rivera, de la Orden Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; Tarahumara José A. &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; quiso celebrar una década y media de ayudar a la supervivencia de una de las culturas más resistentes en América a la civilización del mestizo: la de este indígena de la Sierra Madre Occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lejos de Huetosácachi y del presente, los hermanos Juan, Manuel, Rosario y Rodrigo &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; venían en auto por el camino que separa a la montañosa Sisoguichi del poblado de Creel. Era el 28 de febrero de 1992.&lt;br /&gt;Los regiomontanos venían de recoger algunas cosas que quedaron en la habitación de su hermano José, obispo jesuita fallecido dos días antes por un cáncer de páncreas.&lt;br /&gt;Uno dijo en el camino que la misión de Pepe, como le llamaban, no podía terminar con su muerte.&lt;br /&gt;-"No podemos olvidar a la Tarahumara", recuerda Juan.&lt;br /&gt;"En casa estuvimos muy relacionados con los jesuitas, con la sierra.&lt;br /&gt;"Cuando Pepe era seminarista nos visitaban misioneros, sacerdotes. Siempre estuvimos enrolados en la montaña y sus necesidades", dice.&lt;br /&gt;Nacido el 7 de agosto de 1925, José Alberto &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; Farías fue el mayor de 10 hijos de una familia presente en fundaciones de empresas e instituciones como el ITESM.&lt;br /&gt;Dice Juan que su hermano conoció a los jesuitas en High School de Alabama y le agradaron por su apertura y conocimientos. En 1951 sus sandalias pisaron por primera vez la Tarahumara cuando fue enviado a la antigua misión de Sisoguichi.&lt;br /&gt;Tras su ordenación, en 1962 presentó su tesis doctoral sobre la personalidad jurídica del indio y el Tercer Concilio Provincial Mexicano.&lt;br /&gt;Volvería con los indígenas en 1962 para iniciar una loable empresa en su favor, que va desde la apertura de escuelas radiofónicas, la recaudación de apoyos en especie y medicamentos distribuidos en una avioneta que él mismo conducía y la &lt;span class="highlighter"&gt;fundación&lt;/span&gt; de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos A.C. (COSYDDHAC), aún vigente.&lt;br /&gt;Líder moral, José fue muy querido por las comunidades remotas, porque lo mismo comía en el suelo los platillos sencillos que evangelizaba sin alterar la cultura rarámuri.&lt;br /&gt;Su última voluntad fue que lo sepultaran en Sisoguichi, al pie de la catedral, en la Alta Tarahumara.&lt;br /&gt;Así fue. Los indígenas hicieron suya la velación, sacaron el féretro y danzaron en torno del atrio. Como sus creencias impiden introducirlo de nuevo, abrieron un boquete por la torre y depositaron sus restos en una capilla hecha para albergarlos.&lt;br /&gt;Los &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; recibieron el 18 de noviembre de ese 1992 el acta de la &lt;span class="highlighter"&gt;fundación&lt;/span&gt; que llevaría el nombre del jesuita y que apoyó gente que se sentía en deuda con el Obispo, con Chihuahua y con el tarahumara.&lt;br /&gt;También contaron con el apoyo de Carlos Vallejo, ex jesuita; de los religiosos Ricardo "El Ronco" Robles y Javier "Pato" Ávila, y del rarámuri Juan Gardea, defensores todos y conocedores palmo a palmo de la sierra. Este último murió hace unos días.&lt;br /&gt;"Al inicio la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; no estaba muy bien organizada", recuerda Carlos, hijo de Juan y también consejero. "Nuestra labor consistía en recoger donativos en especie, comida y cobijas, que distribuíamos a través de una red de contactos muy grande de sacerdotes, hermanas, laicos que conocían bien al tío Pepe y que siguen siendo nuestras manos en la sierra".&lt;br /&gt;La gran sequía de 1994 en la sierra ayudó a la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; a asumir una identidad. Rodrigo, ex jesuita y, como su hermano Juan, especialista en recursos humanos, lo recuerda.&lt;br /&gt;"Esa vez dijimos: 'mientras definimos o no el plan estratégico, hay que ayudar'. Convocamos a una colecta nacional, metimos unos anuncitos en EL NORTE y REFORMA y, no sabes, se nos vino una avalancha.&lt;br /&gt;"Nomás de México fueron 12 tráileres de donaciones. No sabíamos ni clasificar, pero lo mandamos todo".&lt;br /&gt;Así, la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; Tarahumara José A. &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; entró al escenario nacional. Con el tiempo vendrían otras vías de financiamiento, algunas pioneras como el redondeo.&lt;br /&gt;Para evaluar los puntos centrales de su trabajo: salud, nutrición y educación, establecidos desde su origen, la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; viajó a Sisoguichi hace días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Más de 130 mil rarámuris habitan las rancherías que hacen su comunidad en los casi 65 mil metros cuadrados de la Sierra Tarahumara, en el corazón de la Sierra Madre. Otras etnias son los guarijíos y tepehuanes.&lt;br /&gt;Antiguamente belicoso, hoy aquel grupo es pacífico y distante del mestizo. Su cultura, rica y compleja, no se explica de otra manera que como la describió Artaud: "el país de los tarahumaras está cargado de signos".&lt;br /&gt;Dado que muchos viven en lugares inhóspitos, al fondo de barrancos y cuevas, las necesidades de salud y nutrición son muy altas e incluso dramáticas, pues la mortandad es frecuente por el hambre, el calor rebasa los 50 grados y el frío atormenta hasta los 25 bajo cero.&lt;br /&gt;Por ello, el Estado e instituciones como la &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; trabajan a su manera y a veces en conjunto.&lt;br /&gt;Esto no lo sabe Manuel Domínguez, quien a sus 70 años camina por su huerto de Bawinocachi, en el techo del país de los tarahumaras.&lt;br /&gt;"Orita quedan puros repollos, pero sacamos acelga, zanahoria, maíz, chile", dice el delgado tarahumara de pantalón de mezclilla, camisa celeste medio fajada y sombrero muy ondulado que le da matiz a sus rasgos morenos y curtidos por el frío intenso de aquella región de coníferas que por su número parecen infinitas.&lt;br /&gt;Manuel es el dueño del primer huerto que apoyó la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt;. El programa nació en el 2002 y hoy se cuentan 262 huertos en 10 comunidades y 78 rancherías, explica su coordinadora Adriana Acosta.&lt;br /&gt;"Ellos cosechan repollo, acelgas, espinacas, rábanos, betabel, cebollas, ajos, cilantro, lechugas, en fin, muchos alimentos que han venido a enriquecer su dieta y que no sólo las consumen ellos sino que las comparten con las comunidades", dice.&lt;br /&gt;Este proyecto está dentro del programa general Pass-Ko'Wame, que integra también mejoramientos de cultivos básicos, abastecimiento de agua para huertos y parcelas y, el insigne de la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt;, el de distribución de leche en polvo para niños de 0 a 5 años, con supervisión durante esos años de peso y talla, así como para embarazadas y lactantes.&lt;br /&gt;Adriana de la Peza, coordinadora regional del programa, asegura que el suministro de leche en polvo, dado por Liconsa a precios módicos, se da para 3 mil niños de 430 rancherías.&lt;br /&gt;"La leche está fuera de la dieta rarámuri, pero muchas comunidades la han aceptado y ha ayudado a que los niños no estén tan desnutridos", cuenta. "Tan lo han aceptado que hubo un año en que no hubo recursos y las comunidades reunieron el dinero para conseguir la leche, lo que le va quitando el carácter asistencial".&lt;br /&gt;El abasto de la leche, así como pláticas de salud y nutrición, no serían posibles sin 200 promotores que pertenecen a una red de la Diócesis de la Tarahumara y que son rarámuris. Uno de ellos es Martha Juárez.&lt;br /&gt;"Primero nos decían que no la querían (la leche), pero luego la aceptaron y se la toman con pinole, con atole de avena, de arroz. Ya los niños no están tan flacos como antes", explica esta mujer de rebozo naranja y mirada penetrante y serena que recorre la risa de sus dos nietos que consumen la leche: pequeños, de cabellos hirsutos y mejillas descarapeladas por el frío, pero nutridos.&lt;br /&gt;A su paso por rancherías, Martha ha visto no sólo los padecimientos comunes, tuberculosis y males gastrointestinales, el primero por el intenso frío, el segundo por la ausencia de agua o su baja calidad cuando se acumula en arroyos, sino el aumento de otros que antes no había como hipertensión, enfermedades del corazón, riñón y diabetes, los cuales adjudica al refresco de cola y las frituras.&lt;br /&gt;"Pues uno les dice que no coman de eso, pero a veces se enojan", sonríe la mujer. "Uno hace la lucha".&lt;br /&gt;Los indígenas también resultan afectados con la introducción a gran escala de cervezas y licores. Un six de Tecate les cuesta 100 pesos, pero ellos se las ingenian para adquirirlo.&lt;br /&gt;La &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; apoya también en educación. Más de 430 tarahumaras tienen beca de secundaria, prepa y licenciatura. Incluso ya tienen egresados que trabajan en la institución.&lt;br /&gt;Además, tienen seis becados en el curso de auxiliar de enfermería en la Escuela Florence Nightingale, dice su titular María Guadalupe Santos, de la Orden de Hijas Mínimas de María Inmaculada.&lt;br /&gt;"Pero necesitamos un edificio nuevo para más estudiantes", dice y mira a la gente de la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Parte de los egresados de esa escuela trabajan en el Hospital de Sisoguchi, apoyado por la institución, y en la Clínica San Carlos, en Norogachi.&lt;br /&gt;Alcanza incluso para donar vacas, como sucedió hace meses cuando el internado de niñas de Sisoguichi celebró sus 100 años y, conforme a la costumbre tarahumara, mataron animales y los almorzaron en caldo.&lt;br /&gt;"Tenemos 60 indígenas internas y la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; nos ayuda desde hace años con despensas", dice su directora Elvira Soto, sonriente y de voz dulce, quien muestra con orgullo las limpias habitaciones y salones.&lt;br /&gt;"Antes las hermanas iban a caballo a buscar a las tarahumaritas, pero ahora los padres las traen porque se les respetan sus tradiciones".&lt;br /&gt;Rodrigo, quien con su esposa María Carranco han extendido la labor del Obispo &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; a través de la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt;, explica el punto sensible: cómo ayudar sin vulnerar al tarahumara, reacio a cambios invasivos.&lt;br /&gt;"Hay que ser conscientes para dar pasos previos: primero hay que conocerlo, y después, querer al tarahumara. Ambos factores son los que nos determinan y nos dan personalidad entre otras instituciones".&lt;br /&gt;La &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; opera en Monterrey, donde nació y dirige Lidia Isaías, y en el DF. Pronto fortalecerán la sede en Chihuahua y, específicamente, en Creel, poblado al pie de la sierra.&lt;br /&gt;Samuel Araiza, presidente ejecutivo de la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt;, habla del proceso que llaman cariñosamente la "desllagunización" del organismo, con miras a ciudadanizarlo aún más.&lt;br /&gt;"Este proceso de transición", ríe, "ha avanzado, pero la presencia de los &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; ha sido invaluable y, junto a ellos como consejeros fundadores, queremos fortalecer a la institución con más personas comprometidas".&lt;br /&gt;El siguiente reto, agrega, el más urgente, será la implementación de técnicas de acopio de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La tumba de José está al entrar a la Catedral de Sisoguichi, en una capilla rodeada por placas con nombres de jesuitas fallecidos siglos atrás. Al centro, en el piso, la enorme lápida dice sencillamente "José Obispo".&lt;br /&gt;Antes del festejo en Huetosácachi, el Padre Javier Ávila, con los también jesuitas Ricardo Robles, Héctor Martínez y Rafael Álvarez, preside una misa en esa catedral. Allí están los &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; y algunos beneficiados.&lt;br /&gt;Más que un sermón, Ávila exhorta: no dejar el empeño del bien común en la sierra. No dejar de soñar, de atreverse. No dejar de ser luz.&lt;br /&gt;"Para que el mundo en el que estamos tenga un rostro más digno", afirma el jesuita y los &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; y los miembros del equipo comprometido se miran para refrendar su compromiso moral con los tarahumaras.&lt;br /&gt;El mismo que dejó en aquellas montañas el Obispo &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt;, para quienes deseen hacerlo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Los teléfonos de la &lt;span class="highlighter"&gt;Fundación&lt;/span&gt; Tarahumara José A. &lt;span class="highlighter"&gt;Llaguno&lt;/span&gt; son 8346 3977 y 8347 5299, en Monterrey, y 5549 9012 en el DF. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en EL NORTE en el 2007.&lt;/p&lt; div=""&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-6461447335441408756?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/6461447335441408756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/6461447335441408756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2012/01/157-una-luz-en-las-montanas.html' title='157 / Una luz en las montañas'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-08fB1fTUJUg/TxRW39yzX9I/AAAAAAAAAUg/A1EN_tn0rto/s72-c/Divisadero%2525201%25283%2529.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-6065665704367355769</id><published>2012-01-02T05:44:00.000-08:00</published><updated>2012-01-02T05:47:48.407-08:00</updated><title type='text'>158 / Rodolfo Ríos: los colores del alba</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6n70Wnd25HA/TwG0quHbu9I/AAAAAAAAAUY/chtjTuqEbt4/s1600/rodolfo+rios.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-6n70Wnd25HA/TwG0quHbu9I/AAAAAAAAAUY/chtjTuqEbt4/s320/rodolfo+rios.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los colores del alba,2004&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Es una casa pequeña la de Rodolfo Ríos, enclavada en lavieja colonia Acero. Adentro, el ambiente modesto y digno, todo de madera ycandiles, huele a antiguo. Algunos cuadros colgados en distintos rinconespueden ser descubiertos a simple vista. Por lo demás, es un hogar común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Sin embargo, pasando el patio interior, ese que resultaideal en el verano y donde alguna vez estuvieron sembradas unas calabazashuecas, se llega al taller del carpintero a cuya entrada se encuentra una mesagrande de madera, sobre la que hay lijas, tornillos, serruchos y martillos, másallá la sierra eléctrica, el taladro, los instrumentos necesarios para eloficio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Y, en medio, el milagro: sobre un caballete un paisaje decaserío bajo el Cerro de la Silla, aún inconcluso. A un lado, los numerososbotes de pintura; más allá, los pinceles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Cuando pinto un cuadro me puedo pasar días enteros,pero no demasiados que vayan a echar a perder la pintura", explica con suhablar moroso. "Me siento aquí en el taller, porque ya no quepo en lacasa, y ando como buscando el sol para mezclar los colores, pero no así nadamás, como espontáneo, no, sino poco a poco, poco a poco, hasta que llego a lacombinación que quiero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Es, si quieres llamarlo así, intuición".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Intuición sobre la superficie rugosa, por los ondulantescuerpos y las colinas sin fin. Intuición por los colores, en definitiva la másaguzada: del ocre y oscuro pasó con los años al lumínico, casi fosforescente. Aveces vuelve en el lienzo a esa penumbra, cómoda, pero plagada de retospictóricos, porque le retumban en la memoria los muralistas, en especialOrozco, y se siente empequeñecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Pero, quién sabe cómo agarro valor y me pongo atrabajar", comenta. "Yo sé que algunos cuadros pueden estar buenos.Ahora les dedico más tiempo, creo que los hago mejor. Desde que dejé lacarpintería, a fines de los 80, me he dedicado por completo a lo mío, a mipintura; a hacerme sólo a mí los bastidores y los marcos. Ya no los hago paranadie más".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- Es decir que en los 90...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Sí, en los 90 he pintado más que en toda mivida", afirma contundente, sonriente y con esa mirada penetrante como deira, aunque siempre ha sido tranquilo y bueno este hombre bajito, de pelo ybigote entrecano, que recién el 3 de enero alcanzó la alta cifra de los 84 añosde edad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La noche de 1948 en que llegó a su casa el oriundo de CiudadMier, Tamaulipas, no pudo conciliar el sueño. Había quedado prendado por elcolor y las formas desgarradoras de una exposición, la primera que contemplaba,de autorretratos de los muralistas que se exhibió en el Colegio Civil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"La primera impresión que me dejó fue que había otraforma de hacer las figuras. Antes las imágenes eran como fotográficas, peroaquello era otra cosa. Me impresionó mucho".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Habría de pasar casi un año para que, incluso trasregresarse en una ocasión de las puertas del antiguo edificio de Juárez y 5 deMayo, dubitativo al entrar, llegó al mítico Taller de Artes Plásticasacompañado de su amigo Modesto Rodríguez. Ese día salió a recibirlos una mujerde edad madura, de ojos empequeñecidos por unos lentes de fondo verde debotella, que les preguntó qué deseaban: era Carmen Cortés.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Queremos ser pintores", recuerda Ríos que seanimó Modesto, aquél de 29 años, el otro más joven.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- "Bueno, quizá van a aprender algo", lesrespondió la catalana, mirándoles la juventud de arriba abajo. "Pero,miren: primero váyanse con las muchachas malas y luego regresan".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Al día siguiente, Rodolfo y Modesto entraron a su primeraclase en el taller, en el que ya los esperaban personalidades como Jorge RangelGuerra, José Guadalupe Guadiana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Aunque decía que pintoras como ella había miles enParís, Carmen fue muy útil para mí. Nos hablaba del impresionismo, de lapintura en México, sobre todo de Rivera, Siqueiros, Orozco y Tamayo. Nos decíaque hacer muchos trazos porque sí y llenarlos de pintura no era pintar, sinoque pintar era hacer pocos trazos, cubrirlos con pintura y tratar de modularuna figura".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Su paso por la Academia resultó difícil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Llegué al taller sin saber siquiera cuáles eran loscolores primarios. Fue Carmen la que me enseñó. La paleta era muy limitada,porque no había dinero para más colores. Así, sobre un pedazo de cartóntrabajábamos con vinílica azul, roja, amarilla y blanca. Y no nos podíamossalir de sus indicaciones. Así fuera una rayita de más en un jarrito, en unasflores, ella lo marcaba. Yo me pasaba horas frente a la tela en blanco, letenía mucho miedo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Con su voz dulce, pero monótona, habla pausadamente acercadel miedo que aún le da estar frente a la tela vacía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;" A veces luego luego comienzo, pero hay otrasocasiones en que no puedo hacerlo y me pregunto ¿qué voy a hacer? Desde queíbamos con don Manuel de la Garza al campo, a ver paisajes, yo hacía apuntes.Desde entonces me quedó la costumbre de tener apuntes para hacer algunacomposición. Pero, la duda no desaparece. Nunca desaparece, por lo menos enmí".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos se casó y por casi dos años estuvo ausente como alumnodel TAP, entregado a la carpintería. Posteriormente, de ser alumno pasó amaestro de escultura. Lo designaron no sólo por el gusto del tamaulipeco por laexperimentación en torno a la figura, sino porque sabía cortar la madera,servía como guía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"La escultura son como descansos que a veces me permitocuando no estoy pintando. Ahora estoy pintando mucho, entonces no me quierodistraer, pero básicamente hago escultura cuando tengo el material adecuado.Ando viendo dónde encuentro canelos y con ellos me pongo a trabajar: corto,ensamblo. Me divierte mucho. Ha habido veces que he pasado hasta cinco meses,día y noche, trabajando sobre una escultura, y es que tengo mucho tiempo. Todoel tiempo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Sobre el mercado del arte, dice, lo rebasó como artista. Eseambiente le parece metalizado, del que poco ha ganado económicamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La prueba es que, la mayoría de los casi 100 cuadros que seexhiben actualmente en el Museo Metropolitano se encuentran en su casa,guardados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Por ello, la obra de Ríos merece ser dada a conocer no sóloa nivel nacional, sino incluso internacional, señala Xavier Moyssén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"El trabajo de Ríos es admirable por la constancia, porla fidelidad a la idea a lo que debe ser la pintura. Creo que cualquiercalificativo sale sobrando, pero hay que empezar a pensar su obra en elcontexto nacional, internacional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"La obra de Rodolfo requiere una profunda evaluacióncrítica. Siempre nos quedamos en la anécdota del carpintero, en la retórica deque es silencioso, de que es abstracto, y creo que le hacemos muy flaco favorsi no conocemos su estilo, su modo de trabajo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Cuando Ríos pinta la Huasteca, por ejemplo, se sueñaun titán que cincela un monte, aunque se despierte con el cincel en la manofrente al cuadro que ha creado", dijo en alguna ocasión Alfredo GraciaVicente sobre el proceso creativo del pintor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ese romance de Ríos con las montañas, el desierto, surgió apartir de los paseos con Manuel de la Garza por los municipios. Allí,acompañado por otros creadores como Mario Fuentes, Gerardo Cantú y JavierSánchez, en el corazón del carpintero aprendiz de pintor comenzó a nacer supropio estilo artístico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Veíamos amaneceres y crepúsculos con don Manuel. A míme gustan más los amaneceres, me permiten jugar más con los colores. Don Manuelno te decía nada, no te daba estudios o algo así, ¿cómo te dijera? Teoría. Nosdecía: "Tú pinta, lo que a ti te guste".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Esa libertad no me ponía nervioso. Yo me quedabaviendo entonces las colinas, que son las partes bajas de las montañas, las másverdes. Las veía redondas, sin defecto. Comenzaba así a pintar sin reflexionar,espontáneamente, como en automático".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La sensualidad nacía en el pincel del artista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"El acrílico me gusta más porque no es tan brillante,sino que te permite opacos no acharolados, bonitos. Como quiera, a los cuadrosles doy una capita de barniz y aguarrás para que se aviven los colores. Megusta trabajar sobre lino y darle hasta cuatro o cinco pasadas de pinturablanca, para que quede como granulado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"En un principio usaba mucho el negro, como queriendodar fuerza, pero los cuadros me quedaban muy oscuros. Todavía hago algunos así,pero luego me dije: "Oye, tienes que aclarar esto". Luego me propusedarle más luz a mis cuadros, sin que se perdiera la fuerza. Tampoco creo haberllegado a los colores más puros, pero sí creo haber avanzado un poco".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;¿Cómo es el proceso de creación del color en los cuadros deRíos? Para esto, hay que imaginar una composición en acrílico de varias partesde la Huasteca, una de sus zonas favoritas, sobre las que dice tener miedo, porsu imponencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Pienso en un cuadro y digo: "Quiero alcanzar elrojo, pero no el carmesí o cosas de ésas, sino un rojo indio. Luego, quiero unazul distinto, así que agarro un montón de azules y los amaso; le pongo másclaro, más oscuro. Todo con tal de que no resalte un tono de otro, sino que selogre algo neutro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Ya sobre el lienzo, voy trabajando los colores. Sipienso que un amarillo es demasiado amarillo le bajo el tono, pero tengo quemedirme de manera que no se pierda, que los colores se vayan a la orilla delcuadro. Los que me más me gusta trabajar son los naranjas, los verdes y rojos.Quiero siempre alcanzar la variedad en la unidad, como dicen por allí, y tomoen cuenta sobre todo la famosa regla de oro, la cual te permite descartarespacios sin disminuir los otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Quiero que al ver mis cuadros el ojo del espectador sefije en un punto, con frecuencia el centro, pero tomando en cuenta el resto,como en armonía. No quiero que se pierda su mirada, para que vea lo que haydetrás de mis pinturas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- ¿Y qué hay?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Los colores a veces me remiten como a los amaneceresque veía con don Manuel".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los colores del alba, característicos en Ríos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;strong&gt;III&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;D&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;e igual manera las mismas técnicas son aplicadas por Ríosen sus cuadros figurativos. Nada le estremece más que la pobreza a sualrededor. Tanto esa lucha sobre la figura, como sobre el paisaje, reflejanante todo una constancia brutal que fue definiendo un estilo original.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Al respecto, el crítico Mario Herrera escribió sobre lapersistencia del pintor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Si a la postre Ríos salió victorioso en la conquistade un estilo propio, se debió a una lucha implacable contra las tendenciasdivergentes que lo jaloneaban de aquí para allá en forma implacable, todo locual demostró lo indomable de su fe y la valentía de su esfuerzo. Y lo quequedó muy claro al final nos dice que es un artista radical, empeñado endetectar sus raíces, sus fuentes primigenias".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Hoy estoy que quiero hacer más expresionismo, en telasgrandes... Me gusta tener todavía muchas ganas de pintar, de crear cosas. Aveces me pregunto cómo le hacían artistas como Willem de Kooning o JacksonPollock para pintar sus cuadros. Sé que Pollock usaba botes de pintura a losque le hacían agujeros y allá iba regando telas de hasta tres o cuatro metros.Eso no me parece arte, sí el resultado. Yo no conozco mucha obras de él, perosi llegas a ver alguno te impacta de inmediato. No es sólo regar la pintura,sino los colores y formas que logra. Es decir, controla el accidente. Ese es ami gusto el valor".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Aunado a estas predilecciones, Ríos goza aún contemplar lasobras de los muralistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Siguen siendo los mejores, llegaron para quedarse.Orozco decía que si su pintura seguía vigente en 150 años estaba del otro lado.Va para allá".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- ¿Sueña que su obra le sobreviva de tal manera?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"No, pues quién sabe. No creo. O sea, qué bueno sería,pero, bueno, ya ves: al Greco lo abandonaron 200 años y al fin volvió".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- Esperemos que no sea su caso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Esperemos que no", afirma sentado en aquella salaantigua de su casa momentos antes de que María Mercedes, su esposa, lo llamepara sentarse a comer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Con la tarde llegará de nuevo el momento en que Ríos vuelvaa su taller para estar frente a aquel paisaje inconcluso. Tan inconcluso comoel reconocimiento que ahora tiene, pero que más pronto que tarde habrá dellegar a su puerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Las raíces del arte,2005&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Faltaba un cuarto para las siete de la noche cuando RodolfoRíos llegó ese miércoles de 1948 al Taller de Artes Plásticas de la Universidadde Nuevo León, ubicado hacía poco en los patios del Colegio Civil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ya dos días antes, el tímido carpintero de 28 años habíallegado a las puertas del edificio, pero se devolvió, inseguro. Fue hasta esatarde cuando volvió junto con su amigo Modesto Rodríguez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Esa vez los recibió Carmen Cortés, la primera coordinadoradel taller, una española de joven edad, de estatura mediana y enormes gafas quele hacían ver sus ojos claros diminutos dentro de aros verdosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- ¿Y ustedes? ¿Quieren aprender a pintar?, les preguntó trasaquellas lupas de considerable grosor y limpiándose las manos en un delantal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los jóvenes respondieron afirmativamente con la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- Debieran ir primero con las muchachas malas, les dijoCarmen, socarronamente, refiriéndose a su juventud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los muchachos bajaron la cabeza entre risas. La mujer loshizo pasar. Allí encontraron la escena colosal: gente pintando frente a unjarrón con flores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos recuerda que el corazón le comenzó a galopar, como sinaciera de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Esa imagen me cambió la vida por completo", diceel artista silente de las imágenes coloridas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Carmen los sentó junto a los otros jóvenes, que luego seríansus amigos: José Guadalupe Ramírez, Jorge Rangel Guerra, Antonio Pruneda, JoséGuadalupe Guadiana. Les dio un pincel a cada uno, una paleta con los coloresprimarios y un pedazo de cartón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"¿Y cómo empiezo?", le preguntó Ríos, mortificado,con los materiales entre las manos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;- Como usted pueda, respondió Carmen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;En "El Taller de Artes Plásticas de la Universidad deNuevo León", ensayo incluido en el libro "Desde el Cerro de laSilla", José González Quijano destaca que, aunado a los círculosculturales de principios de Siglo 20 en los que se enseñaba pintura, dibujo ydeclamación, el primer intento en forma por sensibilizar en cuestión artísticaes la creación de la Sección de Artes Plásticas al interior del míticoDepartamento de Acción Social Universitaria al filo de la primera mitad delsiglo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El DASU fue fundado por Raúl Rangel Frías y fue detonadordel desarrollo humanístico de la ciudad, con proyectos célebres como la revistaArmas y Letras y la Escuela de Verano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Sin embargo, antes de la creación del TAP hay un contextointeresante que vale la pena marcar: una de las primeras actividades del DASU,en 1944, son conferencias a cargo de Manuel Toussaint, Justino Fernández ySalvador Toscano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La incipiente actividad universitaria es acompañada un añodespués por la de la Sociedad Oleo y Acuarela, fundada por Joaquín A. Mora,Manuel de la Garza, Fausto Tovar y Alfonso Reyes Aurrecoechea, en el edificiode la XEH, de Constantino de Tárnava, donde se dan clases de dibujo, óleo,acuarela y pastel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;También destacan los cursos de arte de Ignacio MartínezRendón, que se realizan hasta 1946.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Finalmente, en 1947 Reyes Aurrecoechea es nombrado directorde Artes Plásticas del DASU y es él quien, al asumir el cargo, propone quedependa de su área un taller que funcionaba desde 1946 en la Facultad deArquitectura, bajo la dirección de Joaquín A. Mora, y en la que eran invitadosa dar clases el matrimonio conformado por los catalanes Carmen Cortés y JulioRíos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ya bajo la coordinación del departamento de Rangel Frías, elTaller inicia en ese 1948 sus cursos en los patios del Colegio Civil, con unaasistencia de 25 alumnos y bajo la supervisión de Carmen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La leyenda estaba en marcha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Antes del TAP Monterrey era un páramo, a decir de JorgeRangel Guerra, alumno fundador y ex director del TAP.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Rangel Frías tenía gran colmillo y se dio cuenta queCarmen era valiosa. No venía precedida por un gran currículum, pero había hechoestudios importantes en Barcelona y tenía influencia del post-impresionismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Le decían 'La Rojilla' por sus ideas socialistas.Carmen llegó a un Monterrey donde no había nada, donde todo estaba por hacerse.Lo mismo su esposo, que daba clases de escultura".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Xavier Moyssén señala que Carmen se convirtió con el pasodel tiempo en un mito. Antes de que muriera, en 1979, se le brindó un homenajecomo "Benefactora de la cultura en Monterrey", cuando se sabe tanpoco de ella y su obra no se conoce tanto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;González Quijano indica que Carmen fue alumna de FranciscoGali, maestro de Francisco Goitia. Llega como refugiada y se instalada en elDF. Ya en Monterrey, Carmen y su esposo se ven envueltos en una fascinación porel espacio visual y las montañas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Moyssén explica que a dos años de trabajo Carmen entra enconflicto con algunos alumnos, dirigidos por Jorge Rangel Guerra, por montaruna expo sin su anuencia. Rangel Guerra señala que él, José Guadalupe Ramírez yJosé Guadalupe Guadiana se encontraban tan entusiasmados por la pinturamoderna, que pidieron permiso en Rectoría y colgaron una expo en el Aula Magna,la cual fue muy visitada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Los cuadros eran horribles y Carmen se molestó muchocon eso. No estaba dolida con nosotros, sino con la actitud prepotente deMonterrey de andar permitiendo colgar cuadros así, 'al chilazo', sin formaciónacadémica ni nada", dice Jorge.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Fue cuando ella tiró el arpa para irse al Tec y RangelFrías me pidió que tomara el taller, el cual empezó muy pobre y poco a pocoempezó a levantarse".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;En aquellos días Rangel Guerra se evoca a él y a suscompañeros creyendo en sí mismos, mirando hacia el sur de México, hacia losmuralistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Los muralistas nos hacían palpitar porque provocaronun gran movimiento pictórico en el País".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Gerardo Cantú explica el ambiente que se vivía en el TAPcuando él estuvo, tras la salida de Carmen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Los alumnos eran jóvenes y querían ser audaces: lo deGuadiana eran como vuelos de mariposa, todo abstracto; Lupe Ramírez hacíamujeres, Jorge Rangel hacía máquinas como robots. Eran jóvenes que queríanhacer algo importante".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Gerardo llegó en 1951.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Me pusieron a modelar una mano. Allí estaban ya LupeRamírez, Guadiana, Jorge Rangel, María de Jesús de la Fuente, Ignacio Ortiz,Marcos Cuéllar. Con el tiempo me les uní en sus tertulias, hablábamos depintura, de lo que pintábamos, por eso decíamos que la escuela no era de ArtesPlásticas, sino de Hartas Pláticas, igual también de Hartas Plastas, porque elconcepto que dejó Carmen no era andar pichicateando con el color, sino quehabía que tomar las brochas cuadradas rebosantes de pintura y descargarlas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Saskia Juárez entró al Taller en 1958, cuando la escuelaestaba en la casona de Zaragoza y Espinosa, y compartía sede con el grupo deteatro de Lola Bravo y la Facultad de Filosofía y Letras, a cargo de AgustínBasave Fernández del Valle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Imperaba mucho lo del ambiente bohemio entre losartistas, el que te fueras a morir de hambre", señala Juárez, quiensustituiria a Manuel Durón al morir el célebre grabador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;De hecho, muchos alumnos luego serían maestros del Taller.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los maestros no tocaban su trabajo, agrega. Aprendió deGerardo Cantú a dibujar, a mano alzada, con puras rayitas entrelazadas, todasdel mismo tamaño; de Pablo Flórez, el sentido de la composición y la figurahumana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;De hecho, cuando Flórez fue coordinador, en 1960, dio unfuerte impulso al abstracto, lo que provocó el enojo de Pablo O'Higgins alasegurar que el Taller se había apartado de su trazo original.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Armando López, quien entró por el 53 y fue coordinador dosdécadas después, recuerda a la maestra Elena Tolmacz, de origen húngaro, y susentido categórico al decir que tal o cual obra no servía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Ella quería hacer su propia pintura, con su propiavoz, por lo que mandó al diablo lo que se hacía. A ella le gustaban Bela Bartoky Héctor Villa-Lobos, cuando a todos les gustaban Chopin y Mozart. Todavía hoyrecuerdo sus obras, una en particular,'El amor por tres naranjas', que no eramás que un azul profundo y unas formas redondas. ¿De dónde tomaba eso? No sé,pero no se parecía a nada", recuerda López.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Un día, a fines de los años 50, llegó Jorge GonzálezCamarena al taller, en el tiempo en que trabajaba el mural del Tec.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Él y Elena se pusieron a discutir frente a nosotrossobre el modo de enseñarnos. Estábamos haciendo un jarrón y ella decía que asídebía ser el trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"'No, Elena', le dijo González Camarena. 'Es mejorasí', y tomó el jarrón y lo estrelló en el piso. 'Así está mejor. Ahora sí:píntenlo'".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Así de abrupta e intensa era la enseñanza en el taller,afirma Armando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La historia del Taller de Artes Plásticas es longeva ypoderosa. Sin embargo, aunque fue el inicio de la profesionalización de losartistas, su historia vino en los años 70 de más a menos, a decir de Moyssén,cuando se convierte en Escuela de Artes Plásticas, además de que no estuvoexenta de conflictos y divisiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Se fue diluyendo conforme creció la ciudad. Perdidoentre el caserío, se quedó en tallercito", señala Moyssén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Cabe agregar que ninguno de los artistas egresados deltaller tuvo una proyección internacional, acaso modestos reconocimientosnacionales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Más importante que el taller es el DASU, que sí fue unparteaguas, porque desde allí se imprime la idea de cultura que prevalecerá enMonterrey por mucho tiempo", agrega Moyssén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La historia, dice Gerardo Cantú, la hacen y viven loshombres de su tiempo. Con el TAP quedaron atrás las "escuelitas de copiasde Pepita y Cuquita", y los jóvenes conocieron a Cézanne, a Van Gogh, aGauguin y Toulouse-Lautrec.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El promotor Eliseo Garza, quien elabora la historia delTaller, indica que éste detonó la integración de un ciclo de exposicionesconformado por Arte, A.C. de Romelia Domene, y su directora, Mague Garza; laCosmos de Alfredo Gracia, la sala que tuvo el INBA, a cargo de Francisco Guzmándel Bosque, que también fue coordinador del TAP, y la misma Universidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Inició el aprecio por el arte y comenzó a generarse unmercado. Comienza el gusto por coleccionar arte, se crearon públicos, seentendió el acceso libre al arte", comenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Otros aspectos que empezó el Taller, advierte, fueron ladifusión en los medios del arte, las crónicas críticas; también, los primerosconceptos de museografía, de iluminación, de diseño de invitaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Saskia explica que, con regularidad, Monterrey entra enetapas prolongadas de descuido hacia el humanismo, porque tiene suidiosincrasia basada en el dinero y el trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Hay etapas en que florece el teatro, la música, laliteratura. El Taller es, sin duda, uno de los grandes momentos de la historiaartística de la ciudad".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;En 1982, el Taller se traslada a Mederos como Facultad deArtes Visuales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Como muchos, Rodolfo Ríos siguió su camino tras suexperiencia en el TAP. Como no tenía título profesional, gran paradoja, no pudodar clases en la facultad recién instaurada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"No importa, yo seguí en lo mío", señala unoctogenario Ríos, libre y reconocido, feliz y en plena producción. Haciendo supropia historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Éste es, quizá, el legado más grande del episodio que puedeser considerado la semilla de la historia del arte local: un taller,generaciones de artistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La historia del Taller es la de los que alguna vez tuvieroncontacto con él. Por eso el miércoles en el Museo Metropolitano, con buenaparte de los grandes egresados vivos, la ciudad podrá tener un atisbo más de lamagia y mito que tuvo aquella fábrica de artistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El decano inconforme,2010&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;De pie frente a la mesita del teléfono, el pintor RodolfoRíos atiende la llamada de un potencial cliente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"¿Cuánto dice...? No... Pero, quiere uno grande,¿no...? ¿Por qué no se lleva uno chico...? Quiere uno grande... Mjm... No, meregañan mis hijos si doy en ese precio... ¿Por qué mejor no viene averlos?".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;De pants azules, chaqueta clara, gorra y tenis, el oriundode Ciudad Mier cuelga y extiende la mano invitando a pasar a su modesta casa dela Colonia Acero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Siempre es así: regateo", murmura sonriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Aclara que esta vez no invitará a su taller de carpintero,situado en un pequeño patio y en el que trabaja sus óleos, acuarelas yacrílicos, sino a un segundo piso que recién estrena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Al ascender, el artista lacónico abre la puerta al milagro:estructuras sobre las que almacena sus cuadros, otros colgados en los muros,algunos más al fondo; todos, paisajes o figuras de colores extraordinarios yformas caprichosas típicas de Ríos, en las que conviven el expresionismo, elfigurativo y el abstracto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Lejos han quedado los tonos oscuros en la obra del egresadodel Taller de Artes Plásticas, germen del arte en la Ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Ya no hubo espacio para los cuadros, tengo más en uncuartito del fondo", casi justifica este hombre pequeño, de cabello ybigote casi blancos, de ojos claros, con lo que confirma lo esperado: parte dela obra que ha hecho en su vida sigue con él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Quedé cansadísimo, apenas en estos días retomo lapintura", dice y toma asiento en un sillón al centro de su galería. A lolejos se oye el rechinido del Metro elevado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El artista de 90 años -cumplidos el 3 de enero- quedóexhausto porque supervisó la construcción del segundo piso, que hizo en partecon ayuda financiera de su familia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Además, él mismo hizo las estructuras para guardar loscuadros, así como las ventanas y el barandal de la escalera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Si no hice los agujeros en las paredes fue porque nopuedo soportar el taladro", dice el paisajista, apenado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Gentil, siempre lo es, explica que últimamente se ha sentidomal de salud. Debe ir con frecuencia a exámenes, a ecografías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Eso, los infaltables apuros económicos -su magra pensión loobliga cada mes a decidirse entre la manutención o los recibos- y la partidahace meses de Mercedes, su esposa por casi 60 años, lo tienen apesadumbrado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Sin embargo, en el cuadro que tiene a medias: viejas casas,un templo, más allá el lomerío y algunas nubes, se percibe que la intrépidafuerza pictórica del carpintero sigue vigente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Ríos fue y seguirá siendo el hombre bueno, elsencillo, al que nunca lo hemos podido ver mal, porque tiene ángel increíble yes el más natural de los artistas", expresa otro creador, Gerardo Cantú.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Siempre ha estado ahí, incansable, comprando telas ymateriales como si nunca se fuera a morir".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;strong&gt;* * *&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Eran los 20 en Ciudad Mier. Ríos iba detrás de su padre,quien arriaba unos bueyes cuando se toparon al herrero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"¡Nicolás!", le gritó al padre del pintor."¡Ese chimalpopoca que va contigo, échamelo para que me ayude en lafragua!".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Trabajó con él. Inició dándole vueltas al ventilador de lafragua y dejó los estudios. Así comenzó en los duros oficios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Como se quedó en el pueblo, aquellos años los evoca como losmás felices. Jugaba beisbol, le tiraba a las aves, ponía huacales para pescarcodornices y corría como nunca más volvería a correr en su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"En días calmados nos la pasábamos en el campo, en laslomas, viendo las siluetas de los cerros", afirma melancólico, abrazado alrecuerdo de su libre infancia. "No las olvido".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Nada olvidó de aquellos días: todo permanece en sus cuadros:sierras, arroyos, barrancos, mezquites, chaparros prietos, amargosos y ébanos.Gente del pueblo, sus propios padres y él mismo en autorretratos magistralesestán también presentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos llegó a Monterrey hacia los 17 años para ayudarle a unoque hacía cajitas de cedro. Así aprendió a tallar madera, oficio que losostendría. Después trabajó con carpinteros haciendo puertas, ventanas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;En 1948, tras descubrir una serie de autorretratos demuralistas en el Colegio Civil, volvió junto a su amigo Modesto Rodríguez parapreguntar si ahí daban clases. Los recibió una mujer madura, de ojosempequeñecidos por unos lentes de fondo verde de botella: la catalana CarmenCortés.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Las clases eran las del legendario Taller de Artes Plásticasde la Universidad (hoy Autónoma) de Nuevo León.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos se quedó. Aprendió de colores, de los que hoy es dueño,y conoció a los que serían grandes creadores en el Estado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El crítico de arte Xavier Moyssén advierte que allí resideel origen del estilo de Ríos, a quien califica como el mayor artista de sugeneración y uno de los pintores con más personalidad en la historia de lasartes plásticas locales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Su estilo nace de una conjunción de elementos: de lasindicaciones de Carmen Cortés; de su personalidad, cercana a losexpresionistas, tipo Orozco, un tanto introvertida, hosca y medio tremendista;de la influencia de Javier Sánchez, un hombre muy educado que le abre nuevoscaminos y, claro, del pintor Manuel de la Garza, quien los llevaba a trabajarla acuarela al campo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Gerardo Cantú define sus cuadros predilectos deltamaulipeco: "los telúricos".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;De estas influencias y de su niñez viene el afán de Ríos porel paisaje. Revela que su método es sencillo: para plasmar la Huasteca, porejemplo, en la que es un diestro ("un titán", decía Alfredo GraciaVicente), hace apuntes en acuarela, los cuales no le llevan ni dos horas, yluego los transporta el lienzo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Luego empiezo a llenar con color a como los vi en elcampo, muchas veces modificando", comenta. "A veces un solo cuadro mepuede llevar un mes, dos".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los colores de Ríos, propios de amaneceres insólitos, rondanla fosforescencia, el realismo y el atrevimiento, como al trazar ciertoscerros: los amarillos son los de la Huasteca, no otros. Los ocres, propios desu infancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Yo pinto el cuadro y hasta que no me gusta, le paro.Si me gusta, ya, pero no me puedo quitar lo inconforme. Nunca. Quizá por eso metardé tanto en llegar a los cuadros grandes: hasta que me gustaron, hasta quelos sentí, los saqué".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos es el decano de los artistas en Nuevo León. Ningunorebasa su edad y productividad, aunque sufre del regateo y la indiferencia,algo común entre muchos creadores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Moyssén considera que este desconocimiento es porque por unlado el propio Ríos no se promovió correctamente, pero también por elmalinchismo de la Ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Preferimos ver hacia afuera, que hacia adentro, ycausamos este tipo de injusticias".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Sostiene que para celebrar los 90 años del carpintero, esurgente un homenaje que lo libere de cualquier carga material.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"El mejor homenaje que le puede rendir la Ciudad esdecirle 'despreocúpese del dinero, póngase a pintar'. Ésa debería ser una delas funciones del Conarte, pues tiene la autoridad para reconocer a estaspersonas y homenajearlas en vida".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos desciende por las escaleras de su sencilla galería.Dice que, si de todos sus lienzos, éste o aquél corren más lejos cuando ya noesté, habrá cumplido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Y eso de que me digan el 'decano' pues...", sonríe."Me sentiría a gusto con&amp;nbsp;ser el mejor".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Con 90 años, abuelo de 12 nietos y con seis bisnietos,comenta que en breve le enseñará a pintar a dos nietas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Les dije 'ustedes van a montar todo, yo les daréciertos datos. Lo que traigan adentro eso es lo que van a pintar, así me empecéyo y así van empezar ustedes'".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Como río que no acaba de correr, de agua luminosa y pura,así es la vitalidad de este decano del arte: simplemente inagotable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Días después de esta entrevista, la Ciudad desplegó unhomenaje nunca visto a un artista vivo, con obras suyas en exhibición enmuseos, galerías y universidades. En la rueda de prensa, Ríos recordó una deaquellas mañanas dominicales cuando en compañía del pintor Manuel de la Garza,ya fallecido, acudía a capturar el paisaje norestense. Y aprendió a pintar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Una vez estábamos pintando con don Manuel, iba(Guillermo) Ceniceros también y una sobrina de don Manuel. Ella se puso a verlo que estaba haciendo y de dijo: 'Oiga, pero eso que está pintando yo no loveo allí en el paisaje'.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;"Yo le dije: 'No, es que estoy pintando lo que hay alotro lado de esa loma'".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ríos murió el pasado 20 de diciembre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;strong&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elnorte.com/" target="_blank"&gt;EL NORTE&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-6065665704367355769?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/6065665704367355769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/6065665704367355769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2012/01/158-rodolfo-rios-los-colores-del-alba.html' title='158 / Rodolfo Ríos: los colores del alba'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-6n70Wnd25HA/TwG0quHbu9I/AAAAAAAAAUY/chtjTuqEbt4/s72-c/rodolfo+rios.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7450722676453794096</id><published>2011-12-02T19:25:00.000-08:00</published><updated>2011-12-02T19:25:46.154-08:00</updated><title type='text'>Nuestras Hijas de Regreso a Casa: ACCIÓN URGENTE: Norma Andrade</title><content type='html'>&lt;a href="http://nuestrashijasderegresoacasa.blogspot.com/2011/12/urgente.html?spref=bl"&gt;Nuestras Hijas de Regreso a Casa: ACCIÓN URGENTE: Norma Andrade&lt;/a&gt;: URGENTE:  Hoy varios hombres le dispararon a Norma Andrade (copresidenta de Nuestras Hijas de Regreso a Casa), saliendo de su trabajo en Ci...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7450722676453794096?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7450722676453794096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7450722676453794096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/12/nuestras-hijas-de-regreso-casa-accion.html' title='Nuestras Hijas de Regreso a Casa: ACCIÓN URGENTE: Norma Andrade'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-8050820547623868996</id><published>2011-11-27T04:55:00.001-08:00</published><updated>2011-12-17T05:22:09.685-08:00</updated><title type='text'>159 / Vallejo, México y los tres mandamientos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-4RlgKZ05l3Y/TtIz9VX1rpI/AAAAAAAAAUM/XoQcPWH0rG4/s1600/Fernando+Vallejo_1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="230" src="http://1.bp.blogspot.com/-4RlgKZ05l3Y/TtIz9VX1rpI/AAAAAAAAAUM/XoQcPWH0rG4/s320/Fernando+Vallejo_1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Como este acto se encamina a su final y ya queda poco tiempo, les diré brevementeque me siento muy honrado por el premio que me dan; que no pienso que lomerezca; que este diploma lo guardaré en mi casa con orgullo; y que los cientocincuenta mil dólares que lo acompañan se los doy, por partes iguales, a dos asociacionescaritativas de México: los “Amigos de los Animales”, de la señora MarthaAlarcón de la ciudad de Jalapa; y los “Animales Desamparados”, de la señoraPatricia Rico de la ciudad de México. En mi encuentro del lunes con los jóvenesuniversitarios que tendrá lugar en esta misma sala, se los entregaré a lasseñoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Habría preferido que esos dólares se los hubiera dado la FIL directamente aellas sin pasar por mí, porque cuando tomo dinero me tengo que lavar las manos,pero no pudo ser por razones burocráticas. Eso de la lavada de las manos es unamanía que me viene de la infancia, de la educación familiar. Cada que cogíamosuna moneda, mi mamá nos decía: “Vaya lávese las manos m’hijo, que tocó plata”. (Alláa los niños les hablan de “usted”.) De unos niños educados así, ¿qué se podíaesperar? Puros pobres. Me hubieran educado en la escuela del PRI, y hoy estaríamillonario. ¡Pero qué iba a haber allá PRI! Medellín era una ciudad encerradaentre montañas, lejos del mundo y sus adelantos. Y mi mamá viendo microbios portodas partes como si fuera bacterióloga. No. Era una señora de su casa entregadaa la reproducción como quiere el papa, una santa. ¡Cómo la hicimos sufrir! Muymerecido. ¡Quién la mandó a tener hijos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;De México supe por primera vez de niño, una noche de diciembre próximaa&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la navidad, lo recuerdo muy bien. Estábamos&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;en el corredor delantero de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Santa Anita&lt;/i&gt;, la finca de mis abuelos,con mis abuelos, rezando la novena del Niño Dios. Entonces éramos pocos, cincoo seis, aunque después fuimos muchos. Mis papás tenían instalada en Medellínuna fábrica de niños: niños carnívoros que alimentaban con costales de salchichas,unos demonios, unas fieras, todos contra todos, mi casa era un manicomio, el pandemónium.El papa, Pío Doce, les mandó de Roma un diploma que un vecino nos compró en la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Via della Conciliazione&lt;/i&gt; con indulgenciaplenaria (que costaban más), para que se fueran los dos derechito al cielo sinpasar por el purgatorio por haber fabricado tanto niño que se les habrían de reunirtodos allá a medida que el Señor los fuera llamando. ¡Qué nos iba a llamar! Noshemos ido yendo de uno en uno a los infiernos y el que nos llamó fue Satanás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;SantaAnita&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt; estaba entre los pueblos de Envigado y Sabaneta, en lamitad de la carretera que los une, a ocho kilómetros de Medellín, lejísimos.Hagan de cuenta saliendo de la Ciudad de México camino de Tlanepantla. Teníamosque ir en carro, en el Ford de mi papá. Si no, habríamos podido ir en burro: enla burrita de la canción de Ventura Romero: “Arre que llegando al caminito,achimichú, achimichú. Arre que llegando al caminito, achimichú, achimichú”.Tarata tata tara tara tata tata tara tara tata tata tara tata tá. “¡Burra!¡Burra! Ya vamos llegando a la Mesa de Cacaxtla. ¡Burra! Arre que llegando alcaminito, achimichú, achimichú a mi burrita y aunque vaya enojadita porque nole di su alfalfa porque no le di su máiz”. ¡Qué raro! También en Antioquiadecíamos “máiz”! Antioquia es hagan de cuenta Jalisco. El disco de la burritalo trajeron mis papás de México esa noche. En setenta y ocho revoluciones queera los que había entonces. Una aguja gruesa iba de surco en surco tocándolos(los surcos que abrían en la tierra las yuntas de bueyes roturando los camposde Sayula hace cien años, cuando pasó por aquí mi paisano el poeta Porfirio BarbaJacob), y de tanto tocarlos uno los discos se rayaban y la aguja se atascaba enel rayón, y seguía tocando lo mismo, lo mismo, lo mismo. “Pobrecita mi burritaya no quiere caminar, da unos pasos p’adelante, otros pasos para atrás…” Eldisco me sigue resonando desde entonces, atascado, en mi corazón rayado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Venían de México por el camino de entrada de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Santa Anita&lt;/i&gt; en dos carros, con los farosrompiendo la oscuridad. Pero en el corredor nosotros no estábamos a oscuras,no: iluminados. ¡Cómo íbamos a rezar a oscuras la novena del Niño Dios! Ademásen Medellín ya había luz eléctrica. Yo seré viejo pero no tanto. Yo soyposterior al radio y al avión. El que sí me tocó ver llegar fue el televisor, lacaja estúpida. Estaban también encendidas esa noche las luces del pesebre, elnacimiento, donde nacía en lo alto de una montaña el Niño Dios. Lucecitasverdes, rojas, azules, amarillas, de todos los colores. Nos íbamos ya a dormircuando llegaron. Venían cargados de juguetes. Maromeros de cuerda que dabanvolteretas en el aire… Jeeps con llantas de caucho, o sea de hule… Sombreros decharro para niños y para viejos… Una foto de mis papás en La Villa manejandoavión. Las trescientas sesenta y cinco iglesias de Cholula. Un tren eléctrico. LaVirgen de Guadalupe. Pocas veces he visto brillar tan fuerte, enceguecedora, lafelicidad. Y con el disco de Ventura Romero de la burrita traían, en el álbumde las maravillas, a José Alfredo Jiménez y a Rubén Méndez: “Ella”, “Pénjamo”, yese “Senderito” que me rompe el alma cantado por Alfredo Pineda, que fue el queamó Medellín. Y al más grande de todos, Fernando Rosas, de Jerónimo de Juárez,Estado de Guerrero, el de la “Carta a Eufemia”: “Cuando recibas esta carta sinrazón, Ufemia, ya sabrás que entre nosotros todo terminó, y no la des enrecibida por traición, Ufemia, te devuelvo tu palabra, te la vuelvo sin usarla,y que conste en esta carta que acabamos de un jalón”. ¡Muy bien dicho, tocayo,a la China con la méndiga! El fraseo perfecto, la dicción perfecta, y eso quemi tocayo era de Guerrero y cuando hablaba no podía pronunciar las eses. Y lastrompetas burlonas detrás de él haciendo jua, jua, jua, en el registro bajo,riéndose de mí y del mundo, y detrás de ellas punteando, siguiéndolas como unosgordos cojos, los guitarrones: do, sol; do, sol; do, sol. Tónica, dominante;tónica, dominante; tónica, dominante. Sólo eso van diciendo, pero sin ellos nohay mariachi, como sin muerto no hubo fiesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;¡Ah se me olvidaba Chava Flórez, el compositor, el geniode los genios, amigo de mi tocayo Fernando Rosas! Juntos echaron a rodar por elmundo “Peso sobre peso”, la canción más burlona: “Mira, Bartola, ái te dejoestos dos pesos. Pagas la renta, el teléfono y la luz. De lo que sobre, cogesd’iái para tu gasto. Guárdame el resto pa comprarme mi alipús”. Ta ra ta ta tatán. Ésa era la que le cantaba todavía a México el PRI cuando llegué de NuevaYork hace cuarenta años. Y se la siguió cantando otros treinta, hasta ajustarsetenta, cuando los tumbó mi gallo. ¡Qué noche tan inolvidable aquella cuandolo dijeron por televisión! Tan esplendorosa, o casi, como la de la finca &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Santa Anita&lt;/i&gt; de que les he hablado. FernandoRosas murió joven, una noche, allá por 1960, en Acapulco. Lo mataron pordefender a un borracho al que estaba apaleando la policía. Fernando Rosas,tocayo, paisano, te mató la policía de Acapulco, los esbirros del presidente municipal.La siniestra policía del PRI, semillero de todos los cárteles de México.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Mi gallo era un gallo con botas. No bien subió al poder yse instaló en los Pinos, se infló de vanidad y se transformó en un pavorreal, yel pavorreal en un burro, y la quimera de gallo, pavorreal y burro empezó a rebuznar,a rebuznar, a rebuznar, día y noche sin parar, hasta que ajustó seis años,cuando se le ocurrió, como a Perón con Evita o con Isabelita, que podía seguirrebuznando otros seis a través de su mujer. No se le hizo, no pudo ser. Hoy devez en cuando rebuzna, pero poco, y lo critican. ¡Por qué! Déjenlo que rebuzne,que se exprese, que él también tiene derecho. Yo soy defensor de los animales. Yoquiero a los burros, a los pavorreales, a los perros, a los gallos. Cuandoestoy cerca de ellos se me calma unos instantes el caos de adentro y creosentir lo que llaman la paz del alma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Yo venía pues de Nueva York, una ciudad de nadie, unhormiguero promiscuo que nunca quise, y de un país que tampoco, plano, soso,lleno de gringos ventajosos y sin música. Los anglosajones no nacieron para lamúsica: se enmarihuanan y con una guitarra eléctrica y un bombo hacen ruido. Miprimera noche en México, en la plaza Garibaldi, ¡cómo la voy a olvidar! Cienmariachis tocando cada cual por su lado en un caos hermoso. Todo lo que tocabanme lo sabía. Y más. Yo sabía de boleros y rancheras lo que nadie. Entré alTenampa. ¿La hora? Diez de la noche. Me sentía como un curita de pueblo tercermundistaentrando al Vaticano por primera vez, y que se arrodilla para comulgar. Yo tambiéncomulgué, pero con tequila. Desde un mural de una pared enmarcado por unostubos fluorescentes de colores me miraba José Alfredo, y en la noche delTenampa brillaba el sol de México. “¿Qué más va a tomar, joven?”, me preguntóel mesero. “Otro”. Entonces sí estaba joven, pero hoy me siguen preguntandoigual: “¿Qué va a tomar joven?” ¡Cómo no va a ser maravilloso un país donde lagente ve tan bien!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Y el amanecer, mi primer amanecer, ¡qué amanecer! Habíallegado a un hotelito viejo, pobre, del centro, de altos techos, fresco, deotros tiempos, el más hermoso en que haya estado. Me despertaron las campanas ylos gallos. ¿Tañido de campanas? ¿Canto de gallos? ¡Claro, los gallos de lasazoteas y las campanas de las iglesias, y el sol entrando por mi ventana! ¡Y yoque venía del invierno de Nueva York donde amanecía a las diez y oscurecía alas cuatro y se me achicaba el alma! Salí a la calle, al rumor envolvente de lacalle. México vivo, el del pasado más profundo, el eterno, el mío, el que se hadetenido en mi recuerdo, el de siempre, el que no cambia, el que no pasa, el deayer. “¿En qué estás pensando, México? ¿A quién quieres para quererlo? ¿A quiénodias para odiarlo?” Inescrutable. Ni una palabra. Jamás me contestó. Entoncesaprendí a callar. Y han pasado cuarenta años desde esa noche en el Tenampa yese amanecer en ese hotelito de la calle de Isabel la Católica y esa mañanasoleada, y me fui quedando, quedando, quedando, y aquí he escrito todos mislibros y hoy me piden que hable, pero como México calla, yo tampoco piensohablar. Sólo para decirles que me siguen resonando en el alma unas canciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Yo digo que la muerte no es tan terrible como se cree. Hade ser como un sueño sin sueños, del cual simplemente no despertamos. Yo no lapienso llamar. Pero cuando llegue y llame a mi puerta, con gusto le abro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Nadie tiene la obligación de hacer el bien, todos tenemosla obligación de no hacer el mal. Y diez mandamientos son muchos, con tresbasta: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Uno, no te reproduzcas que no tienes derecho, nadie te lodio; no le hagas a otro el mal que te hicieron a ti sacándote de la paz de lanada, a la que tarde que temprano tendrás que volver, comido por los gusanos olas llamas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Dos, respeta a los animales que tengan un sistema nerviosocomplejo, como las vacas y los cerdos, por el cual sienten el hambre, el dolor,la sed, el miedo, el terror cuando los acuchillan en los mataderos, como losentirías tú, y que por lo tanto son tu prójimo. Quítate la venda moral que tepusieron en los ojos desde niño y que hoy te impide percibir su tragedia y sudolor. Si Cristo no los vio, si no tuvo ni una palabra de amor por ellos, niuna sola (y búscala en los evangelios a ver si está), despreocúpate de Cristo,que ni siquiera existió. Es un burdo mito. Nadie puede probar su existenciahistórica, real. Tal vez aquí el cardenal Sandoval Íñiguez…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Y tres, no votes. No te dejes engañar por los bribones dela democracia, y recuerda siempre que: que no hay servidores públicos sinoaprovechadores públicos. Escoger al malo para evitar al peor es inmoral. Noalcahuetees a ninguno de estos sinvergüenzas con tu voto. Que el que lleguellegue respaldado por el viento y por el voto de su madre. Y si por la falta detu voto, porque el día de las elecciones no saliste a votar un tirano seapodera de tu país, ¡mátalo!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;A Jorge Volpi le agradezco el dictamen tan generoso queha leído, y a Juan Cruz sus adjetivos. Querido Juan: ya sé que si hubierastenido más tiempo me habrías puesto más, siquiera unos quinientos. No importa.Con los que me alcanzaste a dar me conformo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Algunos amigos vinieron desde muy lejos a Guadalajara aacompañarme. Me siento muy contento de estar hoy con ustedes en esta Feria tan hermosa,que pronto se llenará de niños y de jóvenes, y de haber vuelto a Jalisco, latierra de Rulfo, donde los muertos hablan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;strong&gt;Palabras para recibir el Premio FIL.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 14pt; line-height: 200%; mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; mso-ansi-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 14pt; line-height: 150%; mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;Guadalajara, 26 de noviembre de 2011.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-8050820547623868996?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8050820547623868996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8050820547623868996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/11/159-vallejo-mexico-y-los-tres.html' title='159 / Vallejo, México y los tres mandamientos'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4RlgKZ05l3Y/TtIz9VX1rpI/AAAAAAAAAUM/XoQcPWH0rG4/s72-c/Fernando+Vallejo_1.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-528367372853687167</id><published>2011-11-19T00:25:00.000-08:00</published><updated>2011-11-28T07:17:53.421-08:00</updated><title type='text'>160 / Me conformo con la nostalgia: Sada</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-PicXNfBl4tE/TsduAQclv-I/AAAAAAAAAUE/5GxuCyPyG40/s1600/Daniel-Sada-La-Paz.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-PicXNfBl4tE/TsduAQclv-I/AAAAAAAAAUE/5GxuCyPyG40/s1600/Daniel-Sada-La-Paz.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando un escritor muere, se va para siempre un mundo por nacer. Nada reemplazará&amp;nbsp;lo que pudo haber dicho o escrito. Se pierde.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;De hecho, todos de alguna manera habremos de morir inéditos. Lo peor es cuando la persona es muy querida. Es el caso de Daniel Sada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Para que Sada (Mexicali, 1953) alcanzara el reconocimiento del que ahora goza, tuvieron que pasar muchos años de arduo trabajo; enfrentar singulares adversidades y reflexionar constantemente la añoranza. De los entretelones de su extraordinaria novela &lt;em&gt;Porque parece mentira la verdad nunca se sabe&lt;/em&gt;, de su vida y dolores, es de lo que trata esta conversación con el autor, realizada en 1999, y que revivo del polvo dada&amp;nbsp;su descripción del literal calvario que vivió para llevarla a cabo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Porque parece mentira la verdad nunca se sabe (Tusquets, 1999) parte de la frustración por el sufragio y transcurre con una historia de familia: prosa medida, 90 personajes, 600 páginas y tres mil ejemplares vendidos en apenas tres meses, son los motivos para que escritores como Alvaro Mutis y Elena Poniatowska la reconozcan como una de las novelas mexicanas más poderosas y bien facturadas de esta década.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Egresado de la Carlos Septién, discípulo de Juan Rulfo y Salvador Elizondo, Sada, Premio Xavier Villaurrutia 1992, es autor del poemario &lt;em&gt;Los lugares&lt;/em&gt;, las novelas &lt;em&gt;Lampavida&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Albedrío&lt;/em&gt;, del ensayo &lt;em&gt;El cuento está en no creérselo&lt;/em&gt;, y de los libros de cuentos&lt;em&gt; Un rato&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Jueguete de &lt;/em&gt;&lt;em&gt;nadie y otras historias&lt;/em&gt;, y el de cuento y poesía &lt;em&gt;El límite&lt;/em&gt;, entre otros publicados en sellos como Planeta y Anagrama.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;De él, Christopher Domínguez Michael ha dicho que su exuberancia molesta a muchos y no necesariamente por malas razones; que reúne el respeto por la palabra y la devoción por el lenguaje, y el amor por la métrica, cualidades que lo constituyen como uno de los tesoros de las letras mexicanas contemporáneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horas antes de morir, fue anunciado ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes. Su más reciente novela es &lt;em&gt;A la vista&lt;/em&gt; y, en breve, aparecerá &lt;em&gt;El lenguaje del juego&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El secreto está en reescribir&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Sé que el éxito no te cayó del cielo, hay una trayectoria detrás, pero ¿alguna vez te soñaste en esta posición tan privilegiada, hacia la reedición de tu novela, vendiendo miles de ejemplares, con la aceptación de escritores tan sólidos?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Sí soñaba con estas cosas, como todo escritor que se dedica de lleno a la literatura, pues uno espera la repercusión de su trabajo en el público, sobre todo en el medio literario. Ya lo esperaba, tenía muy buenas opiniones desde antes de la publicación. Lo que no esperaba era agotar el libro en tres meses, para mí ha sido sorprendente, pues no soy un escritor masivo, mi trabajo no se&lt;br /&gt;dirige al gran público".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-- Quizá la primera vez que supe de ti fue en una recopilación de narradores que hizo Memoria de Papel hace algunos años (No. 7, sept. de 1993). Creo que algunos adelantos de tu más reciente novela salieron publicados en Tierra Adentro y posteriormente en La Jornada. ¿Fueron los únicos adelantos?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"No, también entregué uno a La Crónica, y es que como me pedían cuentos y no tenía, pues finalmente enviaba fragmentos. Es un recurso que no utilizo con frecuencia, pero que en este caso me sirvió mucho. Por eso desde antes de su publicación ya se conocía la novela. Voy por la segunda edición y esto asombra, no soy escritor de gran tiraje, pero bueno, siempre hay excepciones como ésta. Posiblemente esto ayude a otros libros, no sé".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Cómo trabajar y no perder el hilo narrativo de una obra tan grande, tan compleja y que duró cuatro años en su elaboración? ¿Cómo trabajar y no perder nunca el ánimo?, y que de pronto digas, bueno, ¿para dónde va esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Eso que dices me pasó a mitad de la novela. Estaba ya metiéndome como en un callejón sin salida, no sabía si tenía que regresarme o salir, dudé mucho. Quería cambiar toda la estructura, la reescribía y de repente metía unos capítulos. Digamos que en las primeros cien paginas creé muchas expectativas, y ya a las trescientas tenía sólo la mitad del ciclo y tenía que seguirle. ¡Llevaba tres años de trabajo! Me llevo más o menos cuatro horas por cuartilla, las reescribo muchísimo hasta que me convenzo y todavía en la recapitulación final corrijo. Ya al final me pregunté: ahora sí ¿quién me va a publicar? La llevé a Alfaguara y a otras, y me lo rechazaron. Ni siquiera abrieron el libro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Tu sonrisa es de revancha?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Para nada, simplemente dije: por ahí no va a ser. Cada editorial tiene sus políticas y no soy un escritor muy conocido para que me publiquen lo que me dé la gana. Tal vez ahora, no sé, pero en el momento en que entré a Alfaguara, pues no fue así".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mencionada conversación con Memoria de papel, Daniel Sada comentó: “Para fortuna mía soy escritor y no equilibrista. Así que tengo la oportunidad de corregir, retrabajar o rehacer un texto tanto como sea necesario para no irme de un lado o de otro. Esa siempre será una ventaja. Y un placer. Para mí escribir es una tarea agradable que requiere de mesura y de tiempo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Lo que dices de las cuatro horas por cuartilla sorprende, se refleja la dedicación, pero la manera en que escribiste la novela: con una métrica, un sonido como de corridos, con un ritmo muy singular. Es como el habla del norteño, con otras formas. No es el norteño de Monterrey, o de Mexicali.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es un norteño híbrido, digamos. Inventé la escenografía, todos los nombres. Puse como si todo el Norte fuera un estado de la República, y con vocablos de Sinaloa, Sonora, Mexicali, Nuevo León, Coahuila. Son lenguajes que escuché de niño, ya que viví en ciudades como Obregón, Sacramento, Torreón y en Tamaulipas. Oía y hablaba las palabras, hice una compilación de vocablos, aunque si me preguntaran de dónde provienen, cuál es la raíz de las palabras, no sabría decirlo. Son lenguajes perdidos por ahí, que luego la televisión y los mismos pueblos han deformado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Estos lenguajes ya no se usan. La gente usa las palabras de la televisión. Evidentemente eso de estar midiendo y contando las líneas es un problema, pero se me da el sonido, lo tengo. El problema es cómo hilvanar la historia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Cuando empecé a leer tu novela me pregunté si el pueblo que narras no era acaso algo semejante a un Macondo o un Comala, donde confluyen tantos personajes, tantas voces e ideas. Hay un trasfondo en tu trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sí, hay un estudio de personajes, son alrededor de noventa personajes en toda la novela, toco todas las clases sociales, y es que a mí me llama mucho la atención las novelas del Siglo XIX, donde hay una exuberancia de personajes. Balzac recrea más de 100 personajes en Papá Goriot, Dickens usa 60 personajes en Oliver Twist, Tolstoi en La Guerra y la Paz como 150. A lo mejor no escribo como en el Siglo XIX, pero sí quiero tener todo un espectro social dentro de la novela y todos con intervención dramática. Me dije: voy a hacer algo así y, además, medido. Lleva una estructura que no me permite ser muy episódico y al mismo tiempo ir armando un rompecabezas. Por ello tenía que armarme de dos cosas: paciencia y empeño".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El dolor de vivir escribiendo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-- De la labor de la que hablamos, de llegar a las 300 páginas y decir: y ahora ¿qué hago?, recuerdo una frase que dice que, al escribir e ir agarrando el hilo, es como levitar, elevarte tres centímetros del suelo, Creo que es de García Márquez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mira, llegó un momento en que la novela se me convirtió en una realidad paralela. Vivía una realidad y tenía otra a lado con la que convivía todos los días. Soñaba los personajes y al soñarlos me refutaban, seguía sus dictados. No fui un dictador, me dejé llevar por ellos y no al revés: ser un narrador autoritario y manejarlos como marionetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esos quizá sean saldos menores. Hay cosas que duelen mucho cuando se escribe. Desde luego. Tenía contactos, pero fue como estar fuera del mundo. Los pocos hilos que me unían con la gente los mantuve, pero estaban rompiéndose. Me pasaron muchas cosas durante la elaboración de la novela: me separé, me volví a reunir con mi esposa, me robaron el coche, me quebré una pata, me operaron y&lt;br /&gt;estuve enyesado cuatro meses, usando muletas y andadera; también me asaltaron, mi mujer perdió un hijo. Mientras todo eso sucedía, yo me aferraba a la novela como si me empujaran, porque lo que estaba viviendo en la realidad eran cosas muy terribles. Fue una cosa tras otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tuve problemas de dinero, al quebrarme la pata fui al hospital en andadera para ver a mi mujer. Más doloroso para ella, porque ver parir un hijo que estaba muerto desde el vientre, pues, imagínate el dolor de parir y no tener la satisfacción de que el hijo viva. Entonces mi mujer se embarazó otra&lt;br /&gt;vez, nació la niña. Nació al mismo tiempo el libro y todo se transformó. Pero, por otra parte, yo tenía muchas dudas sobre la novela. Constantemente la volvía a elaborar, me regresaba y reescribía cien, doscientas páginas; le cambiaba, le quitaba. Fue como escalar el Monte Everest. Uff... No sé si vuelva a hacer una cosa parecida, a lo mejor ya no lo vuelvo a hacer".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Eres joven aún. Sabes que puedes.&lt;br /&gt;"No sé si sea demasiado joven, pero estoy intentando otra novela. Voy muy despacio, pero estoy luchando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dueño de un mundo que se ha ido&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-- Empezaste a escribir tu novela cuando estalló el conflicto zapatista. La obra que escribes ¿tiene algo qué ver con eso y con lo que te sucedió durante el tiempo de escribir &lt;em&gt;Porque parece mentira la verdad nunca se sabe&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No, es otra cosa muy distinta. Es una novela urbana, contrariamente a lo que he hecho, acerca de los pueblos. Tengo una deuda con la Ciudad de México, no he escrito nada de ella y me han pasado cosas que me empujan a escribir. El problema es que escribo desde la añoranza; necesito añorar las cosas para poder abordarlas, porque si las estoy viviendo no me gusta escribirlas. No puedo escribir en la noche de las cosas que me suceden por la mañana. Mejor dejo que se acomoden en mi memoria si son importantes, no puedo escribir sobre lo inmediato. Así he escrito siempre, no me impongo temas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Alguien me preguntaba si mi novela actual era oportunista por lo de las elecciones, pero cuando la empecé a escribir era el 94, y no estaba calculando publicarla casi cuando terminara el sexenio. No sabía cuánto iba a durar, tenía idea de que iba a ser una novela larga, pero no precisamente de seiscientas páginas. No soy un escritor que se imponga metas, sólo escucho mi voz interior, hago caso a las sensaciones, por eso ahora que quería escribir cuentos para descansar y mi voz interior me dijo que hiciera novela, pues sigo los dictados de esa voz interior. Hago novela".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Hubo desde un principio la intención de plasmar ese tipo de palabras y situaciones que provienen de la infancia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La novela son visiones infantiles. La gran ventaja para un niño, de vivir en un pueblo, es que es el dueño del mundo. En una ciudad sabe que no puede caminar seis cuadras porque es peligroso. Esa sensación de riesgo nunca la tuve, yo podía caminar cincuenta o sesenta kilómetros sin que nadie me&lt;br /&gt;impidiera nada. Esta sensación de amplitud que tuve en la infancia nunca la he vuelto a tener, añoro esa gran magnitud. A pesar de ser un pueblito la magnitud de visión es inmensa; iba al cerro, al parque, a jugar fútbol, caminábamos mucho. No tenía impedimento, podía andar por el pueblo sin riesgo, sentía que el mundo era mío. Esa sensación de que el mundo era mío no la he vuelto a&lt;br /&gt;sentir en mi vida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Sí al escribir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ahí sí, toda la libertad. ¿Sabes?, trabajé en un rancho, en pleno desierto, ordeñando vacas, matando chivos, como cualquier ranchero me pasaba largas temporadas cuando viví en Ocampo, Coahuila. El rancho más cercano estaba como a 40 kilómetros a caballo. Para mí fue como vivir en la edad de piedra. Llegar después a Sacramento era como llegar a Nueva York, fue ahí donde aprendí a apreciar las formas, por ejemplo las de un vaso, sus ranuras, las del paisaje, todo me llamaba la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Siempre he dicho que todo lo que está afuera del desierto es museo, porque allá no hay nada qué ver, la geografía está contra uno. El hombre del norte, a diferencia del oriundo del sur, es más heroico, porque tiene más cosas en contra. Si quieres agua, tienes que hacer un pozo, si quieres comer tienes que moverte. Es una lucha constante, empezando por el clima, el calor, no es agradable. Todo hay que inventarlo, hacerlo, porque es un ambiente hostil. Así siento la novela, esta novela, como si hubiera estado en pleno desierto y haber escrito a 45 grados de temperatura, sudando, quemándome los brazos, la cara, el cuerpo. Fue como un tour de force.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Así concibo la novela, como confesarme a campo abierto, gritar todo el tiempo, soltar la palabra. A diferencia de otros escritores, quienes buscan un estudio, estar cómodos, yo no. A mí me gusta estar en un cuartito para sentir esa conmoción: que entre un rayo de luz por la ventana es muy significativo; si hace calor o está oscuro, eso me impulsa e influye mi escritura. En el norte eso es lo que se hace: luchar contra el ambiente. Con las palabras, las tramas y los personajes. No me gusta la comodidad para escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Así por ejemplo, escribí la novela Albedrío, que ahora va a reeditar Tusquets. Yo trabajaba de nueve a ocho, un horario terrible, por lo que estudiaba y escribía de madrugada, todos los días, me levantaba a las cuatro y media. Esa novela es de madrugadas de principio a fin. Fue como un reto. Si yo tuviera todas las comodidades para escribir, tal vez no hiciera nada, no tendría la pasión, aunque casi nadie tiene las condiciones. Algo tiene que estorbar o de algo se tiene que huir para escribir, porque es como forcejear con la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Cómo cae que en ocasiones te cataloguen como escritor de frontera o de literatura fronteriza, siendo que de un tiempo acá han sido reconocidos diversos escritores del norte del país?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bueno, aquí pasan dos cosas: a mí nunca me han dicho fronterizo, tengo sólo dos o tres cuentos sobre la frontera. Siento que así nos clasifican por comodidad pedagógica, meternos en cierta vertiente. Evidentemente uno escribe de lo que conoce. Es más genuino escribir lo que uno realmente ha experimentado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sobre el mundo que viene&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Qué sucede con la corrupción? ¿Qué tan grave es para ti? ¿Consideras que tiene fin o tuvo principio? ¿Qué es o quién la hace?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es muy extraño, porque la corrupción es una mentira piadosa, no se trata de una mentira magnificente, son verdades a medias. Hay que ver que al mexicano le gusta eso, ganar mucho y trabajar poco. La corrupción es parte del juego, además de que el sistema social lo permite: para que alguien pueda ser rico, irte por las formas naturales es imposible. De alguna manera tienes que ser&lt;br /&gt;corrupto. La corrupción es parte del sistema".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- O el nombre del juego. ¿Has sido corrupto?&lt;br /&gt;"No. Me molesta el engaño, me molesta aquellos que dicen hay que ganar dinero sin importar cómo lo ganes. El dinero es lo único que da sentido a todo ahora, y luego ves al montón de pobres diablos, pero ricos. No compito con esas expectativas, con esas perversiones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- En el actual entorno político, ¿encuentras luces, rasgos de esperanza?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El entorno político es culpa nuestra, nosotros propiciamos esto. No le echo la culpa al gobierno, porque tenemos el gobierno que merecemos. Esta clase política proviene de un diseño de medias verdades y mentiras que nosotros hemos inventado. La culpa es nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No creo que el gobierno se maneje por un lado y la sociedad por otro. Sucede que el mexicano no cree en sí mismo, llora o mata, pero no se quiere, es un perdedor. Estos son los gobiernos que merecemos. Las verdades duelen y ésta es una de ellas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Pero, Daniel Sada escribe para ellos, para nosotros.&lt;br /&gt;"Así es, hablando de los temas que nos atañen".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Sé que está listo el guión para una película, basada en una obra tuya.&lt;br /&gt;"Ya está hecho, es sobre mi libro Una de dos, que es la historia en un pueblo de dos gemelas que se&lt;br /&gt;enamoran del mismo hombre pero él no se da cuenta de que son dos hermanas hasta después".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- La trama me recuerda a uno de los relatos de Juan Villoro que vienen en La casa pierde, “La alcoba dormida”, se llama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sí, claro que sí. Bueno, pero yo éste lo escribí primero (ríe). La verdad es que no es exactamente igual. El rodaje lo queremos hacer en el norte, para tener el entorno del desierto. Tú sabes que IMCINE te da sólo seis semanas, entonces se va a tener que trabajar duro. No estaré presente por cuestiones de pudor. No soportaría ver a mis personajes representados. Prefiero desentenderme".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Gabriel Trujillo escribió en Literatura Bajacaliforniana que la generación de escritores como Federico Campbell, Jorge Ruiz Dueñas, Ernesto Trejo y tú, tuvo que emigrar de Baja California para encontrar las opciones laborales y educativas óptimas. ¿Qué me puedes decir de esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nunca he tenido arraigo en Mexicali, mi papá trabajaba ahí. Mis padres son de Coahuila, y fue en una de sus ciudades, Sacramento, donde aprendí a leer y escribir. Es incorrecto pensar que emigré para buscar fama y fortuna. Emigré al DF porque ahí fue a donde acudió mi familia. No tengo en este momento la idea de irme del DF, pero al contrario, no me parece nada malo emigrar, ir a alguna ciudad, de preferencia a Europa o a Estados Unidos, donde tengas que aprender el idioma. Incluso aunque fuese Saltillo o San Luis Potosí, el chiste es que no se parezca al lugar del que provienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bien decía Ezra Pound que el escritor requiere el conocimiento de dos mundos. Permanecer en un mismo lugar significa el monólogo perpetuo, te vas esclerosando. Viajar, estar en otros lugares me ha servido porque todo lo que escribo lo añoro, lo recuerdo, es el asidero dela lengua. Ahora en este momento quisiera estar en otro lugar para añorar el DF".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- ¿Cambiarías lo que estás viviendo por algo que hayas añorando desde siempre?&lt;br /&gt;"No, no vivo de la nostalgia, no escribo como si quisiera vivir de nuevo lo vivido. He vuelto al pueblo donde pasa la novela, y no se parece nada al lugar que yo describo. Me pregunto si el entorno que describo en esta novela existe. Definitivamente lo inventé todo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- No cabe duda que tu materia prima no es la añoranza, sino la mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ciertamente. Hay gente que vive de la nostalgia, y es porque no le gusta lo que está viviendo, gente que escucha música de los 40’s para recordar ciertos momentos. La nostalgia es el caso mío no porque escriba contra lo que no me gusta vivir, sino porque no quiero volver a lo vivido. Sólo recordar, y eso cuando escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tampoco quiero vivir de nuevo en el norte del país, aunque me lo propusieran. Ya lo intenté una vez, pero no me gustó. En mi caso, la nostalgia es mejor inspiración que la realidad y, en ese sentido, me conformo con la nostalgia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en Siempre!&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-528367372853687167?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/528367372853687167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/528367372853687167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/11/160-me-conformo-con-la-nostalgia-sada.html' title='160 / Me conformo con la nostalgia: Sada'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-PicXNfBl4tE/TsduAQclv-I/AAAAAAAAAUE/5GxuCyPyG40/s72-c/Daniel-Sada-La-Paz.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-4999419873388853988</id><published>2011-11-07T14:44:00.000-08:00</published><updated>2011-11-07T15:05:48.017-08:00</updated><title type='text'>161 / Medio siglo de Toscana</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-fpyGGdipPNo/Trhhp0x8k6I/AAAAAAAAATw/PCqGN8GjkSU/s1600/147toscana.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 147px; DISPLAY: block; HEIGHT: 146px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5672391101843805090" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-fpyGGdipPNo/Trhhp0x8k6I/AAAAAAAAATw/PCqGN8GjkSU/s320/147toscana.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;He acompañado desde el inicio de mi carrera a muchos escritores. Sé de sus vidas personales, ellos saben algo de la mía, me dejan mirar su taller narrativo y me comparten inquietudes y anhelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David Toscana es uno de los autores más queridos y de los que más he seguido. Trato de no perderle la pista, sé que va a llegar demasiado lejos y, por ello, en sus 50 años de edad, que se cumplen hoy, hago la selección de algunas de las entrevistas que hemos tenido en estos 10 años a propósito de la aparición de algunas de sus novelas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las entrevistas, muchas realizadas a través del correo electrónico, dado su faceta viajera, se publican tal cual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;21 de mayo del 2001&lt;br /&gt;David Toscana: Su 'Estación Tula' hace parada en España&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;De un tiempo a la fecha, David Toscana recuerda con frecuencia un verso de José Emilio Pacheco que dice: "ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los 20 años".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No es que el escritor regiomontano, nacido en 1961, haya traicionado algunos de sus ideales. Al contrario. A estas alturas, dice, simplemente se tiene un espíritu más burgués al del incipiente egresado del Tecnológico de Monterrey que no imaginó que su vida daría un vuelco al no encontrar satisfactores en la ingeniería y decidió vivir para escribir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nunca le pasó por la mente a ese veinteañero que años después escribiría una de las novelas más comentadas y aceptadas por la crítica especializada de América, "Estación Tula", y que mañana será presentada en España bajo el sello de la legendaria editorial Sudamericana, y se convertiría en el primer regiomontano en editar una novela en este país.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con esta edición española serán siete las que alcanzará "Estación Tula". Hasta ahora la novela tiene dos ediciones estadounidenses, una griega, dos mexicanas y una alemana que han sido publicadas con anterioridad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Y le falta cuerda", dice un satisfecho Toscana, refiriéndose a otras ediciones de la novela que actualmente están en trámite en otros países, gracias a las relaciones del autor y a las de su nueva agencia literaria, una casa alemana que maneja sólo a autores latinoamericanos y portugueses, entre ellos nada menos que José Saramago.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Sin duda es el gran salto", comenta el autor de "Historias del Lontananza".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Cuando escribes en castellano deseas constantemente publicar en España, porque cuando publicas en México te quedas aquí, mientras que allá puedes estar hasta cierto en todos los países de Hispanoamérica".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El escritor explica que la aceptación de "Estación Tula" se debe a que la historia está diseñada para hacer del lector un partícipe activo de la novela, debido a que en todo momento la historia salta de un nivel a otro de la realidad, además de que su estructura conformada por fragmentos cortos facilita su lectura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Un dato curioso de las ediciones es que en dos de las siete figuran Emiliano Zapata o zapatistas bailando, cuando el personaje no tiene nada que ver con la historia. En la griega hasta le cambiaron el nombre porque "Estación Tula" no se entendía. Le pusieron: "El Tren no Pasará por Aquí".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Me enojé con mi editor griego porque había puesto zapatistas bailando en la portada. '¿Qué era eso?', le cuestioné. Cuando me respondió que pudo colocar 50 por ciento más de pedidos sólo por la portada tan atractiva, me callé. Como no sé nada de libros, mejor me dedico a escribirlos", dice sonriente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;También en breve, indica, "Santa María del Circo", novela que considera su "obra maestra", será editada en Estados Unidos y España.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Siendo honesto escribo novelas para mí", explica. "Al publicarlas dicen exactamente lo que quiero que digan. Ahora quiero escribir otra obra que me deje tan satisfecho como 'Santa María del Circo'. Sé que si escribo una mala novela me la van a publicar, pero no es mi estilo. Quiero escribir novelas que para mí sean grandes".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta nueva novela quizá vaya a evocar la historia del abuelo del propio Toscana, quien en 1936, durante la conmemoración de los 100 años de la toma del Alamo, reunió a un grupo de personas con el deseo de volver a cruzar la frontera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Cuando uno comienza a escribir dice que no importa tener lectores. Hoy, cerca de los 40 años, ya no lo pienso así. Me entusiasma ponerme en contacto con universitarios de otros países que estudian mi obra, accesar a bibliotecas de Estados Unidos y saber que mis libros se encuentran prestados. Creo que ésa es la gran recompensa de un escritor: que lo lean", dice.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Estación Tula" se presenta en España mañana ante los medios de comunicación, bajo el sello de la citada filial de Plaza &amp;amp; Janés, editorial que lo promueve en México&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3 de octubre del 2001&lt;br /&gt;Lleva Toscana su 'circo' a EU&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;"Voy a ir perdiendo mis lectores consistentemente", dice David Toscana inmerso en su trabajo silencioso y artesanal, que hoy de nuevo cuenta lo favorece con la publicación de su novela "Santa María del Circo" en Estados Unidos, bajo el sello de St. Martin's Press, su segunda obra en este país luego de "Estación Tula".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo dice porque, tras el descubrimiento de fórmulas atractivas para sus obras, el proceso de creación tiende a nuevo horizontes, a intentar historias más arriesgadas, a diversificarse, lo que quizá le restará lectores y quedarán sólo aquéllos que realmente entienden las intenciones y pensamientos del autor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es decir, que el lector comulgue con la lectura, tal cual lo hizo el autor al escribir el libro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Los escritores nos quejamos de los pocos lectores que hay; nos sorprenderíamos más al saber el número de los que verdaderamente son nuestros lectores, los que entendieron el mensaje", dice.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Our Lady of Circus" es la octava incursión del regiomontano en el mercado internacional. La traducción fue realizada por Patricia J. Duncan. "Estación Tula" ha sido editada en España, dos veces en Estados Unidos, una en Grecia, dos mexicanas y una alemana; la de "Santa María del Circo" es la primera incursión de esta novela en el mercado internacional.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero, Toscana, ante este nuevo paso en su carrera literaria, sigue siendo el mismo escritor que aspira a no realizar más allá de 10 libros; que es parco al hablar y que ocupa un pequeño espacio en el laberíntico edificio de departamentos en el que vive, en la Colonia San Jerónimo. Desde ese aparente recóndito lugar, Toscana juzga su propia obra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Santa María del Circo puede tener dos lecturas", indica. "Una que posiblemente entretendrá, y otra que ya tiene que ver con lo literario, con el significado de la obra, con lo que pudiera tener de filosófica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Toscana, autor de "Las Bicicletas" y "Historias del Lontananza" señala que aspira a ser autor de obras que, acabadas de leer, permitan mirar a la ventana y ver a los demás de manera diferente. Asquear, deprimir, alegrar son reacciones esperadas por el autor, no la indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6 de julio del 2001&lt;br /&gt;Entre la vida y la muerte&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En primera persona, éstas son las impresiones del escritor regiomontano David Toscana sobre su más reciente novela, "Duelo por Miguel Pruneda", publicada en Plaza &amp;amp; Janés.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Toscana es autor de "Las Bicicletas", "Historias del Lontananza", "Estación Tula" y "Santa María del Circo". Sus obras han sido traducidas a numerosos idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Más nostalgia que necesidad&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Cuando se me ocurrió escribir esta novela tenía sólo el tema, que consistía en decir que no hay diferencia entre estar vivo y muerto. Mi siguiente pregunta fue qué historia me puede contar este tema; de allí, más que una labor de escritura fue de descubrimiento. Por eso me extrañó descubrir que para contar este tema tuve que rascar mucho en mi infancia, en mis juegos, en los panteones, en las visitas al Obispado y de una imagen de la muerte que se me quedó muy grabada: el accidente o no accidente del avión en el Pico del Fraile. Ver todas esas imágenes en la tele, en los diarios y escuchar a la gente que hablaba sobre cuerpos mutilados, pedazos de cuerpo chamuscados, fue contundente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;También en mi infancia hay una parte de la historia que es la de Irenita, esta niña o muchacha, cuyos huesos están solos en una cripta del Panteón del Carmen, y que de niño me llamaba mucho la atención. Esta imagen tiene similitud con la de Margarita, la niña que se pierde en la novela, y que viene de otro aspecto de mi infancia, que es que en aquella época estaba muy vigente la figura del robachicos, la idea de que cualquiera podía pasar y robarte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Empecé a armar esta historia que va entre la vida y la muerte con una buena parte de imágenes que tenía que ver con mi infancia, pero fue más un descubrir que tenerlas previamente pensadas y estructuradas para la historia. Como que recurrí a una especie de sicoanálisis.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Antiyanqui&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;José Videgaray es el nombre del sujeto que muere en la novela y que es el de mi abuelo. Mi tatarabuelo, Andrés Videgaray, estuvo en El Alamo combatiendo a los gringos, por eso mi abuelo, quien combatió en la Revolución, nunca simpatizó con ellos. Recuerdo que cada 31 de octubre salía a regañarnos a todos los niños, porque decía que el Halloween era una fiesta gringa. Su frase era memorable: "Esta es una fiesta gringa y nosotros no somos gringos". En aquel entonces yo me avergonzaba, pero ahora estoy de acuerdo con él en esa cultura antiyanqui.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Simpatía por la muerte&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Hay una tradición mal interpretada del mexicano sobre la muerte, porque incluso hemos oído decir a Octavio Paz que el mexicano se ríe de la muerte. Sí se ríe, pero de la muerte que se inventa el mexicano, con calaveritas, fiestas y carnavales, pero no se ríe de la verdadera muerte. Jamás hemos oído en un velorio a gente carcajeándose por lo que ocurre. A la muerte verídica la vemos con suficiente seriedad, e incluso con una carga de dramatismo y de tristeza cuando ocurre cercanamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En este caso, la cercanía con la muerte se siente en el momento en que no se le encuentra sentido a la vida, como le sucede a Miguel Pruneda, quien se da cuenta que, ante la inevitabilidad de la muerte, la vida no puede tener dignidad. Por eso la última escena donde Miguel lleva los restos humanos a su esposa, Estela. Allí es donde el protagonista se da cuenta que él y su esposa son iguales, porque cae en la cuenta de que no hay dignidad posible en la vida. La comunión entre ellos es inédita, pese a que están tristes y sin esperanzas, por lo que se abrazan frente a la ventana.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Rehuí el final trágico porque es más trágico lo que ocurre: una pareja que se siente unida por su comprensión de que la vida es indigna. Esto es más trágico que la muerte. Matar a Miguel Pruneda hubiera roto ese paralelismo entre la vida y la muerte: para qué matarlos, si la vida es la muerte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Toscana + Pruneda&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Quería escribir esta novela, y para hacerlo tenía que meterme varias veces al panteón, a las criptas. Y me metí donde mi personaje encuentra la bolsa de huesos, lo cual fue cierto. Durante todo el proceso de la novela tuve el hueso sobre la pantalla de mi computadora, porque si mi personaje estaba bombardeado por imágenes sobre la muerte, yo quería estar también bombardeado por esas imágenes. Me llegué a volver tan consciente de la muerte que incluso pasé muchas noches de insomnio, sobre todo en las últimas partes de la novela, cuando me dediqué exclusivamente a escribirla. Llegué a pensar tanto la historia que en momentos tomaba las mismas conclusiones que mi personaje, y si yo era Miguel Pruneda, como que la vida no era muy agradable. Sin embargo, un personaje como él no había que inventarlo, sino recrearlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La más íntima Es mi novela más íntima. Aunque está narrada en tercera persona, casi en todo momento se siente que hay una conciencia que es la que lleva historia, y esa conciencia es la de Miguel. Probé buena parte de la historia en primera persona, pero esta figura siempre tiene la necesidad de explicar cosas y eso me estorbaba. El concepto de la novela es más fuerte si lo descubres como lector, a que si alguien te lo explica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para mí fue escarbar mucho en mi subconsciente, por eso hay partes de la novela en que juego con el absurdo, porque la mente a veces no tiene estas rígidas reglas de la razón, de la coherencia, las ideas te brincan solas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Además, me parece que todos andamos por la vida sin pensar en la muerte, lo cual es un mecanismo muy sano, y en este caso no era sólo pensar en la muerte, sino en un montón de cosas: para qué sirve la vida, para qué sirve escribir lo que escribo, entonces, si te fijas el tono en que está escrita la novela, es muy negativo: ¿Para qué sirve la vida? Para nada. Quizá mis insomnios se debieron a esos cuestionamientos de vida. Anduve como dos o tres meses con muy malas ondas, con gente que me reclamaba por no responder correos, una etapa agria. Ni hablar, había que meter mi sique, porque no pretendía una novela de ocurrencias, sino de significados. "Duelo..." no fue una novela que se relata, sino que se tiene que vivir, imaginar.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Monterrey&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Esta es la primera vez que aparece Monterrey oficialmente en mi obra. En otras aparecía disfrazada o sin nombre, pero ésta es la primera vez que le hinco el diente a esta ciudad, donde exploro mucho de lo que significa ser regiomontano, quizá el más arraigado a su tierra en este país.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;'Bárbaro del Norte'&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Cuando dicen que la mejor literatura se hace en el norte y luego que soy un autor del norte, me cae cómodo el adjetivo, sin duda, pero no me parecen literaturas emparentadas. Buscar unirlas por la mera geografía me parece tanto como querer unir obras por el año de nacimiento del autor.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;29 de octubre del 2004&lt;br /&gt;'No es una tradición lectura en México'&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Para David Toscana, el nivel de lectura, como la música o la comida, es parte de la cultura de un país. Sin embargo, advierte, aquí ha fallado algo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Los países lectores comenzaron a hacerlo con la Biblia, pero en el nuestro siempre se recomendó no leer; las mujeres no habían de leer novelas. Los libros eran cosa inmoral. Al pueblo más valía dejarlo en la ignorancia, nuestra alfabetización es reciente, se borró la cultura indígena".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sean cuales sean las razones, agrega el autor de "El Último Lector", novela que se presentó ayer en la Feria Internacional del Libro, lo cierto es que leer no está en la tradición mexicana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Nuestro gobierno finge que le importa, pero no le importa. ¿Cómo ha de importarle a un Presidente iletrado, a Secretarios que aman la censura, a legisladores que sólo andan tras la transa?".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El autor de "Estación Tula" señaló que hace falta mucha más creatividad que sólo editar libros y construir bibliotecas. De hecho, indica, en un país en el que faltan lectores, lo que sobran son libros, ¿para qué más?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Si ha de participar el Gobierno tendrá que educar a los maestros y, sobre todo, renovar el sistema educativo. En las escuelas no se enseña lo que es importante aprender, sino lo que es fácil enseñar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Memorizamos la tabla periódica de los elementos, pero no leemos 'Pedro Páramo'. Las escuelas no están hechas para ampliar el entendimiento. Las escuelas son fábricas de empleados. Y las empresas quieren obreros leales y esforzados, sin Dostoyevski en la cabeza".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿En qué medida han apoyado las editoriales trasnacionales elevar el número de lectores en el país?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;"No sé si promover la venta de sus productos equivalga a apoyar la lectura. Creo que no. Por lo pronto y por suerte, la industria editorial no ha entrado de lleno a la globalización, de ser así estaríamos leyendo libros llenos de erratas hechos en China.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Si hablamos de trasnacionales, lo ideal sería una marca de refrescos con promociones de 'libros para el verano' o algo así. Canjea tantas corcholatas y 10 pesos por un libro en la tienda de la esquina. Una buena campaña en televisión, una buena selección de libros, y la lectura estaría de moda.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Tiene que participar la televisión porque es la que mueve al mundo. Nos asombramos de un libro que vende 5 millones de ejemplares, cuando cada episodio de CSI tiene un auditorio 10 veces mayor. Pero la televisión no quiere enviar a la gente a leer, acaso quiere lectores de subtítulos".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Elogiado por la crítica internacional, Toscana se ha vuelto un autor en franco crecimiento. Su más reciente novela (una reflexión sobre el acto de leer, la magia de la literatura y la inevitable comunión que existe entre ésta y la realida d, editada por Mondadori) nació de una mera ocurrencia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Carlos Monsiváis ha dicho sobre ella: "no es Pedro Páramo, no es humor negro, no es surrealismo... Me detengo para no disolver mi punto de vida en negaciones y comparaciones absurdas. La novela de David Toscana sí es, y con gran eficacia, el trazo de un proceso de vida cotidiana que, traspasado por lo absurdo y sus procedimientos, se clarifica".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Explica Toscana.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Visito Icamole y me pregunto ¿qué pasaría si aquí hubiera una biblioteca? De ahí parto para enamorarme de la geografía del lugar, de esa sensación que da Icamole de encontrarse en el fondo del mar, con arena, con vegetación cuasi marina, con fósiles de trilobites y amonites y demás. Y en el proceso de ir descubriendo la novela, me doy cuenta que planteo una reflexión sobre la lectura, un homenaje a la gran literatura y una intolerancia por los libros fatuos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Mi personaje es un lector primitivo, pero a la vez esencial, extrae de un libro lo que es verdaderamente valioso, no se deja engañar por tanta falsedad en torno a los libros, de trucos promocionales que tratan de darle un baño de oro a la prosa hueca, a las novelas sin sustancia".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- &lt;em&gt;¿Qué te propusiste?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;"Me propuse una novela que fuera bella por el puro aliento de la prosa; y a eso sumarle una historia seductora y una reflexión sobre la lectura. Como lectores nos apasionan esas novelas que nos transforman; yo espero que Lucio, mi bibliotecario, transforme a sus lectores, de manera que vean los libros de manera distinta, que sepan distinguir entre las perlas y el estiércol".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;3 de mayo del 2006&lt;br /&gt;Invade a EU con su novela&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Con la misma intensidad con las que millones de paisanos tomaron el lunes las calles de Estados Unidos, David Toscana plantea en su nueva novela, "El Ejército Iluminado", la toma de Texas por un grupo de muchachos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El detalle narrativo más interesante de esta novela, editada por Tusquets, es que estos chicos no son ordinarios, sino muy especiales: todos con algún tipo de retraso mental aceptan la invitación de un antiyanqui feroz, Ignacio Matus, para recuperar el territorio que en un tiempo fue mexicano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En esta novela, que será distribuida en América Latina y España, Toscana, quien nació en Monterrey, en 1961, vuelve a su tema de interés predilecto: la guerra entre México y Estados Unidos, presente en "Duelo por Miguel Pruneda" y, ligeramente, en "Estación Tula".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Siempre había tenido en la cabeza la idea de alguien que decidiera organizarse para recuperar Texas", cuenta el autor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Nunca le había hallado modo a esa historia, pero hasta que estuve en Berlín con una beca de residencia caí en la cuenta que en la misma calle donde vivía había un instituto de 'iluminados'".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Todos los días, explica el autor de "El Último Lector", se topaba con ellos en la calle, algunos lo saludaban, aunque casi no hablaba con ellos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Allí me vino la idea de escribir una novela sobre estos chicos de gran belleza, llenos de luz, y la enlacé con la idea anterior: un personaje que organizaba un ejército que tomaba Texas".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los personajes resultan entrañables: Comodoro, un chico con cruzados aires de heroísmo que en todo momento pretende vencer los obstáculos de su obesidad; Cerillo, quien nunca habla, pero siempre mantiene el objetivo del plan; y Milagro, sobreviviente de un terrible accidente, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sobre la similitud entre la trama de su novela y los movimientos latinos en Estados Unidos, el autor afirma que aquella tiene un grito de guerra basado en un poema de Blake, que dice: "No cesaré de combatir / Ni mi valor desmayará / Hasta que Texas sea otra vez / Un gran jardín de mi país".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Por supuesto, el movimiento de los inmigrantes y la novela son dos cosas muy distintas, pero comparten un espíritu de deshacer agravios y enderezar tuertos a la manera de don Quijote", dice el autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;'No soy tan radical'&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En "El Ejército Iluminado", explica Toscana, prevalecen el heroísmo y el sacrificio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Estos chicos que describo no conocen de historia, geografía; todo lo inventan a su modo porque su cabeza no les da para asimilar ciertos conceptos y, sin embargo, viven ambos conceptos de una forma más pura, muy auténtica".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Toscana está consciente de que su libro, para algún lector, pudiera tener una postura anti-Estados Unidos. Quizá, incluso, se pregunte si el autor piensa igual que Matus.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"No soy tan radical", ríe. "Por supuesto, en últimas fechas mi antiyanquismo tiene que ver mayormente con el gobierno de ese país, sus políticas, pero por supuesto que tengo amigos gringos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Mucho de este sentimiento me lo inculcó mi abuelo, que ése sí era bastante antiyanqui, pero también tiene que ver que de niño jugaba en el Museo del Obispado y estaba consciente de que el lugar había sido sede de batallas entre mexicanos y gringos. Imaginaba que aquellos cañones que están allí apuntaban hacia el norte".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;22 de agosto del 2009&lt;br /&gt;Cierra Toscana ciclo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La primera vez que David Toscana tuvo contacto con los puentes de Königsberg fue cuando de niño se enteró del célebre problema matemático que representaban. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El reto consistía en demostrar cómo se podían recorrer los siete puentes que atraviesan esta ciudad portuaria de Europa Oriental sin pasar dos veces por uno de ellos. Decidió resolver el enigma aun y cuando el gran matemático del Siglo 18, el suizo Leonhard Euler, demostró que era imposible. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Por supuesto no lo resolví", sonríe el regiomontano nacido en 1961 y quien de un tiempo a esta parte pasa la mitad del año en la Ciudad y, la otra, viajando. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La segunda ocasión en que se encontró con estos puentes fue cuando supo que en latín la palabra Königsberg -cuna del pensador Immanuel Kant y del escritor y músico E. T. A. Hoffmann- significa Mons Regius, es decir, Monterrey. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Entonces, dije ¿cómo puedo conectar ambas ciudades tan distintas, pero cuyos gentilicios son casi los mismos? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Decidí hacer una novela que fundiera a las dos ciudades durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Königsberg fue una de las ciudades más destruidas por los bombardeos, cambió de nombre (hoy se llama Kaliningrado) y de país (pasó de Alemania a la Unión Soviética), en tanto, en Monterrey no pasó nada a excepción de capitalizar el alto precio del acero". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Toscana echó mano del recurso del desquiciamiento colectivo que, junto a la imaginación y el alcohol, permite que varios personajes asuman que no están en Monterrey, sino en Königsberg, y que en breve llegará el Ejército Rojo, por lo que designan a un general y se arman para la resistencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así nació "Los Puentes de Königsberg", su nueva novela, con la que entra al selecto catálogo de la editorial Alfaguara. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;"Todo lo que ocurre en la novela sucede en Monterrey", añade. "Pasa como en 'El Ejército Iluminado', donde tengo a un corredor que cree que está corriendo en París, o en 'El Último Lector', donde a través de los libros un bibliotecario manda su imaginación a varios lugares".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta "estética toscaniana", la del desquiciamiento, hace que en "Santa María del Circo", la novela en la que inaugura este singular planteamiento de cambio de roles, los cirqueros se conviertan en otra cosa a través de una rifa y, por ejemplo, la mujer barbuda se convierta en médico y el hombre fuerte en la prostituta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Digamos que en 'Los Puentes de Königsberg' me estoy fumando todas las colillas de cigarro que dejé pendientes en las otras novelas y ya me quedé sin tabaco", explica y enfatiza que le dará fin a esta estética.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Volver a este planteamiento en los siguientes libros sería repetitivo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Por qué es de tu interés esta realidad desquiciada?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;"Es la parte más importante de 'Don Quijote': el que éste asuma que es otra persona y que viva otras aventuras, aunque lo mezclo con algo que podría parecer un tanto kafkiano o del absurdo. El origen de todo, pues, es El Quijote, quien vive otras realidades y aventuras a partir de una existencia un tanto ordinaria".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A través de las mentes desquiciadas, subraya, encontró que se podía crear mucha belleza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"La imaginación tiene menos límites que la realidad; el lenguaje del desquiciado tiene más posibilidades que el del hombre 'racional' y entonces en estas posibilidades más abiertas de los mundos desquiciados es que encuentro lo que es la estética de la novela que quise escribir".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay también una línea presente en esta nueva novela: unas niñas perdidas. Toscana explica que cuando era pequeño leía en los diarios las pesquisas sobre menores extraviados, lo que le provocaba angustia y se le quedó como obsesión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"En la novela hay un par de ebrios que se juntan, son como perversos sin agallas, y cuentan historias de niñas perdidas. Uno es un actor de teatro venido a menos, quien será el que acepta el papel de general de la resistencia, y entonces ellos son los que eventualmente se verán involucrados con otra gente que asume la idea de que Monterrey es Königsberg".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Cuál fue el reto?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;"Hay varios desdoblamientos: los personajes se convierten en otros personajes, la geografía en otra, la historia en otra, el tiempo en otro. Aquí hay cuatro quiebres que fueron complicados de echar adelante sin alargar la novela o dar explicaciones".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Publicado en EL NORTE&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-4999419873388853988?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4999419873388853988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4999419873388853988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/11/161-medio-siglo-de-toscana.html' title='161 / Medio siglo de Toscana'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-fpyGGdipPNo/Trhhp0x8k6I/AAAAAAAAATw/PCqGN8GjkSU/s72-c/147toscana.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-4313188210718143517</id><published>2011-11-06T08:08:00.000-08:00</published><updated>2011-11-06T08:08:41.455-08:00</updated><title type='text'>162 / Días de muertos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-_L0dsNISdd8/TrarRDgvUyI/AAAAAAAAATc/ZsYlovRbReM/s1600/forense.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-_L0dsNISdd8/TrarRDgvUyI/AAAAAAAAATc/ZsYlovRbReM/s1600/forense.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El primer muerto que vi fue ami madre. Su cuerpo aún oloroso a tabaco descansaba en un ataúd modestísimo entorno al cual no había flores,&amp;nbsp;en&amp;nbsp;una funeraria aún más sencilla ubicada en unazona de Puerto Vallarta que nunca será del interés del turismo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La había dejadoviva y despidiéndome con lágrimas en la central de autobuses de aquella ciudadel verano de 1992. Al decirle adiós, tuve la extraña sospecha de que no lavolvería a ver. Cuatro meses después, me despertaron con la noticia de quehabía muerto la mujer que al fin empezaba a conocer y que me había reveladodatos clave de mi origen (aún) difuso. Si alguien me preguntara qué ejemplopuedo dar sobre una forma de disparate en que se puede volver la vida ordinariade un adolescente, cuento aquella historia: murió la madrugada del 28 dediciembre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tras sepelios sin relevancia, misiguiente muerto fue cuando trabajaba para una televisora. Cámara en mano,acompañaba al reportero de nota roja cuando se dio el aviso de un infartado enuna agencia de autos. Al llegar y empezar a filmar a aquel hombre vestido detraje y tirado en el suelo, no pude detener algunas lágrimas. Aquel cuadrotriste del empleado al que le sorprendió la muerte en un día cualquiera meparecía un exceso. Habría otros, sin embargo: electrocutados, asesinadas conganchos, picados. Lo usual aunque esporádico en el Monterrey de hace casi 20 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En contraste con los reporterospoliciacos, que tienen impresas las formas diversas de la muerte en susmiradas, yo transcurría por la calle ancha del periodismo cultural sin mayoressobresaltos, acaso con algún artista fallecido en la tranquilidad de su casa,rodeado de su gente y honrado en funerarias decorosas. No sería sino hasta quepasé a narrar la realidad que me empecé a topar con historias de tanto dolorque apenas si caben en una página del periódico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tiempo después y dado el aluddescomunal de víctimas de la violencia, decidimos contar las vicisitudes de quienes a diario les toca lidiar con la muerte y que les es común llegar asitios en los que no hay autoridad y cuando, incluso, los delincuentes aúnsostienen enfrentamientos a sangre y fuego: los forenses y paramédicos, hombresy mujeres, muchos voluntarios, cuya labor humanitaria ha cobrado un papeldeterminante en esta guerra sin sentido. Durante dos semanas y tras unacapacitación básica, en la que se acordó no intervenir en acciones vitales,acompañé como voluntario durante jornadas completas a paramédicos de la CruzVerde de Monterrey y a elementos del Servicio Médico Forense.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Aún cerca del Día de Muertos (en Monterrey todos los días son Día de Muertos),va la transcripción íntegra y con agregados de aquel ejercicio. Comofinal, un artículo sobre fosas comunes, y una adenda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;‘Nuncaolvidas a tu primer muerto’&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Es el Anfiteatro del HospitalUniversitario. Afuera, decenas esperan saber si entre los caídos en la guerraentre cárteles está su familiar o algún ser querido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Adentro, un grupo de sujetoscon uniformes blancos y tapabocas, algunos con iPod, labora de maneraautomática en aquel espacio con olor intenso a formol y carnicería que se cuelahasta el paladar, dejando un sabor amargo en la garganta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Nunca se te olvida tuprimer muerto", dice antes de ingresar al lugar uno de tantos forenses enaquel sábado de sol. "Como que te persigue, lo piensas seguido".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Como reportero, había vistogente sin vida, pero como voluntario de este servicio de la Procuraduríaestatal durante dos semanas no me tocó sólo uno, sino 16 acribillados en elinterior del Bar Sabino Gordo la noche del viernes 8 de julio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Para conocer desde adentro loque viven, sienten y hasta sufren los trabajadores del Servicio Médico Forensesolicité colaborar como voluntario en una de sus unidades, tras unacapacitación, que incluyó el uso de guantes y tapabocas, el traslado de cuerposy el comportamiento prudente en una escena del crimen. Todo movimiento debe serautorizado por la Ministerial y Periciales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Esa vez, el cuadro en elSemefo, tras la masacre en el Bar Sabino Gordo, es avasallador: cuerpos sobrecuerpos en planchas metálicas, listos para la autopsia. Pese a que estánlavados, o quizá por eso, es imposible dejar de mirar en aquellos desnudosbañados por la luz eléctrica sus mejillas, brazos y pechos agujereados por lasbalas, así como sus pliegues de carne destruida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Allá, lo inverosímil: la cabezade un hombre abierta de par en par a causa de los disparos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Hay trabajo", dicepor decir algo un forense, Felipe, y un empleado del anfiteatro expresa un"mjm" aburrido, sin dejar de mascar chicle. Las miradas taciturnas delos empleados de este lugar son en verdad un enigma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ya están acostumbrados. Lasarmas en la calle provocan esto y más. Ya escasean los servicios por heridos debala en las estaciones de emergencias: muy pocos sobreviven a la destrucción dela narcada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Contemplo esta escena 15 ó 20minutos y salgo dejando atrás a aquellos despedazados, algunos con los brazoscasi levantados como implorando ayuda, junto a otros, víctimas posiblemente demuerte natural, como ancianos famélicos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Me descubro triste. Para quienmira por vez primera un exterminio así, es difícil no sentir un ligero tembloren el cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Y no entramos al cuartofrío", dice con ironía José Luis, otro forense. "Puro acartonado.Tres meses y a la fosa común. Es otro olor". No faltan las anécdotas entorno a las novatadas que les hacían a los empleados y reporteros primerizos:encerrados por horas y a oscuras en aquel lugar. Fui la excepción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Las tres unidades del ServicioMédico Forense que posee el Estado, a cargo de Cruz Verde, llegaron esa nocheal Sabino Gordo. Luego de que las ambulancias trasladaron a los heridos,algunos de los cuales murieron en el camino al hospital, y de que pericialestrabajaran en sus indagatorias, los forenses fueron autorizados a llevarse loscuerpos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Se actuó con rapidez ante elposible regreso de los sicarios y de manera automática, embolsando cadáveresbañados en sangre, casquillos, botellas quebradas, humo, penumbra. Pese a lafiesta interrumpida, siguió la música. Hasta el momento, no han sidoaprehendidos los responsables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En Cruz Verde son cuatroforenses por turnos de 24 horas. Cuando pasa algo como lo del Sabino Gordo, losparamédicos deben abandonar sus ambulancias para acudir a la penosa tarea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Esto no es nada",dice un forense. "Que te toque un putrefacto para que veas lo que es esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"A ésos te los avientascon mucho Vicks en la nariz, dos o tres tapabocas y guantes".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El primer muerto de Felipe fueuno de ésos, con varios días sin vida y de 150 kilos de peso. Vomitó en eltrayecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;A José Luis le tocó unprensado, de los que no se ven mucho porque la gente ya no circula de noche porlas balaceras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Mientras recuerdan sucesos, subocon ellos a la camioneta del Servicio Médico Forense dejando atrás a lasvíctimas de la hasta momento peor masacre en la historia de Nuevo León y una delas más sangrientas en el País. Uno de los forenses se preguntó cuándoterminará esto. Nadie respondió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Y sí: uno como rescatista noolvida a su primer muerto. Y más si son 16 al mismo tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Partede guerra&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La jornada inicia el sábadocuando el Ejército halló una fosa con restos humanos en Pesquería, en un parajejunto a tejabanes de la Colonia CROC de ese municipio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tras autorizarme la entradacomo voluntario y ser capacitado, me incorporo a una unidad con Felipe y JoséLuis. Ataviados con el mono blanco de plástico, los pasajeros que miran desdeotros vehículos no adivinarían que vamos escuchando música de los 70.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Aunque llevan poco juntos, lapasan bien. A sus 40 años, Felipe tiene hijos casados y nietos, y José Luisapenas va para los 25 años, tiene una niña que sabe que su papá llegará"cuando salga el sol al otro día" y dice que le gusta lo que haceaunque no están exentos de riesgos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"A otros compañeros sí leshan bajado cuerpos", relatan. "A nosotros nomás nos han seguidocamionetas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Llegamos. En sus vehículos lossoldados esperan aburridos y acalorados en aquella brecha inhóspita y llena dezancudos. Una grúa soporta una camioneta blindada hallada en la zona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Echemos un vistazo",dice Felipe al bajar de la camioneta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Nos internamos en la fronda enla que nada había, salvo botes de líquidos y envoltorios de comestibles. Ariesgo de generalizar, los sicarios en las brechas comen submarinos, papas fritasy beben fanta de naranja y coca cola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Los soldados hallaron trozos dehuesos quemados. A lo lejos había tambos con restos de diesel; más allá,esposas. El olor a combustible de los restos en la superficie aún se percibe.El delito parece muy reciente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ahí, de acuerdo a periciales,tres adultos fueron martirizados y acribillados. Luego, quemados. ¿Quiénesserían? ¿Qué vivieron en aquella penumbra y por cuánto tiempo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El ambiente lucía con riesgo,pero en esos casos unos a otros se dan ánimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Lo que sí es que si noscaen los malitos... Pero aquí con los soldados estamos bien. Ellos nos handicho que en caso de un ataque no nos pongamos a correr como locos, que nosquedemos con ellos", comenta un forense.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Cuatro horas despuéstrasladamos los restos. Al ir por la brecha, atrás del convoy militar, seescucha en la radio "Fortunate son", de Creedence, como si a alguienle quedara duda de lo que reflejan estos días de combate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Y sí, a los forenses les danasco y horror los saldos de esta guerra, pero se asumen fríos y sin dueloalguno al hacerlo. Es una labor que incluso a los mismos soldados les llama laatención: “ah que trabajito el de ustedes”, les dicen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Imagínate si nos pusiéramosa lamentar cada cosa que vemos", dice un forense. "No acabaríamos,porque si bien un día tenemos uno o dos muertos, hay otros en los que noparamos: uno tras otro".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Pese al luto permanente que unoesperaría hallar en estos forenses, las bromas y travesuras entre ellos sonfrecuentes. Tienen miedo, pero no han llegado a sufrir pesadillas, aunque sí asoñar que llevan y traen cadáveres todo el tiempo. Despiertan agotados, añaden,valorando más la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Y a darle", afirmael más joven al continuar su jornada de 24 horas consecutivas por 24 dedescanso, con un sueldo poco mayor a los 6 mil pesos al mes, en tanto el otrodice que con su trabajo se le quitó lo miedoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Nada te espanta si vienesde ver todos los días el infierno", añade y comenta que los amigos suelenpreguntarles si les tocó recoger a tal o cual sicario famoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Dejamos los huesos en elanfiteatro. El personal los recibe desencantado casi como necedades. En mediode lo que dejó la masacre del Sabino Gordo, más restos hallados en el campoparecen sólo más labor y tedio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tras contemplar los cuerposdestruidos de aquel bar, los forenses se reportan disponibles. "Que no hayjale", expresa uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Veinte minutos después de estaren el anfiteatro, de dejar en un contenedor los trajes y guantes y de asearnoscon algodones con alcohol que traen en el vehículo, los forenses y yo comemospollo asado y papas fritas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Así es esto", sonríeJosé Luis. "Ha pasado que nos cae un reporte de descuartizados cuandoestamos comiendo y le apuramos mientras vamos en camino".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Si una labor así no mata elhambre, nada lo hace en estos días de exterminio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Purosmuertos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Son cerca de las 23:00 horascuando por la radiofrecuencia llega la orden de servicio. Tras una jornadaserena que inició a las siete de la mañana, con choques sin importancia, CarlosCarmona, el operador de la ambulancia de la Cruz Verde, salta al asiento yexpresa su clásico "ya picó".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El reporte: un baleado enNuevas Colonias, en la Loma Larga, de los pocos durante esa semana. Desde el 15de junio, en el que fueron ejecutadas 33 personas, la ola de violenciadisminuyó hasta la noche fatal del bar Sabino Gordo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Carlos y su compañero, elparamédico Mijail Estrada, abandonan con la sirena abierta su guardia en laCiudad que, de un tiempo a esta parte, es el campo de batalla entre cárteles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Estamos subiendodemasiado", expresa Carlos ya en la zona de pavimento destruido y sin disimular preocupación, entanto busca el cruce. "Estos lugares suelen ser trampas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La sola presencia de niños yjovencitos de cabeza rapada y ropa holgada apostados silenciosos en lasesquinas va orientando sobre la ubicación de la víctima. Al final uno decidecontestar a la pregunta de Mijail de dónde se dio la detonación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Acá a la vuelta",dice uno, y la ambulancia se dirige al cruce. Esperan hallar al herido a mitadde una calle, quizá un jovencito, que son los ejecutados de ahora, al centro deuna multitud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Yo, como el tercer paramédico,también lo espero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Lo único con lo que nostopamos, sin embargo, es con una calle vacía en la que bajo un haz de luzmercurial yace un enorme charco de sangre, restos de masa encefálica y doscasquillos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Los asesinos se lo habíanllevado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Vámonos, no vayan avolver", dice Carlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El tedio define el resto de lanoche. Cuentan que ya son raros los estrellamientos y que es común que alllegar a un reporte de tiroteo la delincuencia sea la que acuda por el herido yse lo lleve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Llegas y te corren o nohay nadie", cuenta uno. "¿Qué habrá pasado? Quién sabe.Fantasmas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Cronistasdel riesgo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Carlos tiene 35 años, estácasado y con cuatro hijos. Sueña con el quinto, porque así se lo propuso, y conun negocio, quizá abarrotes. Lleva cinco años de paramédico y estuvo siete debombero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Mijail lleva dos años y medio ytiene 20 años. Vive con su madre, es hijo único y quiere hacer carrera en esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tras solicitar mi incorporacióncomo voluntario, los acompaño en poco más de tres de sus jornadas, de 24 horasde trabajo por 24 de descanso a lo largo de dos semanas. Ataviado con el overolazul, verde y amarillo de la institución, y con el acuerdo de laborarmínimamente (cargar la camilla, pasar medicamentos y vendas), se decideatestiguar su trajín.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Por si hace falta, se me enseñaa entablillar e inmovilizar heridos, y a identificar elementos del botiquín.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La jornada empieza a las 7:00horas en las instalaciones de la Cruz Verde, cuando el coordinador de turnopasa lista y revisa las unidades que van llegando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Carlos y Mijail son de losprimeros, dado que no quieren perder un bono de mil pesos. Revisan laambulancia, la lavan si hace falta y emprenden el traslado a su punto de guardia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Si hay dinero, almorzarántacos. Si no, acaso un café. Su salario, de poco más de 6 mil pesos al mes másun anhelado bono de mil pesos, son sus únicos ingresos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"A veces no traemos ni unpeso", afirma Mijail, por lo que se la lleva entre lo que le alcanza y loque le obsequian en las tiendas en las que los conocen, en tanto Carlos traelonche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ellos se enteran por la radiode los servicios a los que solicitan a las 10 unidades distribuidas en laCiudad. Para la de ellos, el trabajo llega por la tarde: choques y atropellossin importancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Un paramédico, sin embargo, notiene la jornada segura. Como puede ser exhaustiva de principio a fin, lo puedeser tediosa. Depende cómo se comporte la Ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Nunca un turno es igual aotro", afirman estos héroes que, junto a empleados del servicio de limpiay repartidores de refrescos y de productos de tiendas, son los únicoshabitantes nocturnos de las calles, en ese momento vacías, y donde las únicasvariantes son los colores cambiantes de los semáforos. O el peligro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tal fue el caso de Carlos,quien una vez acudió a un accidente en la Carretera Nacional. Al trasladar alherido la ambulancia fue cerrada por camionetas de las que descendió gentearmada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Ordenaron bajar alherido, seguro de sus rivales, y lo subieron a un vehículo", cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Qué puedes hacer".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tuvieron suerte. A unos de otracorporación, hace días, hombres armados les abrieron la ambulancia y ahí mismo remataronal herido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Otro paramédico cuenta que enuna ocasión unos vehículos lo intentaron alcanzar en la ambulancia, pero éstemetió tal velocidad que pudo llegar al hospital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"No sabes lo que es que teestén siguiendo", afirma y relata la vez que atendió a un sicario herido.El hombre tenía un boquete en el pecho por el que incluso se podía ver al otrolado, así como heridas en las manos y la cara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"¡Déjame, hijo de lachin...", le gritaba enfurecido al paramédico, el cual intentabatrasladarlo. "¡Déjame aquí tirado, cabr...!".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Expiró en la calle, pero elsocorrista pensó en él durante días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"¿De dónde les viene elodio?", pregunta durante un descanso a las afueras de Cruz Verde. "¿Dedónde?".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Otro cita el inicio de laguerra en la Ciudad: junio del 2005, bar El Punto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Llegamos y todavíaestaban los narcos", ríe. "Era cuando ante un reporte te lanzabas enautomático; ahora llegas con tiento".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Esa vez hubo granadas ydisparos de AR-15 y 9 milímetros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"¿Qué es esto?", dijoentonces el paramédico, aterrado. "¿Granadas? ¡Nomás en la guerra!".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Entre aullidos de dolor, ríosde sangre y casquillos, los paramédicos dieron el servicio. Ignoraban a qué sedebía el ataque.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Desconocían, también, que nosería el último.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;'Pescaditos'&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Otro paramédico recuerda quehace años en una guardia nocturna hombres armados le dejaron un chiquillo de 6años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El pequeño se encontrabasilencioso, con los ojos muy abiertos y la camisa manchada de una sangre que noera de él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Me ordenaron que lo fueraa dejar a tal dirección y que no dijera nada", relata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"En cuanto se fueron lepregunté al niño que dónde estaba su mamá...", cuenta, conmovido. "Medijo que no sabía, que él sólo estaba viendo 'pescaditos' con su mamá y quedesapareció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Como eran cerca de lastres de la mañana entendimos que algo terrible había pasado y que él seencontraba bloqueado".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En eso llegó una patrulla de laPolicía Regia, cuyos elementos al escuchar del paramédico la historia secomprometieron a llevar al niño a la dirección.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"A veces me pregunto quéfue de él...", confiesa el socorrista y carraspea al contar la anécdotaconmovedora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;A ellos lo mismo les hanapuntado con armas, los han seguido en vehículos que, hasta donde pueden,evaden. Expuestos a riesgos inconmensurables, reconocen tener miedo, pero másel deseo de salvar vidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Esa noche con Carlos y Mijailno hay percances pese a los chubascos a lo largo de la noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Sin embargo, al llegar a labase las noticias no son las mismas. En la madrugada un comando armado arribó ala Cruz Verde y se llevó a un paramédico. Es la primera vez que les ocurreesto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El joven fue llevado a revisara un sicario que tenía una bala en la espalda. El socorrista les dijo que seencontraba estable, pero que requería a un cirujano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Devolvieron al joven a la CruzVerde, pero éste reportó la urgencia, por lo que la corporación ordenó cerrarlas delegaciones y mover a sus unidades de guardia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Cuando aquí parece estartodo en calma, la verdad es que no", afirma un paramédico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Otros paramédicos narran másescenas de guerra: tirados al piso, les pasan rozando las balas de uno y otrobando. Uno cuenta que, alguna noche en alguna avenida, un comando armado fuealcanzado por un convoy militar del cual saltó un soldado. El oficial seaproximó a la unidad sospechosa y abrió fuego a quemarropa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;“¡Está blindada!”, gritó yempezó a disparar más cerca hasta que hizo un hoyo en el vehículo a través delcual siguió disparando con su arma de alto poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La unidad logró avanzar unosmetros, pero llegaron refuerzos militares y la embestida fue contundente, porlo que lograron detenerla. Al abrirla, cuentan, sacaron a un tirador, apenas unadolescente, que no había sido herido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;“¿Qué hacemos con éste?”,preguntó un oficial a su superior. Por toda respuesta, el militar sacó un armay le voló la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;“Si éste cabrón sale de lacárcel, ya no va a hacer daño”, sentenció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En su interior, sabríandespués, tres secuestrados fueron destrozados por las balas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tancerca&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El último servicio de lajornada con los forenses llega a la medianoche. El reporte de un baleado enAvenida Nazas, al lado del Cerro de la Campana, nos hace despertar de ladormitada, ponernos los monos de plástico, guantes y boquillas, e ir a una delas zonas más violentas de la Ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ministerial y Seguridad Públicaya tienen acordonada el área. A bordo del vehículo esperamos a que serecogieran evidencias, en tanto los oficiales se mantienen alertas con armas dealto poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En eso, un ministerial quetenemos enfrente le grita detenerse a alguien que viene detrás de la camionetadel Semefo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"¡Párate, pen....!¡Párate!", aulló y junto a otros apuntan hacia esa dirección. Y hacianosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Con los ojos entrecerrados, JoséLuis y yo nos inclinamos a toda velocidad hacia Felipe, el operador, sin saberquién o quiénes son los que vienen. Pensamos lo peor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En realidad es uno que, con lanariz destrozada, viene huyendo de asaltantes. Los ministeriales lo interrogany lo dejan ir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Vamos a bajarnos",dice Felipe. "Péguense a la camioneta, no nos vayan a tirar desde elcerro".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tensión. Sin dejar de mirarhacia las luces en lo alto de una loma y parapetados en la unidad contemplamosa los ministeriales que permanecen apuntando hacia lo alto de Río Nazas rumbo aLas Torres. Esperan el arribo de pistoleros. Llegaría la nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"De uno de estos cerrosbajé a cuatro putrefactos", cuenta José Luis, sin dejar de mirar hacia loalto de las lomas. "Estaban en un tejabán. Los tabletearon hastamatarlos".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Los oficiales empiezan acharlar y llega el Ejército a patrullar la zona. Alivio. Pero la expectativa semantiene. Cuántas veces ha pasado que los comandos llegan y se llevan loscuerpos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Cuando nos dejan pasar vemos unmontón de casquillos en un depósito. Intuimos que ahí está el cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En realidad está al fondo deuno de los penumbrosos callejones, en una de las casas a las que se puedellegar tras bajar una treintena de escalones desiguales de concreto. Hasta ahíllegó Alejandro Michel, de 17 años, aparentemente un inocente más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Bajamos con la canastilla deplástico, quizá de 10 kilos. Al paso, curiosos, llantos sordos. Entre másdescendemos más lejos queda el vehículo y la posible escapatoria en caso de unabalacera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Sin dejar de voltear, llegamosal sitio donde el joven murió: pesaba no menos de 100 kilos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tras embolsarlo trabajosamente ysujetarlo a la canastilla, subirlo nos lleva 10 largos y cansados minutos.Enseguida, salida rápida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Al llegar al anfiteatro, losdel Sabino Gordo ya han desaparecido. Sólo se encuentra, en un rincón, unaanciana escuálida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Los forenses levantarían endías posteriores a descuartizados, decapitados, putrefactos, acribillados. Elmartes fueron 19. Escándalo de cuerpos que quizá ni de tumbas gocen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El miércoles, reporte de cuatrosujetos abatidos por el Ejército en un parque. Alescuchar la colonia, el corazón me dio un vuelco: ¿sería el mismo en que todoslos fines de semana acudo con mis hijos a actividades deportivas?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Así era. De hecho, en el mismoárbol desde el cual suelo contemplar a mis hijos, un jovencito yace con elcuerpo engarrotado por los disparos y con un arma en la mano. Tiene los ojosabiertos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La escena es así: dos autosestacionados uno detrás del otro, al lado del parque, y delante de ellos unacamioneta. En el auto de atrás, dos hombres abatidos. En el de adelante, uno enel asiento del conductor, y la puerta abierta del copiloto por la que habrásalido el sujeto caído en el árbol. La camioneta está abierta, no hay nadie yno tiene ni un solo disparo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La versión oficial es que losmilitares los sorprendieron haciéndola de estacas y los desconocidos les atacaron,por lo que los soldados les respondieron. No me queda claro, sin embargo, enqué momento los sujetos agredieron primero (no se recogieron balas a ladistancia en la que se encontraba el convoy militar) y por qué había unacamioneta abierta sin disparos delante de los compactos. La imaginación, o elsentido común, me decían que en realidad, citados de alguna manera en aquellugar por el o los de la camioneta, éstos habrían abierto fuego contra losautos estacionados en cuyos compartimentos había un sinfín de balas y armascortas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Al decirles esto, los forensesse encogieron de hombros y guardaron silencio, y a mi mente llegaron las imágenesde decenas de jóvenes abatidos desde helicópteros en “narcocampamentos”, todoscon armas en las manos; de pasajeros asesinados en brechas que “huyeron” delretén militar, y de “narcofosas” realizadas por hombres identificados comosicarios, aunque la verdad no veo a la narcada haciendo pozos para deshacersede cuerpos que, en última instancia, nunca les importaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Aguardamos a que soldados,ministeriales y periciales revisaran las pertenencias de esos jóvenes de ojosabiertos y vida cancelada: armas, chips de celulares. Nada. Ni carteras traen,fotos de mujeres, hijos, madres. Ni un solo recuerdo digno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La autoridad le toma fotos alos tatuajes: puras fantasías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"¿Qué piensas alverlos?", le pregunto a José Luis, quien aguarda pasmado a que terminen deexaminar a los hombres ensangrentados y con agujeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"En quiénes serían, quédejaron atrás", dice el joven.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ya con los cuatro cuerpos embolsadosen la camioneta, otros soldados piden bajarlos de nuevo para tomarles fotos consus celulares. Rostros, tatuajes. Trofeos de caza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;No dejo de ver el árbol en elque encontramos a uno de los ejecutados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Salida rápida y con custodiahacia el anfiteatro, dado que hay la amenaza de que vengan por los cuerpos. Eneso, a Felipe le cae una llamada: otro nuevo servicio, un baleado en Cadereyta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Vámonos", dice elrescatista, convencido de la relevancia de su tarea, poco atractiva peroimprescindible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Sería una noche larga, sinembargo: no era uno. Eran cinco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Lugarcomún, la muerte&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-vgSLj874feA/TrawvCX1qoI/AAAAAAAAATk/pl1t_vdeMgo/s1600/fosa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://3.bp.blogspot.com/-vgSLj874feA/TrawvCX1qoI/AAAAAAAAATk/pl1t_vdeMgo/s320/fosa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;A estos muertos nadie los va allorar. Para ellos no hubo velorio, el rezo de algún sacerdote... flores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Quizá se les eche de menos,pero es probable que los suyos desconozcan, tal vez para siempre, su paraderoúltimo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Sesenta y cinco cadáveresfueron sepultados en una fosa común del Panteón Municipal Valle Verde el pasado18 de febrero. Ésta es la historia de su partida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ardía la mañana cuando personalde Salud y Servicios Periciales se encargó de bajar de dos camionetas deFunerales González los restos de 60 hombres y cinco mujeres, empaquetados y conclaves de identificación pintarrajeadas encima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recargado en uno de los murosdel cementerio, un empleado describe cómo el conjunto, al que complementanrestos humanos hallados en brechas y caminos, órganos y tejidos, y bebés nonacidos cuyos padres no tuvieron dinero para sepultarlos, fue inhumado en unpozo de 4 metros de profundidad, por 4 de largo y 1.5 de ancho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"El pozo lo hicieron conretroexcavadora, porque la tierra es dura y, pues, a'i meten de todo",enfatiza respecto a los tejidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Nomás los fueronaventando para que quedaran acomodados. La distancia entre el cuerpo de meroarriba y la tierra debe ser como de 2 metros".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Casi sin contacto humano, estoscuerpos fueron apilados entre piedras y trozos de tela para iniciar su largoviaje hacia el fin.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La fosa está situada junto atres más del 30 de septiembre y 19 de noviembre del 2010, así como del 25 deenero pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Se sabe porque, al entrar almodesto cementerio, a la izquierda, están clavadas sobre el terreno amarillo ypolvoso cuatro cruces con las fechas y la leyenda "Fosa Común". Lacuarta, la más reciente, tiene la tierra floja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En sólo seis meses, cuentaJavier de Luna, coordinador de panteones municipales, se ha enterrado en ValleVerde, único en recibir cuerpos del Semefo y Hospital Universitario, a más de200 personas en fosas comunes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La del 18 de febrero es la másgrande, conocida, en la historia de Nuevo León.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Es inusual el número,pero también la frecuencia con la que se están haciendo los envíos",relata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Antes te llegaban cadaseis meses, pero desde el año pasado se nota la diferencia y, a veces, apenaspasa un mes y ya hay que hacer otra fosa".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tan es así que el serviciomédico forense, reacio a dar opiniones, ha debido usar camiones refrigerantespara almacenar a víctimas de hechos relacionados con el crimen organizado,sobre todo al ser en gran número, como en julio pasado, cuando fue hallada unanarcofosa en el Municipio de Juárez con 51 cuerpos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Algunos fueron reclamados, perootros pasaron de una fosa a otra. Buena parte tenía huellas de torturas indecibles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Todo por el baño diario desangre, la ola de terror. Aun así, no todos los sepultados en fosas comunesprovienen de la violencia. También los hay de accidentes fatales y muertenatural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Antes, las fosas comunes sehacían cada año o más, según archivos. Una de las primeras más grandes yconocidas fue la de 1989, cuando 21 víctimas del huracán Gilberto fueroninhumadas en el Panteón Las Escobas, en Guadalupe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Después, hacia el 2006 se dio aconocer por primera vez que ejecutados sin reclamar irían a una fosa común.Entonces eran mínimos los NN (No Identificados).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Al depositar los restosanónimos, cuenta el empleado del panteón, los encargados de la inhumación,vistiendo trajes especiales, conversaban coloquialmente, reían y charlabansobre otros temas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Ya para ellos esto no esnada, 'mbre", expresa y dice que allá donde se pierden las cruces sobremontículos, al fondo de las 24 hectáreas del panteón, hay más fosas comunes,quizá 40. Llenas de sombras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Sí sentí feo ver cómo losenterraban, cómo no; dicen que la mayoría eran jóvenes, pero es mejor que notener un lugar".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En el panteón de Valle Verde,que data de 1973, aún hay espacio para fosas, comenta el coordinador depanteones municipales, además de que en el San José, privado y más hacia elponiente, hay hectáreas para lo que necesiten las autoridades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Por ejemplo, para los futurosmuertos sin lápida. Los hijos del infortunio, la tortura y el enfrentamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Si alguien llega a dar con losrasgos de su familiar en la base de datos del Semefo local, la autoridad deberáexhumarlo y entregárselo a los suyos. Pero se desconoce hasta qué punto y conqué frecuencia se boletinan los NN.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;¿Estarán dentro de las casi 50mil víctimas oficiales de la delincuencia del narco los No Identificados?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En tanto, en fosas como la del18 de febrero yacen seres que tuvieron padres, hijos, amores, amigos quedifícilmente sabrán de su destino final.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Los antropólogos consideran queun rasgo para determinar la cultura de un pueblo es si rinde tributo a susmuertos, recuerda el historiador César Morado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Ante la fosa comúnestamos ante la cancelación de esa posibilidad, rasgo degradante para lacultura; es decir, lo menos que podemos hacer como sociedad es saber quién vivey quién muere".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La ciudad ha crecido junto afosas comunes relacionadas con impactantes epidemias e inundaciones, aclara,pero las de hoy vienen de una guerra frente a la que a la sociedad no le es deltodo posible identificar a sus muertos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;"Son víctimas de guerra,dejemos de lado lo moral, si fueron buenos o malos, y merecen ser tratadas comotales y tienen derecho a una identidad", afirma y, al poco, puntualiza:dice que mientras en otras partes del mundo se invierten millones paraidentificar a víctimas, aquí no parece haber fecha para intentar devolverles ladignidad perdida a restos cada vez más numerosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Todos en coro, pues, extrañoscon extraños, sin que nadie les tendiese el favor de devolverles su nombre ehistoria, yacen en la más común de las últimas moradas y quizá la peor, aunquemenos si se piensa en que la fosa está en un camposanto. ¿Qué será de aquellossepultados a pleno monte, calcinados, volcados en tambos con líquidosdisolventes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Aquí en la fosa del 18 defebrero no hubo lágrimas, rezo por las almas, condenas al infierno o promesa deresurrección.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Nadie sabe sus historias,tampoco nadie los vio partir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Como si nunca hubieranexistido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Adenda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ante la muerte, uno lloratambién por los muertos que vendrán. Uno se desasosiega, además, ante supropia muerte. Si algo recupero de la experiencia forense es la manera comola gente no deja de mirar a los muertos. Algo hay en éstos que cautiva, quehipnotiza. A su alrededor, los mirones y peritos podían pasar horas decontemplación. No lo entendía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tocar los cuerpos rígidos,acomodarlos en bolsas y transportarlos, recoger sus pedazos de cráneo en lacalle, cuidar que la masa encefálica no se derrame y de no pisar los ríos desangre que emanan de sus cuerpos, es mucho menos impactante que ver susrostros. Sus bocas entreabiertas, sus ojos entornados, sus manos en garra. Inclusoante un fusilamiento, pienso, la muerte toma por sorpresa. Es un relámpagodesprovisto de luz. Un apagón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Llevo a los muertos a la camionetadel forense y no me abandona una duda. Aún en la unidad, rumbo al anfiteatro enaquellas noches sin estrellas, no se iba de mí. Cigarro en mano, en el silenciode las guardias que seguramente ya no volveré a vivir, viendo las calles querecorría de niño y que hago ahora con mis hijos, la interrogante me persigue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;¿Cómo hemos llegado a esto? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Publicado en EL NORTE / Foto: MILENIO&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-4313188210718143517?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4313188210718143517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4313188210718143517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/11/162-dias-de-muertos.html' title='162 / Días de muertos'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-_L0dsNISdd8/TrarRDgvUyI/AAAAAAAAATc/ZsYlovRbReM/s72-c/forense.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7780554755224079244</id><published>2011-10-17T12:24:00.000-07:00</published><updated>2011-10-17T12:24:32.669-07:00</updated><title type='text'>163 / El arma en la guantera</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-cj9jjX5_9iQ/TpyAw6y5deI/AAAAAAAAATU/2Cdj9rQ2ySE/s1600/libros-violencia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="249" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-cj9jjX5_9iQ/TpyAw6y5deI/AAAAAAAAATU/2Cdj9rQ2ySE/s320/libros-violencia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;¿Narrar o no narrar la violencia? ¿Qué le da al lector? ¿Qué obtiene el autor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien pudiera afirmar que es mucha la violencia como para estarla leyendo, pero algunos autores no piensan así. La literatura de este tipo, dicen, es el reflejo de una realidad denigrada, pero que a la vez ofrece salidas, opciones. Puntos de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reconocidos narradores regiomontanos Patricia Laurent Kullick y David Toscana, el sinaloense Élmer Mendoza y el colombiano Jorge Franco Ramos reflexionan sobre violencia y literatura a partir de un cuestionario presentado y respondido por todos vía correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;em&gt;· ¿Le atrae la violencia de la delincuencia en México como tema para su escritura? ¿Por qué?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Patricia Laurent Kullick (PTK)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Todo escritor es un detector de infiernos, empezando por los propios que tienen su umbral en la infancia. El infierno desatado por la violencia no solamente en México sino en el mundo, siempre será una curiosa exquisitez para cualquiera interesado en el alma humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jorge Franco Ramos (JFR)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cualquier escritor puede decir que la violencia lo confronta, lo indigna o lo conmueve, pero siendo honestos, lo que un escritor busca es historias para contar y detrás de la violencia hay siempre una o muchas historias llenas, además, de ingredientes literarios. Un escritor se siente atraído por una historia violenta no necesariamente porque le duela más que otras, sino porque encuentra en ella una afinidad con su gusto o con su estilo o ve en ella un potencial literario que le interesa desarrollar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Élmer Mendoza (EM)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es una convención. En la historia de la literatura es muy alto el porcentaje que incluye la violencia. En mi caso, no fue la realidad presente la que me indujo: fue la convención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;David Toscana (DT)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nunca me ha atraído escribir sobre lo contemporáneo. Además en esta violencia hay un agravante: no es romántica. Son brutos contra brutos cuyo único interés es el dinero. Para escribir sobre este mundo habría que dejarle todo el trabajo al narrador, porque los personajes apenas manejan algunos monosílabos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;· ¿Qué títulos en México le han llamado la atención? No necesariamente tienen que ser sobre delincuencia organizada, sino sobre uno o varios crímenes, clásicos o recientes.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(PLK)&lt;/strong&gt; Tengo más interés en la sombra de un individuo, sea contador o sicario, que en la anécdota de su guerrilla externa. Y no tengo buena experiencia en un par de libros que ya leí sobre crímenes que sobrevuelan demasiado los hechos y la cronología. Así que no es tema que busque demasiado en escritores mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(JFR)&lt;/strong&gt; Recuerdo Las Muertas, de Jorge Ibargüengoitia, una joya literaria. También me gustó mucho Diablo Guardián, de Xavier Velasco. También es violenta, aunque impregnada de magia poética, la literatura de Juan Rulfo, a quien sigo leyendo con fascinación. Entre los títulos colombianos, y que son catalogados como libros que identifican nuestra violencia, recuerdo Cóndores No Entierran Todos los Días, de Gustavo Álvarez Gardeazábal; El Día Señalado, de Manuel Mejía Vallejo; La Virgen de los Sicarios, de Fernando Vallejo; Satanás, de Mario Mendoza; Líbranos del Bien, de Alonso Sánchez Baute; La Mala Hora, de García Márquez, y estoy seguro de haber olvidado títulos muy importantes para esta lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(EM)&lt;/strong&gt; Nostalgia de la Sombra, de Eduardo Antonio Parra; Entre Perros, de Alejandro Almazán, La Fiesta de las Balas, de Martín Luis Guzmán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(DT)&lt;/strong&gt; El libro que sigo leyendo con nostalgia es El Crimen de la Calle de Aramberri, de Hugo Valdés. Compáralo con lo que vivimos hoy y verás cuánto hemos perdido de humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;· A nivel internacional, ¿qué libros y autores en torno a violencia le han interesado? ¿Por qué? &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(PLK)&lt;/strong&gt; La guerra que más me atrae es la de la separación, sea por desamor, discriminación, religión, estatus o por adicciones. Y el silencio me parece la más violenta de todas ellas. Y esta violencia la encuentro en la buena literatura de todas partes. Pienso ahora en Wallace, Nadine Gordimer, Jelinek, JT Leroy, por mencionar algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(JFR)&lt;/strong&gt; En realidad nunca busco títulos por su relación con el tema de la violencia. Casi siempre busco autores por su tradición y referentes literarios. Sin embargo, al momento de relacionarlos con la violencia, se me vienen a la memoria la obra del norteamericano Cormac McCarthy; la maravillosa A Sangre Fría, de Capote; Desgracia, de Coetzee; Perdita Durango, de Barry Gifford. Hay una propuesta muy interesante sobre la violencia en la reciente obra de Amélie Nothomb, y la versión clásica de la violencia se puede encontrar siempre en la magistral obra de Borges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(EM)&lt;/strong&gt; Sangre Vagabunda, de Ellroy; Las Partículas Elementales, de Houellebecq; Un Día de Cólera, de Pérez-Reverte; Rosario Tijeras, de Franco Ramos; Abril Rojo, de Roncagliolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(DT)&lt;/strong&gt; En general, me gusta la literatura de guerra. Tolstoi, Remarque, Barbusse, Babel, Grossman, Malaparte, la lista es larga; pero lo que importa en ellas no son los balazos, las bombas o los cadáveres, sino la relación del ser humano con un destino funesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;· En su consideración, ¿qué aporta la violencia a la literatura?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(PLK)&lt;/strong&gt; La violencia en sí, no creo que aporte mucho. Más bien es la delicada cirugía que cada autor realiza sobre los seres violentos lo que vuelve a un personaje entrañable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(JFR)&lt;/strong&gt; La violencia también es un camino de exploración de la conducta humana, de su esencia y de los misterios y de los instintos que llevan al hombre a seguir siendo violento. La literatura sobre la violencia termina siendo un inventario de los grandes errores de la humanidad y de la estupidez de los seres humanos. A la literatura sólo le aporta en la medida en que estas historias estén bien escritas. Sólo así se ganarán un cupo en el tiempo, en la memoria y en las enciclopedias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(EM)&lt;/strong&gt; Instrumentos para crear tensión, con la posibilidad de sacudir algunas conciencias. También, focos rojos, señales probables de que una sociedad puede convertirse en víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(DT)&lt;/strong&gt; La literatura necesita conflicto y uno muy importante es la violencia. Sin embargo, por sí misma, la violencia sólo aporta mala literatura. Pienso ahora en El Arma en el Hombre, de Horacio Castellanos Moya. Es una excelente novela, en apariencia muy violenta, pero sin escenas de violencia. La narración se corta siempre antes del acto violento. Algo así como en la novela del siglo 19, en la que podía haber erotismo sin necesidad de narraciones sexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Qué retos narrativos enfrentan los autores al querer retratar o recrear la violencia en sus libros?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(PLK)&lt;/strong&gt; En mi caso personal, el reto es la censura del primer lector. Ese lector que está lleno de buenas intenciones, que es mi lector interno y está muy por encima del yo escritor. A la hora de describir escenas se niega a participar en el sufrimiento de la víctima como un mero espectador y procura entonces alivios o recula. Creo que un buen escritor de violencia debe ser primeramente un sádico. Y yo todavía cierro los ojos cuando mi gata me trae una paloma para la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(JFR)&lt;/strong&gt; Creo que son importantes la objetividad y el respeto por los temas. En el momento en que se sienta parcialidad por parte del autor comienza a debilitarse el aspecto literario de la obra. Creo también que la violencia, por más realista que sea, al ser narrada debería ser tocada o cruzada por un destello poético para que así pueda quedar enmarcada dentro de lo literario. Y pienso que en literatura debe salpicar al menos la mitad de la sangre que la que salpicaría en la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(EM)&lt;/strong&gt; Caer en la trampa de la crueldad y no conseguir crear símbolos valiosos para representar la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(DT)&lt;/strong&gt; El mayor reto es hallarle belleza, significado y trascendencia a la violencia. Cualquier mal escritor hace saltar la sangre. Para narrar la violencia se puede aprender de la literatura del holocausto: quienes quisieron mostrar los horrores hicieron mala literatura. La literatura entrañable es de quienes escribieron desde el amor, la compasión, el perdón, la esperanza y, claro, también el espanto. Sea como sea, esa literatura no la hicieron los nazis, sino sus víctimas. En México estamos más interesados en escribir la visión del victimario. Dostoievsky decía sobre los escritores rusos: "Todos somos hijos de El Capote, de Gógol". Tal vez los narconovelistas podrían decir: "Todos somos hijos de La Fiesta de las Balas, de Martín Luis Guzmán".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;· ¿Literatura sobre violencia es obligadamente moda?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(PLK)&lt;/strong&gt; Creo que la moda la demandan los tiempos y México le acaba de regalar infinitos argumentos a sus escritores, incluyendo a sus periodistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(JFR)&lt;/strong&gt; Más bien diría que la violencia en la literatura, al igual que la moda, no termina. Y está desde sus comienzos. Basta echarle un mirada a Homero y hacer un recorrido hasta el día de hoy por la literatura de todos los tiempos y nacionalidades para ver que es un tema recurrente y necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(EM)&lt;/strong&gt; Será una moda si no conseguimos escribir obras con algún grado de maestría. Si lo conseguimos quedará. Si las buenas obras son numerosas entonces habremos creado una época dorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(DT)&lt;/strong&gt; La violencia siempre ha estado ahí, lo que cambia con las modas son los protagonistas, los matices, el rol de los buenos y los malos. En Homero hay violencia, también en La Biblia, en Tolstoi, Dostoievsky, la novela de la Revolución. Desde la prehistoria hasta nuestros días hemos estado inmersos en mayores o menores niveles de violencia, pero siempre está ahí. Hay violencia romántica, como en las cruzadas, y violencia sin chiste, como la del narco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la moda es el narco. Las editoriales le abren la puerta a cualquier aprendiz con una historia de balazos. Lo mismo pasó en Colombia, y, luego de algunos años, ¿qué sobrevive de la narconovela colombiana? Pero no me hagas caso, todo lo digo al tanteo, porque nunca he leído una narconovela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LOS AUTORES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Patricia Laurent Kullick&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nacida en Tampico en 1962, pero radicada en Monterrey desde hace años. Entre sus libros se encuentran Esta y Otras Ciudades, Están por Todas Partes, El Topógrafo y La Tarántula, Infancia y Otros Horrores y El Camino de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jorge Franco Ramos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nació en Medellín en 1962. Entre sus libros se encuentran Mala Noche, Rosario Tijeras y Paraíso Travel.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Élmer Mendoza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Originario de Culiacán (1941), es autor de títulos como Un Asesino Solitario, El Amante de Janis Joplin, Efecto Tequila, Cóbraselo Caro, Balas de Plata y La Prueba del Ácido.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;David Toscana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nació en Monterrey en 1961 y es autor de libros como Estación Tula, Santa María del Circo, Duelo por Miguel Pruneda, El Último Lector y Los Puentes de Königsberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado por EL NORTE.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7780554755224079244?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7780554755224079244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7780554755224079244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/10/163-el-arma-en-la-guantera.html' title='163 / El arma en la guantera'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-cj9jjX5_9iQ/TpyAw6y5deI/AAAAAAAAATU/2Cdj9rQ2ySE/s72-c/libros-violencia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-3906358538931164844</id><published>2011-10-16T18:32:00.000-07:00</published><updated>2011-10-17T11:04:35.547-07:00</updated><title type='text'>164 / Granados Chapa</title><content type='html'>&lt;map id="herr_comentario"&gt;&lt;area alt="" coords="0,0,146,18" href="javascript:herramientalink1('http://www.elnorte.com/libre/online07/contactenos/datos_articulo.asp?correo=comentariosbusquedas_com@elnorte.com&amp;amp;titulo=Dice+que+en+M%u00e9xico+hay+otros+%26%2339poderes%26%2339&amp;amp;fecha=16 October 2011',loc,'508450-325','granados chapa y daniel de la fuente','')" id="ctl00_ContentPlaceHolder1_comenta"&gt;&lt;/area&gt;&lt;/map&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--CQtCppNvnI/TpuFkAFhtWI/AAAAAAAAATM/HyHWne6N-Ts/s1600/Miguel_Angel_Granados_Chapa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="234" src="http://1.bp.blogspot.com/--CQtCppNvnI/TpuFkAFhtWI/AAAAAAAAATM/HyHWne6N-Ts/s320/Miguel_Angel_Granados_Chapa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hace 50 años todo era simplísimo, afirmó Miguel Ángel &lt;span class="highlighter"&gt;Granados&lt;/span&gt; &lt;span class="highlighter"&gt;Chapa&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba plenamente establecido el poder del Gobierno, sus controles. Entonces el análisis político y social era hasta cierto punto simplón, de buenos contra malos, de opositores apostólicos contra gobiernos autoritarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto ha cambiado, señaló ayer el periodista, previo a una charla con alumnos de la carrera de Periodismo del Tec de Monterrey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, el poder público no es necesariamente el más vigoroso de los poderes que modelan la vida de las personas. Está presente, por ejemplo, el poder de la delincuencia organizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ahora estamos obligados a saber que las cosas no son simples, sino complejas, y que hay que atenderlas, entenderlas. De lo contrario, no produciremos algo útil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por ello, diría que hay dos elementos claves para las generaciones que aspiren a ser periodistas: la primera, que aunque parece obvia, es querer ser periodistas, es decir, tener la decisión bien clara, porque pocas cosas debe haber peores en la vida que realizar tareas que uno no quiere realizar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ganador del Premio Nacional del Periodismo 2004, de cuyo consejo ciudadano forma parte el Tec de Monterrey, evocó al torero David Silveti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida, dijo, lo empujó a ser torero contra su voluntad, por lo que siempre vivió a contracorriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Debe ser terrible ser torero sin querer ser torero; debe ser terrible ser periodista sin querer ser periodista".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya convencido de su vocación, comentó &lt;span class="highlighter"&gt;Granados&lt;/span&gt; &lt;span class="highlighter"&gt;Chapa&lt;/span&gt; ya en conferencia ante decenas de chicos en el vestíbulo del Auditorio Luis Elizondo, el aspirante a periodista debe estar consciente de que se requiere de una viveza permanente ante las complejidades del escenario actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una de las definiciones del periodismo es tener una curiosidad intelectual, un apetito por saber, por conocer, por mirar a su alrededor", explicó el columnista del Grupo REFORMA. "Este apetito tiene que ser acentuado, debe ser muy vigorizado, tiene que estar en ejercicio permanentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Que (el periodista) nunca salga a la calle sin encontrar algo nuevo en el entorno por más rutinariamente que lo recorra. Los periodistas tenemos que tener muy alertas la vista, los sentidos, la conciencia, ésos serían los ingredientes. Quizá los fueron en otros tiempos, pero quizá hoy con mayor intensidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado por EL NORTE en el 2006.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;"Decálogo para el periodismo comprometido", de Miguel Ángel Granados Chapa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fondo de Cultura Económica&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.-Nunca escriba o diga algo de una persona, que no se le pueda decir a la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Combata la ambigüedad: no insinúa, no exagere, no minimice. Elija una postura y defiéndala. Un juicio no depende de la complicidad del lector sino el apego a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.-Use palabras precisas, no sólo por la riqueza del lenguaje sintético sino para lograr exactitud en lo que uno quiere decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.-Evite los lugares comunes, la vulgaridad y la familiaridad con los entrevistados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.-Construya su propia opinión, aunque no coincida con los demás, y sobre todo, si coincide con los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.-No se ponga usted mismo en el centro de la noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.-No haga juegos de palabras ni sorna con el nombre o la apariencia de una persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.-No aspire a recompensas materiales, no acepte regalos que puedan significar un soborno, ni siquiera los más pequeños. Hay que practicar una extremada ambición ética, aunque parezca una soberbia de la virtud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.-Considere los fenómenos en su larga duración y en toda su anchura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10.-Encuentre el camino o hágalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-3906358538931164844?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/3906358538931164844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/3906358538931164844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/10/174-granados-chapa.html' title='164 / Granados Chapa'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/--CQtCppNvnI/TpuFkAFhtWI/AAAAAAAAATM/HyHWne6N-Ts/s72-c/Miguel_Angel_Granados_Chapa.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-8943833013170114797</id><published>2011-09-28T21:35:00.001-07:00</published><updated>2011-09-28T21:35:50.604-07:00</updated><title type='text'>165 / NY</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-y-S1Lv1-ilA/ToP1dnjGVoI/AAAAAAAAATI/WxtLB-rPqV4/s1600/Poeta+en+NY.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="214" src="http://3.bp.blogspot.com/-y-S1Lv1-ilA/ToP1dnjGVoI/AAAAAAAAATI/WxtLB-rPqV4/s320/Poeta+en+NY.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sin encontrarse.&lt;br /&gt;Viajero por su propio torso blanco.&lt;br /&gt;Así iba el aire. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De: Ruina. Poeta en Nueva York, Federico García Lorca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-8943833013170114797?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8943833013170114797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8943833013170114797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/165-ny.html' title='165 / NY'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-y-S1Lv1-ilA/ToP1dnjGVoI/AAAAAAAAATI/WxtLB-rPqV4/s72-c/Poeta+en+NY.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-4482564064904036657</id><published>2011-09-21T22:20:00.000-07:00</published><updated>2011-09-21T22:21:14.863-07:00</updated><title type='text'>166 / Imagen del reportero</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ypczqsmQjX8/TnrFgeFQT6I/AAAAAAAAATE/f0K0_mdkjgs/s1600/prensa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-ypczqsmQjX8/TnrFgeFQT6I/AAAAAAAAATE/f0K0_mdkjgs/s320/prensa.jpg" width="295" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El reportero está frente a la sustancia de una novela prodigiosa. La vida cobra todas las formas posibles, movida por apetitos, voluntades, amores y sueños. Los hombres pueblan un escenario inmenso, donde la pasión y el júbilo, el hambre, la satisfacción, el odio y la concordia tejen un drama abigarrado y multicolor. Músicas y sospechas, silencios y creencias, hipótesis e ideas, llantos y rumores, oraciones y blasfemias, todo sucede bajo la calma de una existencia con apariencia armoniosa o entre la tormenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas vidas pasan ante los ojos? La del rencoroso y la del sabio, el gesto del conspirador, la voz del poeta, el rictus del desesperado, la mano del artista, la pupila turbia del homicida, la figura del vanidoso, el perfil del sediento, el ceño del poderoso, la sonrisa del triunfador, la amargura del vencido... Efímeras fragancias de vírgenes de moda, glorias en ruina, bellezas perdurables, lujos agonizantes y colores difuntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muere el mundo al apagarse la última lámpara de la noche y nace de nuevo, a la mañana siguiente, con el olor a tinta nueva en la joven noticia. Y todo ello, cada tarde, debe llevarse a la cuartilla desnuda con palabras nítidas. En cada párrafo hay un destello del vivir cotidiano y un reflejo del universo fugitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ardua, pero bella, fascinante, la tarea del reportero. Quien lo ha sido una vez, no dejará de serlo nunca. Se trabaja, a veces, al filo de la madrugada, en los rincones más sombríos de la noche, en medio de la luz de mediodía o en la hora violácea del crepúsculo. El mundo ofrece así todos sus aspectos, el hombre todos los escondrijos del alma. El reportero transforma en tinta todos los jugos de la vida, da aliento a los números e infunde espíritu a las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los días deja sobre el papel fragmentos de historia y, en muchas ocasiones, una palabra escrita hace percibir todos los ruidos del orbe. La geografía acaricia las páginas del destacado en misión lejana, la política deja oír su conjuro cuando un corresponsal trasmite una noticia y la poesía, en ocasiones, estremece una frase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el negro de su tinta, el reportero debe pintar todos los colores sobre el planeta y más todavía: los colores no pintados jamás, ni nunca vistos. El color de una catástrofe o el de una apoteosis, el de un Domingo de Ramos o el de un Viernes de Soledad. Y del rumor de la redacción ha de traducir, en la cuartilla, himnos o elegías, andantes o scherzos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sabe de reporteros románticos y reporteros analíticos, mas no se conocen los reporteros tristes, ni hay reporteros fundamentalmente escépticos. Todo reportero de verdad aspira alegría en los olores de las cosas y cree en la armonía de los seres. Todos los objetos poseen brillo ante sus ojos y en cada hecho se adivina un mensaje y un sentido. Todo se torna inteligible y conduce a la emoción. No existen los reporteros ciegos, ni los reporteros sordos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un reportero envejece, la nobleza desciende sobre su frente y asoma en sus ojos, reunida a una suave ironía. Ya conoce la edad de todas las glorias y el tránsito de todas las soberbias. Ha visto actos marchitos y hechos desvanecidos en el tiempo. Es testigo de historias muertas y fábulas deshechas. Un reportero viejo ha apurado sutilmente la sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México, los viejos reporteros han oído crecer al país. Lo conocieron ingenuo y provinciano, embriagado por ilusorias músicas, sintieron caer un castillo ficticio, bajo los golpes revolucionarios; ante sus ojos ardió, todo entero, el mapa de Porfirio Díaz. Se fueron, tocados con chistera, los científicos y vinieron los carrancistas, envueltos en cananas. Se atropellaron las noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las cuartillas escritas por esos reporteros quedó toda la lumbre, toda la sangre y toda la pólvora de la Revolución y está el testimonio de la violencia y la transformación. Quien pretenda explicarse a México, ha de ir a esas páginas, amarillas ya, en busca de las señas vivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los viejos reporteros no han dejado a su alma envejecer del todo. Conservan en el fondo de ella una sonrisa y todavía contemplan a la escena humana con miradas perspicaces. Todavía son ágiles sus dedos en la máquina de escribir y hay frescura y fulgor en su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno de estos viejos reporteros dirige un diario, sus columnas palpitan como las hojas de un árbol y circula por ellos una savia noticiera y lúcida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un reportero lo ha sido una vez, no deja de serlo nunca. Así son todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Excélsior, “Intenciones y crónicas”, 31 de enero de 1968&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tomado de&lt;em&gt; Imagen del Reportero&lt;/em&gt;, de José Alvarado. Edición: José Garza. UANL.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-4482564064904036657?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4482564064904036657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4482564064904036657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/166-imagen-del-reportero.html' title='166 / Imagen del reportero'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ypczqsmQjX8/TnrFgeFQT6I/AAAAAAAAATE/f0K0_mdkjgs/s72-c/prensa.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-2881824769364054750</id><published>2011-09-21T07:19:00.000-07:00</published><updated>2011-09-21T07:20:20.702-07:00</updated><title type='text'>167 / Alvarado, el reportero</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-e4g5df8VRg0/TnnyUt6a4hI/AAAAAAAAATA/t4nwX5nohG8/s1600/m44f1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-e4g5df8VRg0/TnnyUt6a4hI/AAAAAAAAATA/t4nwX5nohG8/s1600/m44f1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;"Alguna vez, si la vida me deja, escribiré algunas cuartillas para narrar mis recuerdos de periodista. Debo a este oficio momentos de suprema belleza y gracias a la profesión, escogida desde mi adolescencia y todavía con los libros bajo el brazo, he podido recorrer la mitad del mundo y tener entre mis amigos a hombres de todas las razas y de un gran número de lenguas. Ser periodista me ha permitido realizar algunos de los mejores sueños de mi juventud y conocer a varios de los seres superiores de mi tiempo; jamás, por otra parte, ha sido la amargura huésped dilatado en mi alma (…) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vale la pena haber visto el mundo con ojos de periodista durante estos cuarenta años. La más fascinante, dramática y febril historia se ha desarrollado sobre el planeta, sacudiendo almas colosales y llevando a cumbres imponderables a gigantes y a pigmeos. La llama de la libertad ha fundido muchas cadenas y el vasto movimiento humano sobre el globo ha superado el de todos los mares. Muchas ilusiones precarias fueron dispersas por el viento, muchas esperanzas de cíclope fueron realizadas y los grandes sueños, fulgurantes, siguen ardiendo. El hombre enamora a las estrellas con mayor eficacia y arrebata sus miste rios a los electrones. La mujer es más bella y el niño nace con mayor número de posibilidades (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los periodistas, según nos place creer, no son migaja de soberbia, estamos curados de vanidad literaria o política; el trabajo nos inmuniza contra la solemnidad o almidón académico. No se conoce el origen, o tal vez resulte ilusorio; pero es uno de los gremios en cuyo seno dura más la juventud, quizá por la necesidad de ver al mundo y la vida todos los días y encontrarlos, pese a todo, como objetos recién hechos o regalos con la envoltura acabada de romper. Hay, claro está, el accidente: desfile de miserias humanas y feria de títeres vestidos, según el caso, de Robespierre con traje adquirido en Laredo, Texas, Casanova de chaqueta prestada, Talleyrand de Pungarabato o Fouché de Cineguilla; bueno, hasta de Kissinger de Santa María la Redonda. Pero todo enseña y tiene algún grano de sal (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ardua, pero bella, fascinante, la tarea del reportero. Quien lo ha sido una vez, no dejará de serlo nunca. Se trabaja, a veces, al filo de la madrugada, en los rincones más sombríos de la noche, en medio de la luz de mediodía o en la hora violácea del crepúsculo. El mundo ofrece así todos sus aspectos, el hombre todos los escondrijos del alma. El reportero transforma en tinta todos los jugos de la vida, da aliento a los números e infunde espíritu a las palabras".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tomado del libro &lt;em&gt;Imagen del Reportero&lt;/em&gt;, de José Alvarado. Edición: José Garza, UANL.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-2881824769364054750?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/2881824769364054750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/2881824769364054750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/167-alvarado-el-reportero.html' title='167 / Alvarado, el reportero'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-e4g5df8VRg0/TnnyUt6a4hI/AAAAAAAAATA/t4nwX5nohG8/s72-c/m44f1.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-8310685872848709319</id><published>2011-09-16T10:36:00.000-07:00</published><updated>2011-09-16T10:36:35.857-07:00</updated><title type='text'>168 / El grito del poeta</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-najyzRpfi50/TnOI_cfWbvI/AAAAAAAAAS8/CRhaRtlneOc/s1600/SICILI%257E1.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" rba="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-najyzRpfi50/TnOI_cfWbvI/AAAAAAAAAS8/CRhaRtlneOc/s320/SICILI%257E1.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Quiero inicar mi intervención con un hermoso verso de una de nuestras hermosas tradiciones indígena, “El canto de Atamalcualoyan”: “Mi corazón está brotando flores a mitad de la noche.// Llegó nuestra madre, llegó la diosa Tlazoltétl.// Nació el Dios del maíz,/ en la región de las flores, Una-Flor.// Nació el Dios del maíz en la región de la lluvia y la niebla, / donde se hacen los hijos de los hombres,/ donde se adquieren los peces preciosos.// Ya va a relucir el día, ya va a levantarse el alba (…)”. Por esas flores, que son nuestros muertos, y que hablan desde nuestro corazón, guardemos un minuto de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco más de 17 años, en esta tierra, hombres y mujeres levantaron la mirada y a través del símbolo del pasamontañas, del ocultar que, lo sabemos los poetas, revela, muestra, devela, hicieron visibles no sólo a los negados, a los olvidados, a los despreciados de la nación, a aquellos y aquellas a los que por desgracias nuestra independencia no ha hecho justicia, sino a través de ellos formas diversas y ancestrales de ser, de vivir, formas que la ceguera estructural de los modelos Occidente, no han comprendido y por ello han intentado borrar. Sin embargo, la grandeza de sus culturas, su formas de ser y de hacer, sus maneras de abrazar y de defender el misterio de la tierra y del territorio, no sólo han resistido en el tiempo, sino que al revelarse a fineles del siglo XX pusieron al desnudo lo que de universal hay en sus particularidades, lo que de humano, de profundamente humano hay en ellas. Su rostro velado ha sido y continúa siendo un espejo que viene del pasado y nos revela no sólo lo que hemos humillado de lo mejor de nosotros mismos, sino la hermosura de un mundo que, contra las desmesuras de Occidente, contra el arrasamiento del liberalismo económico que humilla a hombres, mujeres, niños, niñas y la naturaleza que es la casa de todo lo viviente, nos muestra la grandeza de la proporción y de la vida en común, nos muestra lo humano que la imbecilidad del poder y el dinero nos ha hecho olvidar y nos tiene sumidos en una guerra atroz y a humillado, como nunca en nuestra historia los hijos e hijas de la patria. A los agravios ancestrales y estructurales de los pueblos indios se han sumado --por no rehacer en nosotros lo que la imagen de su espejo nos ha mostrado-- las víctimas de la violencia de la guerra por el control del poder y del dinero. A sus dolores y la dignidad con la que han resistido y mantenido en pie el espejo en el que el país debe mirarse, sumamos ahora los dolores y la dignidad que esta guerra nos ha traído. Por eso hemos venido hasta aquí, por eso hemos ido del centro al norte y del norte al sur uniendo dolores, visibilizando los agravios, abrazándonos, consolándonos, uniéndonos para mostrar el camino de la paz y la justicia que a lo largo de la historia se nos ha ido negando. Nosotros y nosotras también, junto con ustedes, somos los pobres, los negados, los despojados, los invisibles, que al mirarse en su espejo nos hemos quitado el pasamontañas para que se nos mire, para que se sepa que no somos “bajas colaterales”, estadísticas, criminales a los que se les ha arrancado a sus hijos porque se lo merecían, porque, al igual que los gobiernos lo han hecho con los pueblos indios, son criminales, gente que no entra en el esquema de la violencia estructural del poder y por lo mismo hay que violentar, humillar, depreciar, criminalizar para que aprendamos a vivir con el horror y bajo el horror, para que aprendamos a vivir bajo el miedo y con el miedo; nos hemos quitado el pasamontañas para mostrarles por fin el rostros, que ustedes habían revelado al ocultarlo, y decirles que tenmos nombres, apellios, familias, que pertenecemos a esta gran casa que se llama México y que estamos con ustedes de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque nosotros y nosotras somos ustedes y ustedes nosotros, y nosotras; nosotros y nosotras ustedes somos en el corazón también los que dialogamos con todos para mirar juntos, somos el abajo y el arriba, la izquierda y la derecha, el país olvidado, el país arrasado, el país que exige la paz, la justicia y el amor que nos han arrancado; esa paz, esa justicia en la que mirándonos siempre en el espejo del pasado podemos rehacer nuestro presente para preparar el futuro de los que vienen y hacer que esta casa llamada México, sea ese mundo, hoy negado, en el que quepan muchos mundos. Somos también, con todos en el silencio y el dolor que lo contiene, el grito negado y vaciado de contenido de nuestra independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde estas tierras próximas a San Andrés Larrainzar, no sólo opinamos, sino que exigimos, como un pendiente de la Nación sin el cual no habrá paz, ni justicia, ni dignidad, sin el cual no hay verdadera independencia, que se respeten los Acuerdos que se pactaron allí y la nación reconoce, que se respeten los Acuerdos de San Andrés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Cristóbal de las Casas, Chiapas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 de septiembre de 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-8310685872848709319?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8310685872848709319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8310685872848709319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/168-el-grito-del-poeta.html' title='168 / El grito del poeta'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-najyzRpfi50/TnOI_cfWbvI/AAAAAAAAAS8/CRhaRtlneOc/s72-c/SICILI%257E1.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7683388914370213052</id><published>2011-09-13T11:57:00.001-07:00</published><updated>2011-09-13T11:57:44.817-07:00</updated><title type='text'>169 / Cristina Pacheco, pionera</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-_YeJ1iYSH9Y/Tm-nlQyPShI/AAAAAAAAAS4/vo3ZrI7rlsY/s1600/Cristina.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" rba="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-_YeJ1iYSH9Y/Tm-nlQyPShI/AAAAAAAAAS4/vo3ZrI7rlsY/s1600/Cristina.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Una de las raíces por las que la periodista y escritora Cristina Pacheco tiene ese poderoso don de conversar, viene de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ninguna de las historias que escribo son propiamente las que ella me contó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero, lo que sí me queda claro es la necesidad de que mi voz empate con la suya, entonces la recuerdo como un ser, pues, ¿cómo puedo decir?, como una flor totalmente abierta, silenciosa en ciertos momentos, y ese silencio corresponde a mi escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Haga de cuenta como que ella estuviera -y no es ninguna cosa fantástica ni mucho menos- como un juez; su sabiduría para mí es algo constante, algo presente, y cuando siento o pienso que puedo contarle una de mis historias y ella sonreiría, me siento bien. La siento como una colaboradora, una corrección de mi memoria y de mi escritura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pacheco presentará "Para Vivir Aquí", editado por Plaza &amp;amp; Janés, un conjunto de relatos donde, de nueva cuenta, rescata las historias de los que menos tienen, recupera la luz intensísima de su vida modesta, embellece lo oscuro, sin maquillar la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que nadie como Pacheco para conversar, para charlar con un artista, como en "La Luz de México", donde habla con una pléyade de artistas plásticos, o en otros de sus libros, donde rescata las historias de un albañil o una señora que atiende un puesto de comidas en un mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿cuáles son los obstáculos a los que ella, con décadas de trayectoria en la escritura, se enfrenta todavía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El lenguaje te pone muchas pruebas, te somete a muchas cosas, porque en la imaginación uno puede ver perfectamente a un personaje o una situación, pero cuando quieres revelarlo como si fuera una fotografía sobre el texto, entonces se vuelve difícil".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su reto, señala, es encontrar las palabras más exactas, más sencillas también, para describir las situaciones que desea. Y luego ir limpiando: limpiando, limpiando, hasta que las perlas del lenguaje salen solas. Allí es donde, advierte, se emparenta con la disciplina que tiene su marido, aunque en terrenos distintos de la literatura y el periodismo: el poeta José Emilio Pacheco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, la prueba máxima de su vocación por el periodismo de la calle son los 25 años que cumplió en mayo su programa "Aquí nos tocó vivir", toda una parte fundamental de la historia periodística del País.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De dónde el interés, la pasión por descubrir lo que hay detrás de la gente común?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No estoy muy atenta a si pertenezco a alguna línea periodística o algo así. Estoy atenta a los reportajes que veo, porque me dan una serie de situaciones, datos, ambientes, núcleos sociales que puedo conocer. Me actualizo. Ahora, dialogar directamente con la gente es mi punto de partida, no tomo directamente ninguna de las cosas que me conversan para escribir, por ejemplo, un cuento, pero sí queda un recuerdo, una atmósfera, una aura que rodea a las personas y que se ve presente en ciertas situaciones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, explica la narradora, se imagina trabajando como un músico: durante mucho tiempo estudia la partitura, le da una y otra vez hasta memorizarla y, en el momento en que va a tocar, se le olvida todo, borra toda la experiencia y ya toca espontáneamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las historias me salen solas. Casi sin proponérmelo, uno va por la calle y si veo a alguien que atraviesa y me rozo con esa persona, pienso: ¿de dónde vendrá?, ¿a dónde irá? Se me ocurren muchas cosas. De pronto me dan ganas de vestir a ese personaje o de robármelo y meterlo en una escenografía que me parece le corresponde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Además, uno escucha muchas cosas por la calle, no las copia, pero se me quedan. Es como un rumor, como una colmena que está dentro de mí y de la que surgen las historias, cargadas, pues, de lejanía, rumores".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por ello que gran parte de la literatura y el periodismo de Cristina surge, indiscutiblemente, del silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en EL NORTE en 2003. Hoy, la autora cumple 70 años.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7683388914370213052?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7683388914370213052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7683388914370213052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/169-cristina-pacheco-pionera.html' title='169 / Cristina Pacheco, pionera'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-_YeJ1iYSH9Y/Tm-nlQyPShI/AAAAAAAAAS4/vo3ZrI7rlsY/s72-c/Cristina.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7923843085839005528</id><published>2011-09-11T06:36:00.000-07:00</published><updated>2011-09-11T06:44:06.586-07:00</updated><title type='text'>170 / 9-11: Una década</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-KA4J-LtvMxY/Tmy6_IaZqTI/AAAAAAAAAS0/eMB60bskf9Y/s1600/escape-span-jumbo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 222px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-KA4J-LtvMxY/Tmy6_IaZqTI/AAAAAAAAAS0/eMB60bskf9Y/s320/escape-span-jumbo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5651097226195872050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Cada que muere una persona, / sucede el fin del mundo. / Todos los días, a toda hora, / hay un fin del mundo. / La Historia se cuenta a través de caídas: Roma, el Muro, las Torres. / La mía se cuenta / a través de las muertes / de los míos y terminará / con mi renacimiento. // Todo dicho / en tanto Rhapsody in Blue.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;“Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. / Y todo piloto, y todos los que viajan / en naves y marineros, y todos / los que trabajan en el mar, se pararon lejos; / y viendo el humo de su incendio, dieron voces, / llorando y lamentando, diciendo: / ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad?”. / No creo nada de esto.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Dice el maestro: / “pero veo casi placer cuando los reporteros / hablan de guerra, y lo veo / después en la conversación de un joven que me dice / que él quiere ver una guerra / para así poderle contar a sus hijos. // Partamos de la idea de que muchos no saben / siquiera qué es una guerra en este país”. / Ya no.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;No faltan las profecías manipuladas a conveniencia: / Nostradamus, las inscripciones fatales en las Pirámides de Egipto, Fátima. / Las numeralias siniestras. / La gente, como siempre a lo largo de la historia, / quiere entender su realidad / a través de mitos.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Ese año / los ganadores del 9-11 fueron Osama / Huntington y Pepe Delgado / quien vende rompecabezas de Nueva York, hasta de tercera dimensión, / en los que aparecen las Torres / desaparecidas. &lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;"¿Cómo se siente, yanqui, / ahora que el horror ha golpeado a tu patio / y no en el living del vecino?" / reza el correo electrónico / de la derrota humana.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;“¿Por qué nos odian?”.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Los imperios no son para siempre.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Savater sonríe / sin dejar de mirarse la nariz: / “Al decir que los acontecimientos / del once de septiembre son el resultado de un choque / de civilizaciones, / se nos olvida que el siglo veinte / no fue un balneario”.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Los hombres buenos murieron / una vez que se convirtieron en adultos. / De allí la desesperanza / de Fadanelli: "Hemos dejado de sentir terror / cuando un político defrauda, un asesino secuestra, / un hombre acumula fortunas obscenas que no necesita. // En mi caso, la violencia cotidiana / -como la madre que blande el cuchillo contra su hijo / por negarse a comer frijoles, en El Lamento de Portnoy, / modificó para siempre mi comprensión de la literatura: / jamás logré contener el horror / que me causa la escasa sensatez / de los hombres".&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Allen entre aviones suicidas: “Nueva York es su ciudad / y siempre lo sería”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7923843085839005528?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7923843085839005528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7923843085839005528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/170-9-11-una-decada.html' title='170 / 9-11: Una década'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-KA4J-LtvMxY/Tmy6_IaZqTI/AAAAAAAAAS0/eMB60bskf9Y/s72-c/escape-span-jumbo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-2820035685794687905</id><published>2011-09-08T06:56:00.000-07:00</published><updated>2011-09-08T06:59:00.607-07:00</updated><title type='text'>171 / La puta tos</title><content type='html'>Ya llegó. / No falla a su cita de septiembre. / Partirá en abril o mayo / cuando me haya / acostumbrado a ella / no dirá ni adiós / volverá con hambre, sucia / haciendo como que no / me conoce / me poseerá como al niño / la nana adolescente / para espantar su ocio. // Conocerá cada momento / íntimo de mí, estará / en cada caída y cada anhelo / nunca hará nada a mi favor / me sacará algunos pesos / me joderá el confort / interrumpirá el canturreo / o la vigilia en el poema. / Ni así dejo el cigarro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-2820035685794687905?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/2820035685794687905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/2820035685794687905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/09/171-la-puta-tos.html' title='171 / La puta tos'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-5006119447690719957</id><published>2011-08-16T01:08:00.000-07:00</published><updated>2011-08-16T13:31:22.877-07:00</updated><title type='text'>172 / Creel, tres años</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-a6U-BFkLVuo/TkomraUKfnI/AAAAAAAAASs/o-Cgk1d7p4A/s1600/Creel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-a6U-BFkLVuo/TkomraUKfnI/AAAAAAAAASs/o-Cgk1d7p4A/s320/Creel.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5641364010475093618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No todas las masacres son iguales. Son distintas las historias, aun y cuando el saldo por lo menos en México suele ser el mismo: dolor, rabia, impunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no lo sabía sino hasta que hice el registro de una de ellas. Periodista cultural, llevaba más de seis años envuelto en dilemas de artistas, sobre todo de escritores. Pensé que aquello era lo más enriquecedor que yo podía cubrir, distante de la politiquería, los números y las entrevistas de banqueta. No fue así. La realidad, ahora y siempre, será más impresionante y aleccionadora que la ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así lo supe al empezar a hacer narrativa periodística. Sin quitar un pie del orbe literario, que me enriquece, entré de lleno en la indiscutible paradoja que te muestran la gente común y sus vicisitudes: la vida es vida y nada más, a veces es buena y a veces no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las historias que me enseñó esto fue la que sucedió el Domingo de Ramos del 2007 en Santa Catarina: nueve víctimas, una más infartada por el impacto del acontecimiento, fue el resultado de un tráiler sin frenos conducido por un hombre dopado al que no se le ocurrió hacer otra cosa con su pesado vehículo cargado de tubos de acero que conducirlo hacia el centro de un poblado, llevarse todo a su paso y terminar estrellándose contra un negocio. La escena después del accidente era de guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impactado por la tragedia, propuse visitar a las nueve familias, darles rostro a las víctimas y contar cómo se les recordaba en casa a un mes de su partida. Aquel ejercicio de múltiples voces que terminó plasmado en página doble lo dividí de la manera que más ordenada me pareció entonces: de acuerdo al cruce de calles en la que cada una de las personas iba perdiendo la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde me interesé por los secuestrados. Cuando todavía no era común dedicarles páginas para describirlos y contar a detalle sus vidas y las penurias que pasaban los familiares en las oficinas de gobierno -sobre todo por los dichos policiacos que apuntaban hacia alguna relación nunca fundada entre desaparecidos y delincuencia- decidimos hacer historias sobre ellos y, más tarde, de víctimas inocentes, situadas -lugar común de lugar común- en el momento y hora equivocados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ésas andaba cuando se dio la oportunidad de atestiguar en su propio campo la labor trascendente de la Fundación Tarahumara José A. Llaguno, empujada por los hermanos del entrañable obispo regiomontano, por lo que Juan José Cerón y yo pasamos días inolvidables entre paisajes espléndidos y gente maravillosa, y en los que aprovechamos para hacerle un perfil a Romayne Wheeler, un singular pianista avecindado en Retosachi, comunidad en lo alto de la Barranca de Urique, y con quien llegamos a través de un simpático guía: Javier Montañez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, conocimos al Padre Pato, Javier Ávila, aliado comprometido y carismático de la Fundación Llaguno y titular de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos (Cosyddhac), nacido para la defensa del rarámuri y fundada precisamente por Pepe Llaguno. Él me ayudó a hacer un artículo que traje de la Tarahumara en torno al impúdico arrebato de tierras para un megaproyecto turístico y la tala ilegal e inmoderada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un último material realicé durante aquellos días, construido por voces anónimas e investigadores: el narco en la Tarahumara. Y después de su publicación, el trabajo en casa, los días siguientes, algo de rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidé, sin embargo, mi visita al país de los tarahumaras. Debía volver, tenía que comprender más, sumergirme. Las historias de acá de este lado me lo impedían. Ya habría tiempo, me dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo hubo. El 16 de agosto del 2008 un comando armado llegó al centro ejidal Profortarah, en el poblado turístico de Creel, puerta de entrada a la sierra tarahumara, y con total libertad y sin que nadie se lo impidiera abrió fuego contra un grupo de jóvenes. Hubo 13 muertos, eso decían fugazmente los primeros informes. Otros hablaban de enfrentamientos y algunos más daban versiones de plano ridículas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me percaté de la dimensión del acontecimiento hasta que los corresponsales dieron detalles. Al parecer eran inocentes o iban por uno que se mezcló en el grupo. La noticia cobraba un altura aún más trágica al revelarse que un bebé de 1 año, hijo de otra de las víctimas, había muerto en el ataque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier Ávila, ante la ausencia asombrosa de autoridad, la cual convenientemente desapareció por horas, se había hecho cargo de ordenar al pueblo, encabezarlo, presidir la misa con todos los ataúdes en el atrio de la iglesia y exigir la justicia que aún no ha llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablé con el jesuita a los días e indignado reiteró que aquello había sido algo un golpe terrible para una comunidad de por sí asolada por la delincuencia. Que no, que no había sido enfrentamiento, y que a él no le constaba que entre las víctimas hubiera gente relacionada con el crimen organizado, aunque lo importante era la nula actuación, la complicidad de las autoridades. Me dijo que, aunque la noticia tuvo una notoriedad mayúscula, las familias estaban indignadas con la cobertura local, de corte oficial y desdeñosa del drama humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pedí que me ayudara a entrar en contacto con las familias, a lo que se comprometió. Me dijo que la zona, aunque tomada por la delincuencia, en ese momento estaba en calma. Entusiasmado, no medí del todo el riesgo. Quería contar la historia del pueblo en el que había estado hacía unos meses y que en ese momento estaba herido. No era una historia como la del trailerazo en Santa Catarina, pero sí sería trabajada con la misma metodología: hablar con cada familia, ver la zona, tener contexto, buscar autoridades. Pedir justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los días previos al viaje, algunos me cuestionaron sobre mi seguridad. Otros dijeron que no era oportuno ir a un pueblo tan pequeño y tan remoto para pasar días entrevistando a todas las familias, más aún solo, porque así lo decidí, lo que me hizo interrogarme acerca de cómo me iba a desplazar en el sitio. Yo no era ni soy un reportero forjado en temas de alto riesgo, como lo son algunos corresponsales, mujeres y hombres valerosos y que han sufrido en serio, incluso la muerte. Con el tiempo me he documentado y conversado con gente experimentada sobre protocolos de seguridad, e incluso he hecho coberturas de relativo peligro, más obligado por las circunstancias que por los temas: qué reportero dados los tiempos actuales no se siente inseguro en alguna misión, sea de la fuente que sea. Sin embargo, en ese momento era más mi interés por conocer de cerca a las víctimas que mi conocimiento en prácticas de autoprotección, por lo que con el aval de la casa para la que trabajo hice un plan de trabajo que ahora se puede ver elemental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que me quedó claro fue que mantendría comunicación constante vía mensajes de texto. Los de índole familiar los borraría inmediatamente después de enviarlos o recibirlos. Pasaría por un turista más, mochila al hombro, y en ningún momento sacaría libretas de reportero o comentaría a desconocidos que lo era o qué hacía en la zona. Me apegaría a mis fuentes y les pediría que me trasladasen a la siguiente entrevista, aunque en varias ocasiones debí recorrer a pie el pueblo con el natural desasosiego. Todas las familias estarían enteradas de mi visita, la cual mantendrían a discreción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Padre Pato me recibió con afecto y me dio un largo contexto de aquella noche terrible. Me describió una por una a las familias y me estremeció saber que el bebé había sido sepultado en el mismo ataúd que el padre, hermano por cierto de Eliseo Loya, presidente seccional de Creel, quien también perdió ahí a su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con él empecé los testimoniales. Eliseo llegó por mí a la plaza principal y, camino a su casa me lastimó saber el dato estrujante arrojado por las autopsias: la misma bala que le quitó la vida a su hermano mató también al bebé, que en ningún momento separó de su pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demudado, controlé mi emoción ante la anécdota desgarradora para que mi visita no ahondara su pena y concluí la entrevista. Hice otras posteriormente, igual de duras. Ya en la posada en la que pasaría la primera noche, muy descorazonado, muy deprimido, no daba crédito ante la maldad, el drama y la impunidad vividos hacía tres meses en aquel pueblo. Me solté llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardé horas en quedarme dormido. Me la pasé viendo la rendija inferior de la puerta a través de la cual se veía la luz en el pasillo exterior. Pensaba: “En cualquier momento van a venir por mí. Es imposible que no se haya dado cuenta de mi presencia”. Pero nada pasó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el alba. Continué las entrevistas con las familias -gente sencilla, buena, trabajadora y amante de sus jóvenes fallecidos- en sus casas, en la iglesia y en sus negocios, viendo fotos de los muchachos, algunos de ellos hijos únicos; conociendo sus anhelos y todo lo que dejaron atrás. Cuánto me dolió encontrar entre los deudos a Javier Montañez, el guía que me había llevado un año antes con el pianista de la Tarahumara. A él le habían arrebatado a Luis Javier, su hijo de 29 años. Para la entrevista me invitó a pasar a su casa, me sirvió café con leche descremada y desde ahí pude visualizar una pequeña bandera blanca a las afueras de su vivienda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Queremos paz, sólo eso”, me dijo con sus ojos enrojecidos y las manos entrelazadas sobre la mesa. “Nuestros hijos no van a volver”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la noche, algunos de los deudos me invitaron a celebrar el cumpleaños 28 de una de las víctimas, Alberto Villalobos Chávez, lo que acepté gustoso. La cita era en el cementerio, donde se encuentra sepultada la mayoría de las víctimas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún escucho las evocaciones de aquellas personas sobre sus familiares en torno a una fogata con llantas y ramas, en tanto bebían cerveza, fumaban y escuchaban baladas y música norteña en los estéreos de sus autos. También, tengo todavía presentes las palabras sentidas de Blanca junto a la tumba de su hijo Kristian Loya, muerto a los 22 años. De pronto, al oírlos hablar de otros crímenes en el pueblo, de la corrupción de la autoridad y de la impunidad absoluta de los criminales, sentí temor de que nos fuera a pasar algo en aquel panteón desolado a las afueras de Creel, en el que usualmente llegaban sicarios a tirar al aire y a beber, pero los más jóvenes, risueños, me tranquilizaron: si llegaba ahí a alguien a hacernos daño, ya no habría necesidad de servicios funerarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida en esos momentos, para esa gente, no sabía a nada. No era nada sin sus seres queridos arrebatados por manos enloquecidas. El futuro, en verdad, era puros recuerdos en aquel pueblo partido en dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última familia con la que conversé en Creel fue la de Daniel Parra. Su padre, del mismo nombre, era el más afectado de todos. Ya me lo había advertido Pato: “Si tú le dices que tal hombre que está allá parado fue el que asesinó a su hijo, va y lo mata con sus propias manos”. Él alcanzó a recibir una llamada de su muchacho, de 20 años, quien le dijo que fuera por él porque estaba herido en una pierna. Al llegar, no sólo le tocó presenciar cuando los asesinos le daban el tiro de gracia, sino que lo golpearon y por poco lo matan de no ser porque se quedaron sin balas. En ese momento, de acuerdo a un sobreviviente que bañado en lágrimas me revivió el ataque, los asesinos –entre carcajadas- daban los tiros finales en tanto robaban carteras, celulares, cadenas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuera poco, Daniel fue asesinado a los meses por gente que no ha sido encarcelada aún en la Carretera Cuauhtémoc-Creel. Murió gritando por justicia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días después me despedí de todos con el compromiso de hacer una historia que reflejara su drama, sirviera como memoria de los caídos e hiciera eco a sus exigencias. Me despidieron colocando al lado de las oficinas de gobierno del pueblo un montón de mantas con protestas y cajas que simbolizaban ataúdes. Me dolió partir sin ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicamos la historia en cuatro partes en todas las plazas: en la primera abordamos el ataque, en la segunda el impacto en las familias y el abandono de la autoridad, en la tercera el duelo y, en la cuarta, la caída del turismo, motor económico del pueblo. Al tiempo y a la distancia, le daría seguimiento a la muerte de Daniel, a los aniversarios de la masacre impune, al crimen de un activista de la tarahumara e incluso hice un perfil de Pato, ese cura inigualable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco realizamos un ejercicio minucioso para recuperar las masacres de este sexenio. Por supuesto, a tres años exactos de su ataque, Creel estuvo presente. Hablé con el jesuita y, entre los pendientes, me comentó que la autoridad ni siquiera había concluido el memorial con el que se honraría a aquellas víctimas del que fue el primer ataque contra población abierta en lo que va de este gobierno desorientado, rijoso y nada proclive a la reinvención de sus formas, así como a la justicia y a la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, Pato encabezará hoy un acto en el que se colocará en el sitio de la matanza y memorial inconcluso una placa que llevará la inscripción que tomo del más reciente número de Proceso, en el que aparece un artículo sobre los tres años de la masacre impune, de la periodista Marcela Turati, quien ha hecho un cercanísimo trabajo en torno a la historia de Creel: “Porque el hombre es capaz de las peores atrocidades y no podemos permitir que se borre la historia ni se pierda la memoria, se construyó esta Plaza por la Paz, símbolo de la barbarie y la impunidad, a la memoria de los masacrados en este lugar el 16 de julio del 2008”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como uno de reportero no vuelve de una historia siendo el mismo, yo no regresé a la redacción siendo el que salió un día para ir a Creel y contar la tragedia. Redimensioné temas; intento afilar hábitos de trabajo; tomé seguridad en coberturas siguientes y pude ver de otra manera lo común. Las emociones, los hechos, son la prioridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todas las masacres son iguales, es cierto. Tampoco uno al escribirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justicia y memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Memorial&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt; • Édgar Arnoldo Loya Encinas, 1 año&lt;br /&gt; • René Lozano González, 17 años&lt;br /&gt; • Luis Daniel Armendáriz Galdeán, 18 años&lt;br /&gt; • Fernando Adán Córdova Galdeán, 19 años&lt;br /&gt; • Óscar Felipe Lozano Lozano, 19 años&lt;br /&gt; • Daniel Alejandro Parra Mendoza, 20 años&lt;br /&gt; • Juan Carlos Loya Molina, 21 años&lt;br /&gt; • Kristian Loya Ortiz, 22 años&lt;br /&gt; • Alberto Villalobos Chávez, 28 años&lt;br /&gt; • Luis Javier Montañez Carrasco, 29 años&lt;br /&gt; • Édgar Alfredo Loya Ochoa, 33 años&lt;br /&gt; • Fredy Horacio Aguirre Orpinel, 34 años&lt;br /&gt; • Alfredo Caro Mendoza, 36 años&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://alcierredeedicion.blogspot.com/2010/08/220.html"&gt;Creel: La masacre impune&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elnorte.com"&gt;EL NORTE&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-5006119447690719957?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/5006119447690719957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/5006119447690719957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/08/172-creel-tres-anos.html' title='172 / Creel, tres años'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-a6U-BFkLVuo/TkomraUKfnI/AAAAAAAAASs/o-Cgk1d7p4A/s72-c/Creel.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-8385628346229961411</id><published>2011-08-06T21:47:00.000-07:00</published><updated>2011-08-16T01:08:02.300-07:00</updated><title type='text'>173 / Los atentados</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-cTLhvo4gcoc/Tj4ZOMZIYLI/AAAAAAAAASk/Ks0ka-z5yAQ/s1600/rafael-ornelas--Rio-la-Silla%252C-Mty-NL.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 255px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-cTLhvo4gcoc/Tj4ZOMZIYLI/AAAAAAAAASk/Ks0ka-z5yAQ/s320/rafael-ornelas--Rio-la-Silla%252C-Mty-NL.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637971515149934770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I. Batalla en la floresta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Carlos Méndez camina por un sendero que lleva del pastizal de un autocinema abandonado a la vegetación espesa en torno al Río La Silla, de torrente casi siempre vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre alto y de cabello lacio contempla los alrededores: fue allí, cuenta, que hace 45 años su padre los llevaba a él y a sus 11 hermanos a gozar de días de campo, bañarse y correr por el territorio inmenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Fueron días espléndidos", reconoce el comerciante, melancólico. "Aquí encontrábamos un lugar hermoso, natural y hasta oscuro de tanta planta, lleno de mariposas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siguen María Esparza y Martha Reyes. Una lo corrige: "Aún está todo eso allí". También estas vecinas disfrutan con sus familias de este bosque, el único de la zona urbana fuera de Chipinque, al que cada vez se le ven más pavimento y residencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de sus vidas, los tres no han dejado de venir a este predio que, en 1983, el Gobierno adquirió para reservarlo como zona natural que brindara los servicios ambientales que requería el área metropolitana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, era la única por la que corría un río vivo: La Silla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a las 366 hectáreas del terreno, la autoridad le agregó un zoológico, que luce descuidado, y un parque de diversiones manejado por particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el 2008, el Gobierno del Estado y la Iniciativa Privada anunciaron la creación de un parque ecológico, integrando El Tolteca, Río La Silla y La Pastora. Después, ésta última fue declarada Área Natural Protegida, en Categoría de Parque Urbano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era predecible con la cláusula de que se podrían construir "áreas deportivas": el proyecto del nuevo estadio del Club de Futbol Monterrey venía en el paquete. Una nueva sede que ha sido el sueño de la afición de los Rayados del Monterrey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esto le ha quitado el suyo a los vecinos del entorno, pues prevén la devastación de aquel paraíso, planchas de concreto distorsionando el ambiente, miles de autos frente a sus cocheras, ebrios, basura, escándalos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es por lo que ellos y activistas que consideran el proyecto una barbarie contra el medio ambiente han dado la batalla.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuenta Israel Cavazos, Cronista de Monterrey y oriundo y vecino de Guadalupe, que los primeros dueños del bosque datan de la era de Luis Carvajal y de la Cueva, fundador de la capital nuevoleonesa antes que Diego de Montemayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho más tarde, los predios pasaron a la autoridad, la cual los vendió para construir el Palacio Municipal guadalupense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nombre del Río La Silla no tiene ciencia, dada la cercanía del símbolo de Monterrey, no así el de La Pastora, que se piensa es por haber sido aquélla tierra de pastoreo: en realidad la llamaron así por la Virgen María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que Carlos, el vecino de pelo lacio, Israel paseó en aquel bosque. Se recuerda en días de campo con los hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es lo único de ese tamaño que tenemos cerca para descansar", asegura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos también. La vida que les dieron a él y a sus 11 hermanos sus padres, empleado de fábrica y ella del Seguro Social, incluía paseos en torno a las riberas del Río La Silla los fines de semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mancha urbana creció en los 70 en torno al bosque y hoy son decenas de colonias. María dice que en aquel tiempo se enteró de los predios en venta de la Inmobiliaria Progreso a través del programa Aficionados de Rómulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los domingos aquí eran una fiesta: venía gente de todas partes, había shows, venían los Vip's; niños y jóvenes jugaban futbol, y se vendían lonches y naranjas con chile".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martha comenta que sus suegros fueron los primeros en vivir en ese paraíso: Maximino Trejo, dedicado a la fabricación de tanques de fibra de vidrio, y María Orozco, costurera, hicieron de esos terrenos los jardines para sus cinco hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atraídos por la naturaleza, vino el alud de colonias y miles de familias que han sido custodios de la floresta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora Carlos, María y Martha descansan junto a otros vecinos en un parque que ellos mantienen en la Colonia Alamedas de la Hacienda, donde se reúnen cada semana desde que en el 2008 el Gobierno de Nuevo León y la empresa Femsa anunciaron la construcción del estadio modernista y con espacio para 50 mil aficionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coso estaría integrado al Parque Ecológico La Pastora, de siete kilómetros de longitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sí al estadio, pero en otro lado" es el mensaje que activistas del Colectivo Ciudadano en Defensa de La Pastora, al que están unidos vecinos de la zona, han buscado hacerle llegar al Gobernador Rodrigo Medina y a José Antonio Fernández, director de Femsa, sin que hayan dado acuse de recibo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso Medina ha pedido "acelerarle" al proyecto, por el que dio en comodato a Femsa 26 hectáreas por más de 60 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les parece poco, dice el biólogo Antonio Hernández, quien ha recibido amenazas por correo electrónico, dañar una zona que recarga mantos acuíferos, nivela la temperatura y brinda oxígeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La biodiversidad es importante. Hay 52 especies de flora, nueve de mamíferos, 13 de reptiles y 85 de aves, todo por desaparecer al poner una mole de concreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La zona metropolitana de Monterrey tiene 748 hectáreas de parque urbano. De ellas, 360 corresponden a La Pastora".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existe parque que se aproxime en extensión a La Pastora en el área metropolitana, dice: ni el Niños Héroes, otro que ha sido abandonado; Fundidora, privatizado en buena medida, o el Lineal, hoy destruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la ONU recomienda 15 metros cuadrados de área verde por habitante y en el área conurbada hay 4.45, hay un déficit del 75 por ciento, lo que hace polémico el proyecto de Femsa, pues mientras Monterrey tiene el 40 por ciento del total de parques urbanos, Guadalupe posee 7 y casi todo en La Pastora, área que se vería colapsada, dicen, por el estadio y sus vialidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio señala que retirar vegetación al Río La Silla provocaría lo que en el Santa Catarina cuando "Gilberto" y "Alex".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vecinos tomaron mal desde el principio lo del estadio: si antes criticaban la fragmentación en la que consideran cayó la propiedad de la Ciudad de los Niños y la construcción de negocios y fraccionamientos en los márgenes del bosque, hoy dicen no dormir pensando en el caos y que el Gobierno les pueda hasta pedir abandonar sus casas para demolerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nadie nos ha venido a presentar un proyecto", asevera Martha. "Ha habido gente de la tercera edad enferma nada más de ver gente desmontando, tomando medidas".&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;* &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Gobierno y Femsa han reiterado que harán del estadio y el parque un proyecto sustentable y respetuoso de los vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inversión para el inmueble de clase mundial, diseñado por la firma HOK-Sports, será de 2 mil 300 millones de pesos y generará 2 mil 500 empleos, ha dicho José González Ornelas, consejero de Femsa en el Club de Futbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proyecto contempla 100 mil árboles y un área comercial integrada por restaurantes, bares, tiendas y un museo, además de nuevas vialidades. Un anhelo de buena parte de la afición rayada, que por años ha exigido una sede de mayor envergadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que siguen y se reúnen en el Colectivo Ciudadano piensan de la misma manera, pero exigen que se haga en otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el ecologista Guillermo Martínez Berlanga, activista en frentes como el establecido contra la privatización paulatina del Parque Fundidora, el Arco Vial Sureste y Valle de Reyes, La Pastora tiene dos valores: monetario y ambiental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si le sacas a 26 hectáreas un promedio de 5 mil pesos por metro cuadrado -doy cifras de Héctor Castellanos, presidente de la Sociedad de Urbanismo Región Monterrey-, el valor del predio es de mil 300, mil 500 millones que se les regalan a Femsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero el que más vale es el ambiental: la única estación de monitoreo que no recibe contaminación en el aire es La Pastora. Por otra parte, reponer un bosque que sólo se da en ríos lleva entre 400 y 500 años".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermo vas más allá: Femsa echaría mano del manto acuífero de La Pastora para sus bebidas. Gobierno del Estado ha condicionado el comodato a que la empresa no puede hacer esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sin hablar de la salud de los animales del zoológico: ¿qué será de ellos ante la explosión de juegos pirotécnicos con que celebran los goles o el ruido descomunal de los eventos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ecologista dice ser optimista: que el Cabildo guadalupense haya cambiado el uso de suelo de La Pastora sin tener plan de desarrollo, obligatorio por ley, hace fácil el alud de amparos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hay que abrir los ojos: el último reporte de cambio climático en Nuevo León que hizo el Tec dice que, hablando en términos de salud, el enfermo está grave. ¡Y viene una sequía tremenda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una ciudad similar, Atlanta, tiene 53 parques públicos de 20 hectáreas cada uno y Monterrey sólo dos y los dañan. No es posible: esto del estadio es el pago a favores políticos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sin contar lo que 40 de 42 diputados consideraron al aprobar el comodato: que el estadio es de utilidad pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armando Torres, del Colectivo Ciudadano, dice que hay una tendencia mundial a privatizar espacios públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto ha traído problemas en el tejido social: basta recordar aquí las canchas del Río Santa Catarina, de las que fueron expulsados los jóvenes de la Colonia Independencia, y las plazas tomadas por fraccionamientos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vecinos, documentados ya, recuerdan que Adalberto Madero quiso obsequiar a una televisora un parque de la Colonia México, y hablan sobre la depredación de la que son objeto los cerros cercanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al priorizar al mercado olvidan, cito a Antanas Mockus (ex Alcalde colombiano), que la gente no sólo es importante: es sagrada", subraya Armando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vecinos y activistas se han manifestado en todas partes: Femsa, Palacio de Gobierno, Congreso, Palacio Municipal de Guadalupe, La Pastora misma. Dicen que no dejarán de hacerlo "Fíjate la contradicción", explica Carlos. "¿Por qué dicen que plantarán árboles en torno al estadio? ¿No ven esto?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bosque, expresa, y silencioso lo muestra con los brazos abiertos. El de su infancia y el de su edad adulta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su bosque y el de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II. Duelo en el paraíso&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que Heriberto Meléndez supo que La Huasteca tenía un valor especial fue cuando a su padre lo mataron afuera de su casa, frente al Cañón de Ballesteros, donde hoy se construiría el proyecto urbanístico Valle de Reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en la primera mitad del siglo anterior cuando unos sujetos se dirigían hacia aquel edén y alguien alertó al padre de Heriberto, entonces comisario ejidal, que iban armados. Acompañado por otros pobladores, el viejo los detuvo antes de entrar a Ballesteros y les pidió dejar las armas, a lo que uno respondió descargando una pistola sobre el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Papá nomás pedía orden, que no anduvieran armados, pero aquéllos dijeron que cómo de que no pasaban y que empiezan a zumbar las balas por todas partes y por poco una me pega a mí", evoca Heriberto, entonces un niño y hoy de 84 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mi pobre padre ni pudo defenderse: ai' nomás cayó muerto", cuenta tomando asiento en la mecedora y echando un vistazo hacia afuera de su vivienda llena de moscas en la comunidad Los Nogales, aledaña por 61 metros a la parcela 3 de las 13 que conforman el ya conocido Valle de Reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, cuenta este jubilado que trabajó 30 años en una fábrica, ha sido testigo de cómo a La Huasteca ha ingresado gente que se apoderó de hectáreas como posesionaria o a través de compras irregulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y bueno, ai' está Valle de Reyes, que antes era de todos y ora es de unos cuantos que ni son de aquí", afirma y señala hacia la malla que lo separa del cañón edénico, con ojos de agua, pinos, barretas y anacahuitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valle de Reyes o Valle Sur, como le llaman ahora, es un proyecto urbanístico en La Huasteca, arrinconada al surponiente de Monterrey, que abarca 2 mil 400 hectáreas, antes tierras ejidales, de uso común y hoy a cargo de un fideicomiso integrado por Banorte, la constructora Marfil y Metrofinanciera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición y activistas dijeron a EL NORTE el pasado 19 de mayo que sospechan de tráfico de influencias y uso de información privilegiada en este fideicomiso, ya que el secretario y asesor jurídico de Metrofinanciera es Luis González Parás, hermano del actual Gobernador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de esta polémica, llegan a la casa de Heriberto sus vecinos Agustín Morales, Roberto de Luna y Roberto Yado. La edad del primero ronda los 70 años, pero su vida como poblador de La Huasteca es de 30.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No me cansaré de decirlo: qué bonita es la vida para allá donde está cercado", suspira Agustín con ojos entrecerrados por la resolana y apunta hacia las hectáreas que parten de la reja que advierte "Prohibido el Paso. Propiedad Privada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Allá hay 20, 30 grados, cuando acá hay 40. Es una chulada de vegetación y hay un pajaral bruto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocen la zona, interrumpe Heriberto, porque a diario iban por leña, hierbas medicinales y frutos o llevaban a pastar a su ganado a aquel agostadero del que hasta hace poco se conocía poco o casi nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Íbamos a diario a comer allí, a caminar con los hijos", cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viejos asienten porque saben que de poco les vale vivir a metros de ese jardín inigualable: desde hace años, mallas, cercas y guardias les impiden el paso a una tierra que hasta hace años era de uso común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todo era nuestro, del ejido", afirma Agustín melancólico ante la idea del paraíso perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Brincando al volante de su camioneta, Erasmo González Luna recorre La Huasteca, zona que, enclavada en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, representa el 80 por ciento de Santa Catarina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En total vivirán en la zona cerca de 500 familias, poco más de mil personas, de las cuales algunas sólo la visitan los fines de semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su hablar golpeado, botas, sombrero vaquero y bigote negro y espeso, parece un sheriff que quiere poner orden en la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Por qué me interesa Ballesteros si soy del Pajonal?", se pregunta este hombre que se dice ejidatario de esta comunidad ubicada a tres cerros de Nogales, ex candidato a la Alcaldía de Santa Catarina por el PRD y de los primeros en interponer acciones legales para evitar la urbanización del cañón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Porque va a suceder lo mismo que sucedió en mi tierra cuando entubaron el agua en los 50: éramos 325 personas en la comunidad y ora nomás quedamos cuatro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos migraron empobrecidos, explica, porque tras la seca se modificaron paisajes, se arruinaron hábitats locales y cambiaron las prácticas tradicionales de siembra y ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Con qué agua íbamos a seguir?", protesta y mete fuerte el cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Seriñá, director del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, dice que esas tuberías que trastocaron al Pajonal impactaron a toda La Huasteca porque arrasaron con la cobertura vegetal que terminó con las aguas superficiales, que hoy sólo se dan en época de lluvia, y con bosques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se entubó para la ciudad no fue poco. Mientras la zona a cargo de Seriñá, de 177 mil hectáreas y que abarca ocho municipios desde García hasta Rayones, brinda el 50 por ciento del agua que consume el área metropolitana de Monterrey, sólo La Huasteca produce el 25 por ciento gracias a la vegetación que la absorbe y canaliza a la mancha urbana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si se le echa una ciudad encima de 5 mil casas y un campo de golf -como Valle de Reyes contempla, además de túneles en la Sierra Madre Oriental- se impedirá ese proceso de filtración porque habrá asfaltos, aguas negras, céspedes y se removerán matorrales delicadamente interrelacionados entre sí", explica el funcionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pagarán así 4 millones de personas el capricho de 5 mil familias por querer vivir allí, asegura, además de que la entidad hará el ridículo a nivel internacional al urbanizar el parque nacional más grande del País.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Fernando, Erasmo enfatiza que las consecuencias por "aplanar la fábrica de agua", como le llaman los nativos a La Huasteca, serán tan graves que en primera instancia afectarían el abasto de San Pedro, Santa Catarina, García y Escobedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nos vamos a morir de sed en las ciudades", agrega, ya en casa de Heriberto, y éste y sus amigos lo interrumpen: "Nosotros ya lo vivimos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Llevamos meses sin agua (permanente)", comenta Heriberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dionisio Herrera decía que si nos daba permiso (para tener seguro el servicio) le abría la puerta a Valle de Reyes, y mire...", lamenta en referencia a cuando el edil autorizó la factibilidad de la obra, en mayo pasado, presuntamente por "presiones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nuestra agua es la misma que llega a la Del Valle, pero a nosotros nos llega poquita y de noche".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Heriberto explica la inequidad en sus poblados, el ruido de las bombas que succionan día y noche el agua de La Huasteca, dirigida a las ciudades, se oye a unos pasos de su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentada a la fresca de la tarde, Josefina Rodríguez, oriunda de Los Horcones, comunidad a la entrada de Ballesteros, cuenta que otro problema en caso de realizarse Valle de Reyes será el aumento en la cantidad de gente, que arrebatará la serenidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nomás cuando hay carreras o eventos nos dejan horas esperando en la entrada (del parque)", cuenta. "He sabido de gente que ha tenido que entrar por Coahuila a sus comunidades".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este problema es uno de los que más prende a Erasmo, de por sí temperamental, quien ve muchas injusticias en torno al proyecto y muchos intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si quieren hacer de esto un Atenco, lo hacemos", advierte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como Erasmo y Heriberto, Jesús Esparza conoce todos los senderos de La Huasteca, que en los 90 empezó a ser peleada por familias cuyas construcciones la mordían sin piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todo esto inició cuando quién sabe quién empezó a divulgar entre los de aquí que les iban a cobrar muy altos costos de predial", cuenta el ecologista, de cabello blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Muchos, en su mayoría de baja escolaridad y grandes de edad, malbarataron o regalaron sus predios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los años, los terrenos de Ballesteros terminaron en manos de Carlos Rangel García.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Archivos periodísticos informan que en 1994 Carlos fue denunciado por ejidatarios, incluidos familiares, debido a que les arrebató o compró terrenos mediante extorsiones y engaños para vendérselos a una empresa llamada Inmobiliaria Dos Carlos, S.A., para la construcción de un desarrollo denominado Valle de Reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las notas periodísticas señalan que a punta de pistola, poniendo mallas alrededor de las propiedades y despojando de ganado, Carlos se hizo de más de 2 mil 400 hectáreas que hoy servirían para el proyecto urbanístico, aunque entonces aquel hombre les dijo a los lugareños que rentaría los terrenos por 30 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mayoritear la venta de los terrenos, Carlos permitió que 15 "nuevos ejidatarios" enviados por la Inmobiliaria Dos Carlos formaran una mayoría en una asamblea ejidal y así realizar la negociación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel tiempo, Carlos se negó a dar los nombres del resto de los "ejidatarios", pero aceptó que uno era Fernando Valverde Loya, quien era gerente de Proyectos de la Inmobiliaria Dos Carlos y hoy vocero de Marfil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto, de acuerdo a una copia del acta de la asamblea de 1993 en poder de EL NORTE, eran empleados o gente allegada a Altos Hornos de México, empresa que formaba Dos Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al vender todas las propiedades, por 48 millones de pesos, Carlos Rangel sólo le dio a su familia una mínima parte, mientras que otros no alcanzaron nada", afirma Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la venta, Dos Carlos anunció en junio de 1996 el proyecto Valle de Reyes con la participación de inversionistas presididos por las familias Autrey y Ancira, de AHMSA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacer realidad sus ideas, Dos Carlos interpuso juicios de amparo contra el decreto del Parque Nacional, con lo que intentaban quedar fuera de su jurisdicción legal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al paso del tiempo una polémica ambiental similar a la actual impidió la realización del proyecto, por lo que los terrenos pasaron a manos de la constructora Marfil y Metrofinanciera, dirigidas por Ramiro Guzmán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, Carlos, cuya fama de narcodistribuidor, según archivos periodísticos, creció en los años siguientes, fue ejecutado en el 2007 con dos policías y sus cadáveres arrojados a un canal de desagüe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, a los que se resistieron a vender, como Heriberto, se les detuvo la tramitación de sus títulos de propiedad, por lo que todavía hoy tienen que andar a la vuelta y vuelta en el Registro Agrario Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ahorita seremos como unos 100 pobladores en Nogales, pero somos como unos 12 que estamos esperando el título y no nos lo dan", cuenta Heriberto, quien ha empezado a pensar que las largas son para, finalmente, arrebatarle su propiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, afirma Jesús, sin contar que en este momento hay una "fiebre" por adquirir terrenos en La Huasteca, todo a partir de Valle de Reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, dice, hay quienes compran y venden terrenos sin control, lo que se aprecia en extensiones enrejadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Valle de Reyes podría ser apenas el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea, cuenta, es urbanizar todos los cañones posibles y utilizarlos incluso para tiraderos, como en su momento lo hizo Protexa, para depositar fibras de vidrio y aceites pesados, o para explotación de materiales, como lo hacen algunas empresas en el Cañón de San Pablo, frente a Ballesteros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A las 12 del día se pueden oír las detonaciones y se ven los camiones llenos de los materiales que se extraen", expresa Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preocupado, advierte además que es ilógico que haya tanta construcción cuando no está permitido el paso de materiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Seriñá dice que las edificaciones irregulares se dan a las orillas del Parque Nacional y que hay 35 denuncias en Profepa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, Ramiro Guzmán afirma que la sustentabilidad del proyecto Valle Sur, como le llama ahora, está fundamentado en estudios que aseguran el respeto a las aguas subterráneas, la flora y la fauna de La Huasteca y que, al contrario de afectar a los lugareños, los beneficiará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Negó que haya bosques o vegetación como la descrita por la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramiro no mostró dichos estudios y aseguró que, de ponerse en marcha la urbanización, se llevaría 30 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;* &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Desconfiada de las visitas como las que cada fin de semana llegan en "camionetonas" preguntando precios de terrenos, Teresa Ornuela, pariente de Carlos Rangel y quien se resistió a venderle su propiedad, afirma que le han ofrecido cantidades por su predio, pero se ha resistido "por ahora".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José María Rodríguez, quien renta desde hace 20 años en Nogales, asegura que a la dueña de la propiedad que ocupa, de medianas proporciones y grandes mezquites, le han ofrecido hasta 1.5 millones de pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No sé por qué se oponen a Valle de Reyes, si eso traerá beneficios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Llevamos un montón sin agua, nomás tantita, y aquí ni pa' cuándo llegas a un hospital si lo necesitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero si se hace lo del Valle habrá drenaje, agua, hospitales", afirma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escucharlo, Jesús mueve la cabeza y sonríe, porque cree que hay afanes distintos al bienestar social, como el desmedido interés del Gobierno estatal por apoyar la urbanización de La Huasteca y de otras zonas del área metropolitana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, le han dicho que los regidores y el ex Alcalde Ramiro Ayala, que aprobaron un día antes de dejar el cargo el Plan de Aprovechamiento de la Huasteca 2006-2030, que incluye Valle de Reyes, recibieron dinero, así como el actual edil Dionisio Herrera, por aprobar su factibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No lo puedo comprobar, pero se oye el rumor", expresa este hombre, quien ha caminado por La Huasteca medio siglo y que, de acuerdo a datos que recaba en los senderos, la región completa tiene dueños, muchos de familias prominentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de estas especulaciones, Ismael Cabral, biólogo de la UANL, habla sobre la riqueza que yace entre los pliegues pletóricos de biodiversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, hizo en 1997 un descubrimiento de gran envergadura al hallar al que considera padre de los agaves, pequeño y cubierto de pelos, anterior a la glaciación y único en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta especie me preocupa, porque hay quienes piensan que con trasplantarla se preserva, pero no defendemos la planta, sino todo el proceso que llevó a cabo su generación".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piensa que dentro de La Huasteca se da un fenómeno de magnetismo inverso, producto de las rocas verticales que incluso tuercen a la manera de pabellones como el que se enfila hacia la parte de Coahuila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En esas cordilleras se dan todos los climas, desde tropicales hasta boreales, e innumerables especies de flora y fauna, como el blue jay y la cotorra serrana, ambos residentes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, agrega, sin contar osos, pumas y tantos animales que desaparecerían de llegar la urbanización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Nogales, Heriberto insiste en que no quiere mudarse de su casa con naranjos, aunque quizá no le quede de otra, porque le cuentan que el predial subirá como pasó en la Del Valle, otrora área de huertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Antes uno pasaba (a Ballesteros) a buscar leñito, chile piquín; ahora no sólo no podemos: ora hasta nos iríamos porque no sabemos si Nogales y las otras comunidades están dentro de Valle de Reyes o no".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dueños del edén, se quejan: les bajan el agua, no les dan sus escrituras, temen alzas en impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ya no sabe uno ni qué está pasando: a lo mejor ya hasta perdimos todo y nada es nuestro", agrega y toma un trago largo del viento fresco que sólo corre en La Huasteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicados en &lt;a href="http://www.elnorte.com"&gt;EL NORTE&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-8385628346229961411?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8385628346229961411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8385628346229961411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/08/los-atentados.html' title='173 / Los atentados'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-cTLhvo4gcoc/Tj4ZOMZIYLI/AAAAAAAAASk/Ks0ka-z5yAQ/s72-c/rafael-ornelas--Rio-la-Silla%252C-Mty-NL.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-3235138895841084966</id><published>2011-08-03T22:13:00.000-07:00</published><updated>2011-08-05T08:29:08.475-07:00</updated><title type='text'>174 / Cinco años sin Julio</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Vb3fVntLFzU/TjosN_THz6I/AAAAAAAAASc/L522iAvHJDE/s1600/julio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 211px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-Vb3fVntLFzU/TjosN_THz6I/AAAAAAAAASc/L522iAvHJDE/s320/julio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636866502449156002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hay almas a las que no les basta la vida y la de Julio Galán fue una de ellas. Amaba a Monterrey, pero no la soportaba. Aquí estaban su casa, su estudio, su gente, donde podía trabajar porque no había nada que lo distrajera, pero solía viajar mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, llevaba tiempo itinerando. Su último viaje duró mes y medio. Empezó por Saltillo, se le antojaron Ciudad Valles y Xilitla, terminó en Zacatecas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde del 3 de agosto del 2006, Julio hizo su última llamada telefónica desde la suite del Hotel Quinta Real de la capital zacatecana. Se comunicó con una de sus dos hermanas y, más tarde, se despidió de su asistente y chofer. Le dolía la cabeza, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, el artista estaba mal. Era un derrame cerebral. Fue subido a un avión hacia Monterrey, pero tuvo un paro cardiaco. Su hermana le venía susurrando frases felices, llenas de esperanzas. En el Hospital San José ya no hicieron gran cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, el hombre que hizo de su obra la memoria de sus emociones, murió a los 47 años.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;* &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pareciera que quienes estuvieron a su alrededor hubieran sufrido algún tipo de embrujo que, a su muerte, provocó la aparición en sus vidas de una gran flor de melancolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes lo amaron recuerdan todo el tiempo sus disparatadas travesuras, sus camaleónicos cambios de vestuario y la elaboración de sus cuadros, perturbadores la mayoría, todos encallados en la frontera exacta entre la pesadilla y la belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al término de las revelaciones, una sombra muerde sus miradas y los calla la pesadumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto podría deberse a que son ya, como lo quería el nacido el 5 de diciembre de 1959 en Múzquiz, "un poco Julio Galán".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en la niñez que obtuvo su primer pincel. Si sus hermanas jugaban, él decía: "yo te dibujo" y se ponía a realizar bocetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le decían "Pollo" y fue el tercero de cinco hermanos. A su madre, Elisa, la amó sobremanera, pero al padre, del mismo nombre que él, lo mantenía a distancia, pues el ex Alcalde de Múzquiz era de carácter difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con quien Julio se identificó fue con el abuelo, Adolfo Romo, involucrado en minas, ranchos, notarías y ganados, también ex Alcalde del pueblo, de quien heredó la pasión por las antigüedades. Siempre que viajaba, el hombre le traía obsequios y, en una ocasión que le externó su deseo de ser rubio, le vertió polvo de oro en su cabello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 10 años de Julio, los cinco hermanos viajaron a Monterrey para vivir solos en San Pedro, en una casa aledaña a la de sus primos. Quien quedó a cargo fue la hermana mayor, pero la escisión familiar, a la vez que lo liberó del yugo paterno, hirió el cordón umbilical del artista aunque jamás se trozaría por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá sido por ese tiempo en que surgió el que quizá sea su primer cuadro: un gravitante ramo de flores sin florero, época también en la que visitó la Galería Miró y conoció a su futuro galerista, Guillermo Sepúlveda, quien lo descubrió atónito 20 minutos frente a un Gerzso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estudió con monjas y en el Montessori. Al terminar fue inscrito en el Irlandés, donde cursó secundaria y prepa. Nunca fue buen alumno, pero aprobaba. Para ello ponía a las amigas a hacerle las tareas, en tanto él dibujaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio nunca estudió pintura. Aunque se enfrentó a la resistencia de sus padres, el progenitor quiso obligarlo a estudiar arte en forma, lo que rechazó. Sería en la carrera de arquitectura en la UDEM donde tomó sus primeras nociones geométricas, de 1978 a 1982. De allí los trazos bien cuidados de sus primeros cuadros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Galería Arte Actual Mexicano, de Sepúlveda, le haría su primera individual, en 1980. Allí vendería su primer cuadro: "Las Gemelas", aunque no tuvo aceptación. Guillermo dice que le reprochaban un posible engaño, pero él insistía en Julio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El primer cuadro que me llevó, 'The Dinner', me hizo brincar. Era terrorífico, un nuevo sonido", recuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde tomó la decisión de vivir en Nueva York, contra la voluntad de sus padres. Como no le iban a dar dinero, dijeron que regresaría en un mes. Volvió en seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros fueron duros. Vivió en Hell's Kitchen, una zona neoyorquina conocida así por ser altamente violenta. Como fue asaltado varias veces, Julio se la pasaba aterrado, sin salir siquiera para comprar comida porque los delincuentes literalmente entraban por su ventana y salían por la puerta. Por ello, se la pasó con los cuadros bajo la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa época es el cuadro "Me Quiero Morir". Guillermo cuenta que alumnos de arte del DF intentaron hacer una colectiva: "Nosotros también nos queremos morir", se llamaría. El título se volvió un grito generacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue a partir de la venta de su cuadro "La Lotería", en 2 mil 300 dólares, que su vida cambió. Lo vio el asistente de Andy Warhol y Julio lo conoció a él, a Julian Schnabel y otros creadores, de los que decía no haber recibido influencia. No quería ser como nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su primera exposición fue en la galería Art Mart. Seguirían museos y galerías como Barbara Farber, en Amsterdam; Gian Enzo Sperone, en Roma; Georges Pompidou y Thaddaeus Ropac, en París, y en la Anine Nosei y MOMA, en Nueva York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace 20 años fue su primera exposición individual en un museo regiomontano, el de Monterrey. En 1993, Marco le hizo la propia y le otorgó el premio que llevaba el nombre de la institución por "Sácate una Muela".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;* &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Julio fue un obsequio para una ciudad pródiga de pintores, pero somnolienta por sus influencias poco vigorosas. A partir de figuras como él, explica Guillermo, las cosas serían fáciles: los jóvenes caminarían con mayor decisión, marcarían fronteras con los viejos artistas y experimentarían con el parámetro de no repetirse. Algunos lo han logrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;em&gt;juliomanía&lt;/em&gt; había empezado. Los fotógrafos no batallaban: él proponía disfraces, escenarios, adornos. Los artistas de la lente sólo ultimaban detalles y daban "click". Así, se ponía penachos y cazuelas en la cabeza, se pintaba el rostro de afro o usaba máscaras de Darth Vader o pasamontañas. Posó como tortuga sobre la arena, adentro de albercas vacías y bañeras, encima de esculturas y ataviado con ropa de marca con Morelio y Aurelia, sus muñecos, o con perros disecados. Se le conoció de cabello largo, corto, teñido, despeinado; delgado y robusto; pintados los ojos y las uñas siempre carcomidas. Existen miles de imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue el objeto de atracción de los periodistas. De todas formas intentaban sacarle declaraciones estridentes sobre su dolor, la soledad, el sufrimiento, el trauma. Julio, en el fondo, se divertía con las preguntas escabrosas. Otras, en cambio, le aburrían y ponía a sus muñecos a responder o lo hacía él mismo, aunque monosilábicamente. Desdeñó la fama, afirma su galerista. La derrochó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, la Ciudad tuvo en Julio a su primer y único ídolo emanado del arte. Los jóvenes se le declaraban y algunas llegaron a pedirle trozos de su cabello. Otros se conformaban con autógrafos. Él, solícito, se dejaba querer vestido de traje y bombín, llenos los dedos de coloridos anillos y raros colguijes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como también le gustaba la fotografía, circulan cientos de imágenes tomadas por él. Nunca abandonó la Polaroid. Hoy en los archivos familiares yacen decenas de fotos de sus sobrinos con gestos exagerados: los ponía a posar para sus cuadros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cantautor Nacho Cano, junto al cantante Juan Sinmiedo, le compusieron una canción. "¡Igual que a Dalí!", gritó Julio y la solía escuchar decenas de veces. Lo mismo "Happy Man", de Chicago. La repetía mientras trabajaba usualmente por las noches. Su modo de trabajo era vestir shorts y playeras (playeras que él mismo compraba para tal propósito), beber whisky y refrescos sabor sangría, fumar Marlboro blancos y comer chocolates, y pedir tacos, pizzas o cualquier comida a domicilio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él mismo solía supervisar los detalles de las exposiciones: el aroma, los adornos, la luz, el color de los apuntes que ponía al reverso de sus cuadros, una ruta más para decodificar sus arcanos. Le apasionaban los desfiles de moda, la ropa de marca, las funciones de teatro y el cine mexicano. Se sabía diálogos completos de películas como "Las Abandonadas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admiraba a Pollock, él que no tuvo coqueteos con el abstraccionismo. Amaba a sus hermanas y pasaba por ellas a cualquier hora para ir de compras o, más jóvenes, a alguna fiesta. Podían pasar hasta siete horas al teléfono. Julio no paraba de hablar. Fueron ellas quienes le ayudaban a preparar y adherir elementos de mercería a sus cuadros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca habló sobre su condición sexual, pero dijo vivir siempre enamorado, aunque poco correspondido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Protéjanme de lo que quiero", "vive peligrosamente", "síguele y ya", "lo que ves es lo que no es" eran sus frases típicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía también "fui y vine del infierno" y muchos lo sabían cierto, aunque el génesis de su dolor nunca fue del todo claro. Sus allegados insisten en que fue un adelantado y que su lado oscuro era enorme, lo que le obligaba a cuestionarse permanentemente sobre su realidad y el intrínseco crucigrama del tiempo. Así, acudió a terapias, pero terminó por abandonarlas: era él quien ayudaba al especialista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se sabe, y él mismo lo negó, que hubiese sufrido de algún abuso feroz en su infancia. Estaba en él "el problema", el angustiante sendero del que nunca supo cómo salir porque él mismo era el laberinto. Por ello, en los últimos meses bebía y fumaba demasiado y consumía antidepresivos no recetados. Quizá fue el exceso de esto último lo que acabó con su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suite que ocupó del Quinta Real zacatecano lleva su nombre. Murió a la misma edad que Frida, con quien se le suele emparentar artísticamente. Pero, Guillermo dice que si se colocaran los cinco mejores cuadros de cada uno, en la pintora se vería el mismo gesto de dolor. La encuentra clásica, a la manera de los retratistas del siglo 19.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Julio, en cambio, hay más sustancia, movimiento. El galerista lo califica de genio y recupera lo que alguna vez le dijo la Princesa Alessandra Borghese cuando pidió unos cuadros del artista para un evento: "Ustedes tienen a Octavio Paz y a Julio Galán, ellos son la grandeza de este País. Nosotros no tenemos nada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Olvidas a Francesco Clemente, Sandro Chia, Mimmo Paladino", le recordó Guillermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"They are nothing", dijo severa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muchos, Guillermo reconoce no haber caído en la cuenta de la magnitud de los mensajes persistentes de Julio que dejaba en todo: fotos, ropa, actos, sus textos tras los cuadros, sus interminables escritos, su obra misma. Todo allí, dice, como en las novelas de Proust: una cosa relacionada con otra que está relacionada con otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me dijo un día Carlos Monsiváis: 'ten cuidado con el proyecto de Julio, porque apenas va a comenzar. Es el inicio de un gran mito'. Es cierto: él era una gran obra de arte. Él mismo. Una obra viviente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio no optó por una sola gran transgresión como la del pintor Enrique Guzmán, porque dedicó la vida entera a la liberación. Ya tras la muerte de sus padres, sin que nada lo sujetara, comenzó a vivir angustiado de más y a partir a todos lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que Guillermo lo vio el artista se encontraba con la cabeza afeitada. Todo estaba en orden: la casa, los aromas, las flores. Julio no. Terminó la velada diciendo incoherencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus últimos cuadros eran apuñalados o estropeados con pintura y golpes. En el Quinta Real de Zacatecas, el artista recibía a la poca gente que lo visitaba con bebidas como para muchos invitados y les contaba historias que ponían los cabellos de punta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su último cuadro concluido formalmente fue "Tout ce qui brille" (Todo lo que brilla), en el 2004. Lo tiene un coleccionista de Chicago. Al parecer no hizo nada después. Dice Guillermo que el artista, simplemente, había terminado de decir lo que debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Julio fue el artista mexicano más famoso de toda la historia a su corta edad. A los 20 y tantos años, él era ya una fama mundial que ni Toledo ni Frida ni nadie logró".&lt;br /&gt;Julio pidió tres cosas para ser despedido de llegarle el fin: un traje oscuro, un crucifijo y "Happy Man". Así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Tout ce qui brille” se ve a un Julio desnudo entrando a una cama como a un ataúd. Todo enmarcado con telas negras. Encima, como en un sueño, un niño ojeroso y vestido elegantemente contempla desolado al espectador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el adiós. O el principio del renacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elnorte.com"&gt;EL NORTE&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más sobre JG: &lt;a href="http://www.juliogalanweb.com/"&gt;www.juliogalanweb.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-3235138895841084966?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/3235138895841084966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/3235138895841084966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/08/174-cinco-anos-sin-julio.html' title='174 / Cinco años sin Julio'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Vb3fVntLFzU/TjosN_THz6I/AAAAAAAAASc/L522iAvHJDE/s72-c/julio.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-8721849334715044163</id><published>2011-08-03T14:12:00.000-07:00</published><updated>2011-08-03T14:14:39.339-07:00</updated><title type='text'>175</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=FIbO6MtY43g&amp;feature=fvsr"&gt;qué puede pasar que no haya sucedido / entre nosotros / qué cosas imposibles se pueden pronunciar / que cambie el rumbo de nuestra historia / cómo revivo lo que estuvo despierto y ahora no / en qué momento / partió / lo que era mío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque siempre creí que lo nuestro no tendría fin / que las mañanas a la vez crepúsculos / eran cosas que no sucederían / que el dulce / aroma de tu presencia a mi lado / tu voz en la merienda / tu mano entre la mía en los parques / harían correr cuanto enemigo / no fue así&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un día desperté solo / sin la angustia por tu ausencia / aturdido de raíz/ he caminado a tientas / como suele pasar cuando uno parte / de todos los sitios y toma / todos los caminos / sin saber su nombre completo / con todas las palabras / que pude haberte dicho: / gracias, sobreviví, años / miseria, juntos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y cómo puedo negar / sin que sea lugar común / que te extraño y me consume / tu derrotero y el que será el mío sin ti / que no ha habido día / que no me dé tu nombre / en las hojas / en el viento de la tarde / en el azul pálido de las montañas / en el agua de la llave y la luz / soy un lugar común, me digo / nada de lo que pronuncio o escucho / me sorprende tanto / como recordarte y saber que no estás / eres, soy un lugar común / pero es el mío / ningún verso te cuenta / como el más común de los míos / no habrá mejor lugar / para tu recuerdo / que mi extrañar, refugio mío, / todos los días que me resten / por más comunes que parezcan&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-8721849334715044163?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8721849334715044163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8721849334715044163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/08/175.html' title='175'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-1037351977037045328</id><published>2011-07-31T21:18:00.000-07:00</published><updated>2011-07-31T21:35:31.466-07:00</updated><title type='text'>176 / Los caminos literarios del exilio</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-3AUEqNuaJj8/TjYqrVi56_I/AAAAAAAAASU/HLO90uPr8yI/s1600/exilio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-3AUEqNuaJj8/TjYqrVi56_I/AAAAAAAAASU/HLO90uPr8yI/s320/exilio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5635738907707042802" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Eliseo Alberto&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;No venimos acá, nos trajeron las ondas...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;José Moreno Villa&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nombre de la autobiografía de Vladimir Nabokov, enfocada a su infancia y primera juventud, "Habla, Memoria", pareciera ser el grito que no cesa de los autores que debieron y tienen aún que escribir desde el exilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el exilio, ha afirmado Angelina Muñiz-Huberman, se lleva de país en país. Se adquiere el hábito de no parar. Cansa estar en el mismo lugar. La condena debe ser eterna para que fructifique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sin exilio, ¿cuál sería la razón de escribir?", se pregunta sobre la relación entre la patria fantasmal y la creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es el argentino Noé Jitrik quien mejor define la condición de estar con el corazón despojado a la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El exilio es, sobre todo, un acontecer de instantes, puntillismo infinito, amenaza de prolongación".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, el exilio, es tan importante para la obra de muchos, que la pregunta certera es qué literatura no ha tratado el tema, advierte R.H. Moreno Durán, una de las voces colombianas más sólidas del continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ya en el segundo libro del Pentateuco se patenta la palabra: éxodo, fenómeno que le correspondió vivir de principio a fin al Siglo 20. En los dramáticos 70 y 80 se dio el exilio de América Latina a Europa y viceversa, bien por ideas políticas, que hieren profundamente la sensibilidad de un sistema totalitario, o de un emperador o de un rey, o bien por actitudes licenciosas, por la ironía".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el caso de Ovidio, señala, cuando su poesía se vuelve subversiva, no por razones políticos, sino por motivos que atentaban contra la "moral" de la época y de Augusto. De allí que el escritor tenga que vivir el exilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Eliseo Alberto, autor del clásico "Informe Contra mí Mismo", y quien en breve publicará "Dos Cubas Libres" y "La Novela de Mi Padre" (cuyo padre, el poeta Eliseo Diego, al ganar el Premio Juan Rulfo se quedó a vivir en México), el único exilio posible es por motivos políticos. Lo demás, advierte, son desplazamientos, migraciones, viajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No nos confundamos: el exilio es la partida por cuestión de vida o muerte: no puedes vivir en tu casa, en tu país, te vas con lo que llevas puesto. El exilio es huir hacia adelante, siempre recordando, pero hacia adelante, hacia lugares que no conoces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Desde el exilio ha surgido muy buena literatura, incluso a veces mejor que la que el mismo escritor pudiera hacer cuando está en casa", afirma "Lichi", quien es una lágrima entera, debido a la nostalgia que lo embarga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejemplos hay muchos, agrega Moreno Durán. Advierte dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por poner dos ejemplos de premios Nóbel, exilio es el que se le impone a (Alexandr) Solzhenitsin antes de ser famoso y después de serlo, o el de Boris Pasternak, quien no puede publicar en la Unión Soviética su 'Doctor Zhivago', por lo que lo edita en Italia. Una forma de exilio es no poder escribir en la lengua que uno habla, como Kafka, que siendo judío y nacido en Praga no escribe en yiddish ni en checo, sino en alemán".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El exilio, pues, puede tener distintas derivaciones, añade. El Marqués de Sade, con sus cultos eróticos tan particulares, está eligiendo una forma de exilio: se está marginando de las convenciones sexuales de su tiempo, de su propia sociedad, y eso le cuesta si no la vida, sí muchos años de cárcel.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"El exilio está en la condición humana", advierte R.H. La vocación insular del escritor, como lo denominó el regiomontano Hugo Valdés, es de alguna manera un autoexilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, si se quiere hablar de autores en el exilio, plenos en ebullición creativa, se puede mencionar a Paul Celan, huyendo de los nazis, luego del control soviético, empecinado en salvaguardar el espíritu judío en una Europa devastada, aun y cuando decide quitarse la vida mientras leía una biografía de H"lderlin, precisamente en la página donde había subrayado: "A veces el genio cae en la oscuridad y se hunde en el oscuro pozo de su corazón".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Más ejemplos? Thomas Bernhard, Vladimir Nabokov, Porfirio Barba Jacob, Pedro Henríquez Ureña, Garcilaso de la Vega, Reinaldo Arenas, Witold Gombrowicz, todos citados y analizados en el libro "Figuras del Exilio", compilado por Philippe Ollé-Laprune, editado en el 2002 por Tusquets y la Casa Refugio Citlaltépetl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo olvidar a los españoles: desde José Gaos, Juan Rejano, José Moreno Villa. Los exiliados del atroz régimen franquista fundaron empresas culturales sin precedentes.&lt;br /&gt;¿Y en Monterrey? Basta mencionar a los promotores libreros Alfredo Gracia Vicente y Justo Elorduy, y al poeta Pedro Garfias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.H. apunta a la lista al propio Dante. Su "Divina Comedia" es el exilio en tres volúmenes. No se diga el propio Quijote, en permanente exilio, cuya grandeza radica en la paradoja: ¿de qué se está exiliando el Caballero de la Triste Figura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se está exiliando de los libros dentro de un libro. Es perfecto".&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, Eliseo Alberto apunta la pérdida más violenta del exiliado: la de la infancia. Cuando uno se exilia pierde la patria más íntima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El amor dura lo que dura-dura", bromea, "y los exilios duran lo que duran las dictaduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si tienes suerte, el exilio habrá de durar tres años; si tienes mala suerte, como los españoles, te tocarán 36 ó 37 años de exilio, pero si tienes demasiada mala suerte, estarás como los cubanos, que van para los 44 años de que la cosa se complica cada vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo peor de todo es cuando nos damos cuenta que cada día pensamos menos en nuestro país: yo cada día pienso menos en Cuba, y me jode que sea así, porque yo soy cubano, porque te vas dando cuenta que la memoria se está yendo".&lt;br /&gt;Además, otra pérdida en el exilio es la de los lectores naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿A quién coños le interesa un cubano en Bolivia hablando de la isla? Y si no te pueden leer en tu patria, entonces ¿quién coños te lee? Es más, ¿quién te publica? Para las editoriales eres un mal negocio. Yo fui un hombre de suerte, gané un premio (el Alfaguara), pero yo llevaba siete libros publicados antes que nadie conocía y, no creas, a mis libros posteriores al premio no les ha ido muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La literatura del exiliado produce libros tristes, jodidos, con gente rara. El mercado no quiere leer eso, quizá los académicos sí, los cuatro gatos que están al tanto de esto, pero no puede ser posible que uno se la pase escribiendo literatura triste. Esto es una porquería, un golpeteo a la herida. La nostalgia es una mierda, la melancolía es una mierda".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eliseo lo advierte porque recuerda no sólo a creadores y periodistas roídos por el encierro en la isla, sino a los 20 escritores de su generación que se fueron suicidando afuera o dentro de Cuba. Autores que no soportaron el encierro, la persecución, como Guillermo Rosales, cuya familia no pudo concebir que no fuera comunista, por lo que lo metió a manicomio y, tras huir en el Mariel, su familia en Miami lo volvió a internar, hasta que se dio un tiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Su novela apenas si alcanzó los 300 ejemplares, pero ahora la editará Tusquets. Es una novela extraordinaria, te aseguro, la más importante de la segunda mitad del Siglo 20 cubano", indica el hombre que está seguro que, cuando se unan las literaturas cubanas "de adentro y de fuera", el mundo caerá en la cuenta de que la escritura cubana es "algo muy serio".&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Tanto o más difícil que el exilio, apunta oportunamente la uruguaya Ida Vitale, es retornar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es inevitable que las ciudades se modifiquen. Sus cambios arrastran el derrumbe de algo esencial en los espíritus que de ella se alimentaron. Alfonso Reyes, que pese a algún sabido pormenor biográfico -el de la muerte del padre- me ha parecido siempre desde su obra el más rotundo y satisfecho y gozoso de los escritores mexicanos, con la vida dorada por la temprana admiración de su gente, escribe: "Yo era otro siendo el mismo: / yo era el que quiere irse. /Volver es sollozar. / No estoy arrepentido / del ancho mundo. No soy yo quien vuelve / sino mis pies esclavos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y añade, para ejemplificar aún más la condición insufrible del retornado, citando a Luis G. Urbina: "Volverá a la ciudad que yo más quiero / después de tanta desventura; pero / yo seré en mi ciudad un extranjero".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en EL NORTE en el 2003.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-1037351977037045328?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/1037351977037045328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/1037351977037045328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/177-los-caminos-literarios-del-exilio.html' title='176 / Los caminos literarios del exilio'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-3AUEqNuaJj8/TjYqrVi56_I/AAAAAAAAASU/HLO90uPr8yI/s72-c/exilio.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-3532139129322791466</id><published>2011-07-28T10:16:00.000-07:00</published><updated>2011-07-28T10:17:48.528-07:00</updated><title type='text'>177 / Poeta en Congreso</title><content type='html'>Boletín de prensa&lt;br /&gt;Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;•Señores y Señoras Legisladoras, compañeros y compañeras del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, compañeros y compañeras de la sociedad civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de comenzar este diálogo, queremos empezar, como lo hemos hecho en todos los diálogos, con unos versos, esta vez de María Rivera: “Allá vienen los descabezados,/ los mancos,/ los descuartizados,/ a los que les partieron el coxis,/ a los que les aplastaron la cabeza,/ los pequeñitos llorando […] Allá vienen/ los que duermen en edificios/ de tumbas clandestinas:/ vienen con los ojos vendados/ atadas las manos/ baleados entre las sienes/ […] Allí vienen/ los muertos tan solitos, tan mudos, tan nuestros,/ engarzados bajo el cielo del Anáhuac, [a reclamarnos]”. En nombre de ellos, de nuestros muertos, de nuestros dolores y de la noche por la que atraviesa México, pido a todos los presentes nos pongamos de pie y guardemos un minuto de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Henos de nuevo aquí, en el Castillo de Chapultepec, después de caminar miles de kilómetros y abrazarnos para romper la soledad y el dolor que los criminales y un Estado omiso, coptado y corrupto nos han impuesto contra la verdad de nuestros corazones que es la paz y la amistad. Hemos llegado de nuevo aquí, dejando familias, trabajos, y llevando cargas más pesadas de las que podemos llevar, para, al igual que lo hemos hecho con el  Poder Ejecutivo, dialogar y recordarles lo que a pesar de los inmensos salarios que cobran y que son fruto del trabajo de los hombres y mujeres de bien de esta nación, es su deber. No nos gusta que sea así. Pero desde hace mucho, los Congresos de esta nación, en nombre de sus intereses partidocráticos y mezquinos; en nombre de sus privilegios y de sus negocios – el Estado, se los recordamos, no es, como lo concibió la cultura que nos dejó el antiguo régimen y que ustedes continúan cultivando como una enseñanza delincuencial, un botín político ni un lugar para contratistas, es lo que la nación ha ido construyendo con la sangre y el dolor de sus mejores hombres y mujeres y un lugar para los estadistas--, en síntesis, en nombre de una equivocada idea del gobierno, se han alejado de nosotros: no escuchan los ritmos y latidos del corazón de la patria y pretenden junto con los criminales y los otros poderes fácticos, secuestrar las aspiraciones democráticas y la esperanza de bienestar de la Nación. Ustedes lo hacen por omisión, ignorancia o complicidad; ellos porque ustedes no se lo han impedido. Sus recintos, el recién inaugurado del senado y la cámara de diputados, son la expresión arquitectónica de su aislamiento. Bunker de un poder que prefiere darle la espalda a los ciudadanos y contemplarse en el espejo de sus ambiciones traducidas en parálisis legislativa y en manipulación política que convierte los procesos electorales en un gran negocio para unos cuantos y en juego cruel de ilusiones para los ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a eso, hemos llegado de nuevo a este Castillo –donde residió el imperio de quienes, como hoy, se equivocaron creyendo que con las armas extranjeras se resolverían los problemas de México; pero también de los jóvenes defensores de la patria y donde se firmaron, como un símbolo de la esperanza que hoy nos trae aquí, los Tratados de Paz de El Salvador—con la mejor voluntad. Pero también con profundas dudas de que en realidad nos escuchen y no se comprometan con México. Lo decimos así, no sólo por lo ya referido, sino porque hemos sido también testigos de actos inauditos cometidos por diputados –actos  que en otros países habrían  tenido desenlaces diferentes con apego a la verdad y la justicia—y porque a lo largo del tiempo no han hecho más que usar la palabra de manera humillante, es decir, demagógica –la más reciente es la manera en que han traicionado la exigencia ciudadana de la Reforma Política-- y, con ello, porque la palabra es sagrada, crear una profunda desconfianza entre los ciudadanos. Una frase del poeta Ezra Pound debería ser tema de meditación no sólo de ustedes, sino de cada ser humano de esta nación: “Cuando un hombre traiciona su palabra, o su palabra no vale nada o ese hombre no vale nada”. Ambas cosas, queridos legisladores, porque la palabra es el hombre mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como decimos, venimos con buena voluntad. Estamos convencidos de que más allá de los personajes, intereses y partidos que representan, más allá de los justos reproches que le hacemos y de las fundadas dudas de que quienes nos dicen que estos diálogos no servirá de nada, estamos convencidos de que ustedes, al igual que se lo dijimos al Presidente de la República, pueden oír –en este ejercicio plenamente democrático-- el latido humano de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso repetimos delante de ustedes, lo que no hemos dejado de repetir desde que nos pusimos a caminar: que el país, nuestro México, vive una emergencia nacional. Lo que exige de ustedes no sólo un cambio de actitud, acorde con lo que la democracia –el poder del pueblo, es decir, de los ciudadanos—significa, sino un esfuerzo extraordinario y humilde para evitar que la nación se precipite a un irremediable caos social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la violencia que vive el país y la violencia que golpea a millones de familias existe una corresponsabilidad de los tres poderes. Ustedes saben que la guerra emprendida por el presidente Calderón, que nos ha costado hasta ahora –así dicen las cifras-- 50 mil muertos, más de 10 mil desaparecidos, más de 120 mil desplazados, y la inseguridad y el miedo de millones de mexicanos, es ilegal. El llamado a la intervención de las fuerzas armadas en asuntos de seguridad pública obligaba al Presidente a pedir la autorización deese acto soberano. No lo hizo y con ello violó la Constitución. Pero ustedes, señores y señoras legisladoras, que tenían el poder para impedirlo, también la violentaron no sólo con la omisión a ejercer sus facultades y obligaciones, sino al asignarle a las Fuerzas Armadas el presupuesto para llevar a cabo esta guerra. Ustedes son también corresponsables de nuestros muertos y de nuestro dolor. No sólo por lo dicho, sino por muchas otras cosas más. O ¿cuánto tiempo se han tomado para dar respuesta a lo qué desde hace años se sabe del secuestro, tortura, crímenes y desapariciones de nuestros hermanos centroamericanos? ¿Por qué han tolerado el podrido Instituto Nacional de Migración erosionado por los tentáculos de las bandas criminales y no se anticiparon a los dolorosas voces del padre Solalinde y otros. Las voces del dolor y del reclamo? ¿Por qué no han impulsado con los sectores privado y académico iniciativas para identificar las zonas de mayor riesgo social y, junto con los ciudadanos de esas zonas, evitar que en ellas el crimen se apodere de los niños y de los adolescentes, convirtiéndolos en víctimas de la criminalidad? ¿Por qué no han tomado en los distritos que representan, en sus municipios y estados para enfrentar de forma integral y ciudadana los avances de las bandas criminales y sus complicidades con policías y autoridades? ¿Por qué --de cara a nuestros niños y jóvenes, a quienes sus políticas les han destruido el presente y les niegan el porvenir— no han aumentado el dinero destinado a la educación para abrir más matrículas y acortar las largas filas de miles de estudiantes que no alcanzan lugares en las escuelas y universidades? ¿Por qué, frente a la emergencia nacional que vive el país, no han construido una agenda nacional que se ponga al servicio de México y evite que las próximas elecciones sean, lo que ya se anuncian ser, las de la ignominia? Ustedes, hasta ahora, sólo han sido operadores políticos de los intereses partidocráticos y no, lo que deberían ser desde el momento en que asumieron sus cargos de legisladores: servidores de los ciudadanos.  Para ustedes la educación, la cultura, la ciencia, la vida de los pueblos y de los barrios, la participación ciudadana en los asuntos del Estado y la tragedia de las víctimas de la guerra, no han sido prioridad ni de su corazón ni del gasto público. Lo han sido y lo son, en cambio, sus partidos y sus elecciones onerosas y corruptas –y decimos sus elecciones porque no son las de los ciudadanos. Vean simplemente los votos que obtienen y la manera dispendiosa y corrupta en que recaudan gran parte de ellos--. Lo son también el armamento, la violencia y las obras suntuarias como las que los albergan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cara a esta realidad, pero también sabedores de que ustedes tienen una gran responsabilidad que desde su humanidad y su condición de legisladores deben asumir, venimos hasta aquí no para que nos digan que ustedes no son responsables, que la culpa la tienen las bancadas de los otros partidos o el ejecutivo o el judicial. No venimos tampoco a escuchar posicionamientos de partido, sino a que por primera vez rindan cuentas ante la nación y la historia, y nos digan, de un vez por todas, si van a optar por la paz o por la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, en este recinto, habemos 20 víctimas y 30 miembros del Movimiento de la Paz con Justicia y Dignidad, de diferentes organizaciones civiles, académicos, intelectuales, periodistas y a artistas que asesoran al Movimiento. Todos representamos no sólo a los asesinados y asesinadas, desaparecidos y desaparecidas, violados y violadas, torturados y torturadas de este país –víctimas reales con nombres, apellidos y rostros--, sino también y como una metáfora de México a otras millones de víctimas: los destrozados por una equivocada política económica, los niños y los jóvenes, a quienes a causa de esa política les hemos arrasado el presente y cerrado el futuro --y que conforman la mayor parte de las víctimas tanto inocentes como culpables de esta guerra--, los desplazados, los que han visto, en nombre de la economía global y de los intereses del dinero y de la muerte, arrasados sus territorios, sus familias, sus relaciones de soporte mutuo y han sido arrojados al desempleo, a la mendicidad, a la migración y al abandono, los ciudadanos todos que a causa de esa economía hemos visto destrozado nuestro aire, nuestra agua, nuestros árboles, nuestra naturaleza. En nombre de ellos y de la justicia que reclamamos, en nombre también de esta corresponsabilidad que tienen en esta guerra y en este dolor, venimos, en primer lugar, a que reconozcan ustedes también su deuda como representantes del pueblo y pidan perdón a las víctimas y a toda la nación que no han defendido ni representado con dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, a que detengan la Ley de Seguridad Nacional que pretenden aprobar y la sustituyan por otra, trabajada junto con los ciudadanos. La Ley que pretenden aprobar vulnera las libertades y los derechos civiles descritos en la Constitución y confirma el oprobio de controlar la corrupción y la ineficiencia de las instituciones con la imposición de un Estado militar y policiaco. No podemos permitir que la democracia claudique frente al autoritarismo ni frente al caos y, en consecuencia, tampoco podemos permitir que la paz se rinda ante la guerra para conservar la partidocracia y las prevendas que traicionan a la patria. Los conminamos a que, del lado de los ciudadanos, emprendan el camino de la paz reconociendo su error y no convirtiendo en norma lo que a todas luces ha sido un grave desacierto. Por ello, pugnamos por una Ley de Seguridad que tenga como principio garantizar la seguridad humana y el respeto irrestricto a las libertades civiles y los derechos humanos; una Ley de Seguridad que entienda la seguridad desde una perspectiva ciudadana e integral, que tome en cuenta no sólo la realidad y la opinión de las comunidades, sino también que realice acciones de protección social y atienda con intensidad a los grupos más vulnerados por la violencia y la cooptación del crimen: jóvenes, mujeres, migrantes, campesinos, desempleados, marginados urbanos y adictos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se equivocan los que  piensan que la guerra de hoy nos conducirá a la tranquilidad de mañana; los que creen que esta guerra, que se ha llevado a miles de nuestros hijos, debe durar más años. Ninguna guerra en función de abstracciones, puede compensar la muerte de ninguno de nuestros hijos. Como decía Gandhi: “No hay camino para la paz; la paz es el camino” y por ello reclamamos una Ley de Seguridad que establezca las condiciones para ella; una ley, como decimos, para la paz con justicia y dignidad, y no la que se ha impulsado desde el Ejecutivo, que pretende institucionalizar la guerra, que multiplicará las víctimas y el sufrimiento, y que de ser aprobada por ustedes será un franco retroceso en el ejercicio de las libertades y de los derechos humanos en nuestro país; una Ley de Seguridad que contemple además el diseño de estrategias alternativas y ciudadanas que, con el apoyo del Estado y en acuerdo con las necesidades de cada lugar, apunten a la reconstrucción del tejido social y conduzcan al retiro paulatino del ejército de las calles; una Ley que contemple la generación de mecanismos para la despenalización de ciertas drogas y la reducción de su demanda y daño, y la creación de controles democráticos de nuestras policías mediante, por ejemplo, un Auditor Policíaco Independiente de la Policía Federal; una ley que ponga su centro en las personas y no en las instituciones, y que contribuya a establecer y definir una política de Estado en materia de seguridad, y que ponga claros límites al uso arbitrario de la fuerza y a las decisiones discrecionales en la aplicación de los recursos del Estado; una Ley que, en concordancia con lo que esta soberanía aprobó en materia de la reforma constitucional en derechos humanos, establezca no sólo garantías, pesos y contrapesos democráticos, sino las garantías de que las fuerzas de seguridad de cualquier índole actuarán siempre como cualquier servidor público, es decir, dentro del marco de la ley y fundando y motivando sus actuaciones; una Ley que le dé equilibrio y participación a los distintos poderes en la toma de decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prueba más clara de la necesidad de esta Ley son las recientes declaraciones del Secretario de Marina que acusa, poniéndolos en mayor peligro, a los defensores de los derechos humanos de atentar contra la imagen de esta institución y de estar al servicio de la delincuencia. La discusión de esa Ley debe realizarse en paralelo al urgente diseño e instrumentación por parte del Legislativo de mecanismos eficaces y eficientes en la protección de defensores de derechos humanos y periodistas que en nuestro país sufren graves ataques o viven bajo serias amenazas, llegando incluso a ser motivo de preocupación internacional. La discusión de la Ley de Seguridad debe también tener como paralelo la aprobación de los marcos legislativos que lleven a la autonomía de los Ministerios Públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adicionalmente, señores y señoras legisladoras déjenos insistir en que las vejaciones que viven miles de centroamericanos en nuestro país son absolutamente  vergonzosa, al grado de que ante los ojos de la comunidad internacional lo que sucede con ellos es una tragedia que junto a lo que vivimos los mexicanos parece tomar las dimensiones de un Holocausto..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, porque la paz implica también justicia y verdad, una tarea impostergable que debemos realizar juntos es la redacción de una Ley de Víctimas que contemple el acceso a la justicia, a la reparación del daño y a la atención integral, mediante un programa nacional de atención a la víctimas que además de incluir a los distintos niveles de gobierno incluya también un fondo público para este propósito y de acuerdo con los estándares internacionales y jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Asimismo, y contra la opinión del poder que siempre tiene miedo a la verdad y ante la incapacidad del sistema de procuración de justicia y de defensa de los derechos humanos para deslindar responsabilidades en cuanto a las víctimas de esta guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta Ley debe poner especial atención en aquellos grupos que se encuentran en una mayor situación de vulnerabilidad: niños y niños huérfanos de esta guerra, personas amenazadas por reclamar justicia, mujeres víctimas de la violencia, incluidos jóvenes que en una vergonzosa leva del siglo XXI son obligados a incorporarse a las filas de la delincuencia. Es una obligación de ustedes crear esta Comisión de la Verdad y Reconciliación como la establecida en Colombia que registre los 50 mil homicidios acaecidos en nuestro país durante la actual administración, haga valedero el derecho a la verdad, que nos diga el nombre y la historia de quienes han perdido la vida, de quienes están desaparecidos o de quienes están siendo amenazados y tiene que desplazarse de sus comunidades de origen, que establezca, además, con claridad cuáles de las víctimas cayeron en la guerra intestina del crimen organizado, quiénes fueron víctimas inocentes de la criminalidad, y quiénes perdieron la vida a manos de las fuerzas de seguridad y en qué condiciones, trátese de delincuentes o de ciudadanos inocentes. Esta Comisión de la Verdad –sus pretextos para no crearla, pretextos que encubren sólo el miedo—debe ser encabezada por ciudadanos independientes de probada integridad moral y defensores de los derechos humanos, pero creada oficialmente por el Poder Legislativo y dotada de recursos técnicos y financieros para sus funciones. Estas comisiones han sido una herramienta importante de humanización y reparación de daños en diferentes procesos de paz no sólo en América Latina, sino también en África y en Europa. Su luz ilumina el camino a la justicia, al reconocimiento de las víctimas, a la reconciliación y la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuarto lugar, porque a nuestros niños y a nuestros jóvenes les hemos, con esta guerra y las equivocadas políticas económicas y sociales destruido el suelo y arrebatado la paz, les exigimos no sólo limitar a esa máquina de fabricar votos y complicidades llamada. el SNTE, sino también la protección para el desarrollo autónomo y las relaciones de soporte mutuo de las localidades, pueblos y barrios. Nuestros niños y nuestros jóvenes deben tener una gama amplia de opciones para elegir, hacer su vida libremente y engrandecer nuestra nación. No podemos aceptar ni permitir más que el destino de nuestros hijos y de nuestros nietos sea la migración, la miseria, la muerte o la violencia. Es inhumano, es criminal e inaudito lo que les hemos hecho. Es inaceptable que el Estado no garantice el derecho a la educación y que miles de jóvenes vean sus sueños frustrados porque no hay recursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la emergencia nacional que vivimos, exigimos que la Cámara de Diputados que apruebe en el próximo presupuesto recursos suficientes para que todos los jóvenes del país que así lo deseen puedan estudiar su bachillerato y se den garantías para que quienes quieran y puedan realizar estudios universitarios lo hagan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En quinto lugar, porque la paz y la democracia no pueden vivir sin una profunda participación ciudadana en los quehaceres del gobierno, les exigimos una profunda e inmediata Reforma Política que repercuta en los procesos electorales en puerta. Hasta ahora, ustedes señores y señoras legisladoras, encerrados como operadores de partidos en sus bunkers y no como representantes ciudadanos, se han negado a aprobar una Ley que apenas, con las candidaturas ciudadanas y las iniciativas ciudadanas, da un mínimo indispensable a esa participación. El país, además de eso, necesita, para salvar el profundo desgaste de legitimidad que guardan nuestras instituciones y que abona en favor de esta guerra atroz que nos tiene hasta la madre, necesita revocación de mandato, plebiscito, voto blanco, referéndum, límite de fueros, reducción del dinero destinado a los partidos y a las campañas electorales, y las acciones colectivas amplias e incluyentes. Estos instrumentos que ustedes nos niegan y tienen secuestrado al país son, en las circunstancias actuales, vías fundamentales e idóneas para rehacer la vitalidad perdida de nuestras instituciones; son las mejores armas --no hechas de pistolas, metralletas y balas, sino de votos y de sentido común-- que podríamos tener como país para vencer la violencia, la inseguridad y la corrupción que habita en nuestras instituciones. La Reforma –que si tuvieran voluntad política y responsabilidad ciudadana podrían aprobar en un periodo extraordinario y haciendo un transitorio al artículo 105 de la Constitución—ayudaría a que el Congreso rindiera cuentas a los ciudadanos y que sus miembros se convirtieran en lo que Morelos nombró con profunda sabiduría: “Siervos de la nación”. La sociedad, a diferencia de lo que ustedes creen y pretenden, no es un adjetivo, es el sujeto activo de la vida política y de las responsabilidades del Estado. Sin ella, ustedes ni ningún otro poder son posibles. Denos instrumentos de participación para que lo sigan siendo. De lo contrario cada vez más ciudadanos retirarán su apoyo a las elecciones y quedarán en la ilegitimidad absoluta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sexto lugar, porque la paz no puede crearse al precio de una competencia desleal y corrupta a la que nos tienen acostumbrados y ya que no quieren responsabilizarse de tener, en las condiciones de emergencia nacional que vivimos, un candidato civil y una agenda de unidad nacional, exigimos un sistema de transparencia de rendición de cuentas de las posiciones que a lo largo del proceso electoral tomen como legisladores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesitamos, por ello, que juntos diseñemos un mecanismo autónomo de participación ciudadana que ajeno a esa magnífica institución, el IFE, que sus intereses mezquinos destruyen día a día (a veces en verdad ustedes creen que los ciudadanos somos idiotas; nos han sido capaces en meses de nombrar a tres nuevos consejeros), permita transparentar ante toda la sociedad la actividad de los Congresos en los procesos electorales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no se habilitan estos espacios tendremos en nuestras próximas elecciones un gobierno ignominioso que volverá a administrar el desafío del crimen organizado y repartirá el territorio del país entre poderes facticos, empleados políticos, carteles y la fuerza militar. En medio quedaremos las ciudadanos expuestos a su violencia cuando el pacto se rompa o requiera reacomodos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su responsabilidad es inmensa. Si la desprecian o no están a la altura o permitan que intereses particulares estén por encima de los de la República habrán pasado a la historia con el rostro del envilecimiento. “Nada –escribió alguna vez Kierkegaard, el padre del existencialismo que, en nombre de lo humano, nunca se permitió caer en las trampas de ningún poder—, nada, ningún error, ningún crimen es tan horrible […] como aquellos que el poder comete, porque lo que es ‘oficial’ es impersonal y por ello es el más profundo insulto que puede hacerse a las personas”. Su compromiso, señores y señoras legisladoras, es con los seres humanos de este país, no con procedimientos ni con intereses ni con alegatos ideológicos y partidistas. Hay que escoger entre la condenación y la conversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación escucharán ustedes algunos testimonios de las víctimas que forman parte del Movimiento y que representan a miles en el país. Asimismo escucharán también la presentación de algunas propuestas legislativas, algunas de ellas con carácter de iniciativa, que les pedimos hagan suyas. Igualmente insistiremos en la resolución de algunos pendientes legislativos. Estamos conscientes de su papel de Estado y por ello formularemos, en lo que buscamos sea una demostración de lo que el Poder legislativo y la sociedad civil, acompañada de expertos, puede lograr definiendo objetivos y alcanzando logros comunes para beneficio del país. –hay que ver simplemente la Cámara de Senadores y la paradójicamente llamada estela de luz, insultos, por su costo, a la miseria en que la mitad de la población vive, un bunker y un monumento a la oscuridad y la incapacidad cerrado a los ciudadanos, sin ventanas que den a la ciudad y donde ustedes se encierran a espaldas nuestras para en nombre nuestro negociar privilegios personales y partidistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Javier Sicilia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-3532139129322791466?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/3532139129322791466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/3532139129322791466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/177-poeta-en-congreso.html' title='177 / Poeta en Congreso'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-4103072573278102828</id><published>2011-07-27T18:59:00.000-07:00</published><updated>2011-07-27T19:25:21.519-07:00</updated><title type='text'>177 / Pedro Garfias [Pastor de todas las soledades]</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-AcsljcO9XcE/TjDFiEfmB9I/AAAAAAAAASM/mH9O8hXE7Y4/s1600/pedro_garfias.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 151px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-AcsljcO9XcE/TjDFiEfmB9I/AAAAAAAAASM/mH9O8hXE7Y4/s320/pedro_garfias.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634220322952972242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Amargos son los días &lt;br /&gt;de la vida, viviendo &lt;br /&gt;sólo una larga espera a fuerza &lt;br /&gt;de recuerdos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Luis Cernuda &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a Alfredo Gracia Vicente&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los ojos dispares de Pedro Garfias se reflejaban las aguas negras y espumosas del Atlántico aquel 25 de mayo de 1939, día en que zarpó del puerto francés de Stéte el Buque Sinaia, llevando por 18 días a cientos de españoles hacinados que iban al exilio en México, huyendo del terror prodigado por Francisco Franco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá la sed le abrasaba, pese al aire fresco que le mecía los cabellos. Garfias iba recargado en popa mirando alejarse la mancha oscura de la España que no volvería a ver más. Allá se quedaba su origen, identidad como poeta, sus ilusiones de paz. Llegaría a un país del que poco sabía y donde casi nadie le conocía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre más anchas se hacían las ondas que dejaba el barco sobrecargado, más se alargaba la mirada melancólica del poeta. Comenzó a notar que nacía en él un agudo dolor en el pecho, seguro por la raíz perdida de su vida, que lo hizo llorar a hipos, primero, ahogándose después en lágrimas como fiera herida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento sacó la botella medio llena de vino andaluz de entre sus ropas y se la bebió lentamente, sin hacer el menor gesto. Ya vacía, la lanzó lo más fuerte que pudo hacia el país que dejaba envuelto en las llamas de la discordia, mientras una erosión intensa lo desdibujaba en el tiempo, a él y su mirada de muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Repite el mar sus cóncavos azules,/ repite el cielo sus tranquilas aguas/ y entre el cielo y el mar ensayan vuelos/ de análoga ambición, nuestras miradas. &lt;br /&gt;De "Entre México y España" &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pedro, intelectual&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nació en Salamanca, España, el 20 de mayo de 1901. Tenía una vaga imagen de su madre, a la que apenas conoció, pues murió cuando él tenía 2 años. Hay un hermoso poema donde la reconstruye en su imaginación, titulado "Sueño". Al que recordaba era a su padre, incluso en varios poemas donde evoca sus desacuerdos con él; sin embargo, la orfandad como rueca de su lírica no le dejaría nunca. Pocas veces evocaba a su hermana, a quien dejó en España con 19 hijos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó a escribir a los 9 años. Estudió letras y leyes, y en sus inicios perteneció al ultraísmo, menuda vanguardia que movió cimientos en la intelectualidad europea. Se le suele olvidar como miembro de la Generación del 27, pese a que ya le respaldaba una obra similar a la de otros escritores. En 1938 alcanzó el Premio Nacional de Literatura por su estremecedor "Poesías de la Guerra Española". Antes publicó "El Ala del Sur", "Ritmos Cóncavos", "Romances y Canciones" y "Motivos del Mar", espléndidos poemarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Combatiente, de la época del terror bélico nacerían "Capitán Ximeno", "Avión en Domingo", "Asturias" (musicalizada décadas después por Víctor Manuel) y otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Qué fue de mi vida antigua,/ de mis sueños,/ de mis ilusiones nobles,/ de mi corazón abierto,/ de mi frente voladora/ por los caminos del cielo?/ ¿Qué fue de lo que se fue/ y qué es esto que ahora tengo? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario de lo que pudiera pensarse, Garfias ha permanecido olvidado a lo largo de los años en la España que ha cantado a otros poetas. Don Alfredo Gracia Vicente acostumbraba decir que Garfias era la figura más olvidada de la poesía española contemporánea, pese a su altura. A su vez, el investigador español Adolfo Reguera García ha señalado que la radical negativa del poeta a publicar en la España de Franco le haría -si cabe- más desconocido, pero da idea de la claridad de sus ideas y de su difícil venta. Desinteresado por los cauces comerciales, es un hombre entregado a su obra, militante por cierto y a cuyo servicio entrega el alma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pedro Garfias dejó de encantar un día en la España peninsular", sentencia Reguera. "Al menos entre los que controlaban los mundos del arte. Su exilio poético es anterior al exilio político. Tras conducir la revista Horizonte, donde publica por vez primera a Alberti y a García Lorca con su 'Baladilla de los Tres Ríos', renuncia a estar entre los bastidores, donde se mueven los hilos". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este investigador rescata de otro, J.M. Barrera López, una cita de Margarita, con quien el poeta se casó en Osuna, antes del exilio. En ella, la mujer que terminó separándose del poeta aquí en México habla sobre las noches de ambos en el Madrid de los 30. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El era un bohemio, un poeta que vivía en las nubes. (+) Hacíamos una vida de bohemia. Nos levantábamos a las 4 de la tarde, íbamos al Club Andaluz de la Calle San Jerónimo y estábamos allí hasta las 4 ó 5 de la mañana". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras estar en el frente de batalla, la invitación de un inglés lo sacó del campo de refugiados y le llevó a un mundo de orden que no logró entender, pero que produjo, a decir de Dámaso Alonso, el mejor libro de poemas escrito por exiliados españoles: "Primavera en Eaton Hastings". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mientras duerme Inglaterra, yo he de seguir gritando/ mi llanto de becerro que ha perdido a su madre.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poemas de soledad y muerte de Garfias enlazan voces de tradición profunda con vanguardias que se renuevan. Sin embargo, la herida provocada por el desprecio político se ahonda en él, empujándole a arribar al México de Lázaro Cárdenas. Sería el principio de su época de decadencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pedro en el exilio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pasó y el exilio en México se prolongaría hasta su muerte. En 1943 ya se le ubica en Monterrey, invitado primero como conferencista y después como funcionario por la Universidad de Nuevo León. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivió primero sobre la calle Zaragoza No. 725 Sur. Posteriormente no tendría más un domicilio fijo; anduvo de entidad en entidad, de ayuda en ayuda, y es que le amaban por ser un hombre bueno, cultísimo que lo mismo hablaba (y escribía) de toros, arte, cine, teatro y política. Un intelectual, pues. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era frecuente verlo en compañía de Santiago Roel, Raúl Rangel Frías, Alfredo Gracia Vicente, Eugenio Armendáiz y María Aurora Elizondo, e incluso con jóvenes de aquel tiempo como Alfonso Reyes Martínez, Miguel Covarrubias y Andrés Huerta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme los casi 28 años salvajes del destierro, Garfias desciende por la desesperanza, la pobreza y el alcoholismo. Los amigos le brindan dinero y cobijo, pero el poeta a su vez merodea cantinas en busca de tequila, hace versos en servilletas y asume su personal devastación con la serenidad de lo inevitable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vida alcanzó a publicar, en Monterrey, "De Soledad y Otros Pesares" (1948); en la Ciudad de México, "Viejos y Nuevos Poemas" (1951); y en Guadalajara, "Río de Aguas Amargas" (1953). "Recién Muerto y Otros Poemas" (1975), entre otras compilaciones, aparecería después. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Yo sé que mi voz se va perdiendo/ yo sé que mis ojos vuelan poco/ sé que de tanto ya sentirme loco/ loco me estoy volviendo./ Sé que mi amor se fue sin haber sido/ que mi vida se va porque así quiere,/ y que mi anhelo de vivir se muere/ en pasmo convertido. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enamorado de la mujer y la belleza, un aspecto toral de Garfias fue su gusto por recitar poemas. No es difícil entender la trascendencia del poema que se dice sobre el escrito: al ser recitado, estalla en la memoria de quienes lo escuchan. Sus biógrafos destacan su capacidad declamatoria, incluso Alberti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nunca olvidaré sus recitales en las líneas avanzadas del frente", evoca en "La Arboleda Perdida", "en los años de la guerra a los que le acompañaba a menudo. De pie, como un árbol desgajado y carcomido en medio de un cerro de soldados, con aquella voz estremecida de cólera y pasión, me parecía un rapsoda antiguo". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Errabundo por los caminos de México, caerá en decenas de hospitales e irá almacenando más y más de la poesía y prosa que jamás escribirá. Gracia Vicente relataba que 10 días antes de su muerte, Pedro le dejó un mensaje en la Librería Cosmos pidiéndole dinero y preguntándole: "¿A dónde va a llegar esto, Alfredo?". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aquí estoy sobre mis montes/ pastor de mis soledades./ Los ojos fieros clavados/ como arpones en el aire./ La callada de mi verso/ apuntando la tarde. &lt;br /&gt;De "Romance de la Soledad" &lt;br /&gt;(Homenaje a Góngora) &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El fin... y el comienzo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Santiago Roel trasladó a Pedro del cuarto 14 de la Posada Garza Nieto al Hospital Universitario. Ya fallecido, fue él quien dio la ropa y los zapatos para vestirle en el ataúd, pero estaba tan grande, que fue velado en las Capillas de Funerales Modernos y sepultado en el Panteón del Carmen sin zapatos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá cuando Pedro se estaba yendo, a las 8 y media de la noche del 9 de agosto de 1967, comenzó a recordar a la inversa su vida. Como en un sueño repetido quizá se vio a sí mismo en el Sinaia atracando en Veracruz el 13 de junio de 1939; besando por vez primera; mirando desesperanzado desde la trinchera, con lágrimas en los ojos, el cielo rojizo y polvoriento de la guerra infernal; caminando niño por los campos salmantinos en busca del origen, de la esencia de la vida. Posiblemente se recordó también cuando supo que escribir lo trascendería sobre el paso irrecuperable de los tiempos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, quizá sintió que alguien le cerraba los ojos nublados. Que éstos se volvían a abrir y que alguien se los cerraba de nuevo. Sintió que a su cuerpo maltrecho le ponían ropa olorosa a la loción de su amigo Roel; que lo colocaban en una caja enorme, y que la voz inconfundible de Raúl Rangel Frías le gritaba ¡"escúchame, Pedro!", pero no podía responderle desde la lápida ubicada al fondo del Panteón del Carmen. Sintió lo caliente de la tierra aunque ya no escucharía, porque no estaba más ahí, el cincelar sobre la piedra del epitafio inmortal: "La soledad que uno busca no se llama soledad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante de la despedida, posiblemente Pedro se vio a sí mismo, en medio de la brisa y el sol, de regreso en el Sinaia hacia una España florecida e iluminada. Libre. Quizá se dio cuenta de que, por vez primera desde hacía muchos años, no tenía sed. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quizá en ese momento, también por vez primera, no deseaba más la muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Abrevadero del mar/ donde he bebido esta sed,/ esta sed de eternidad./ Cantan en la tarde clara/ las horas al arribar./ Las horas que naufragaron/ a la noche cantarán./ Quiero morirme en el mar/ cara a la cara de Dios,/ de frente a la eternidad. &lt;br /&gt;De "Motivos del Mar" &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Con información de Santiago Roel García, Alfredo Gracia Vicente, Eugenio Armendáiz, María Aurora Elizondo, Jorge Pedraza y Alfonso Reyes Aurrecoechea &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elnorte.com"&gt;EL NORTE&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-4103072573278102828?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4103072573278102828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/4103072573278102828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/177-pedro-garfias-pastor-de-todas-las.html' title='177 / Pedro Garfias [Pastor de todas las soledades]'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-AcsljcO9XcE/TjDFiEfmB9I/AAAAAAAAASM/mH9O8hXE7Y4/s72-c/pedro_garfias.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7127358438486967736</id><published>2011-07-25T11:09:00.000-07:00</published><updated>2011-07-25T11:15:29.927-07:00</updated><title type='text'>178 / Viaje a Francisco Goldman</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9n3z8-4ydV0/Ti2ycNaKEdI/AAAAAAAAAR8/QMppbXrwLFQ/s1600/Goldman.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-9n3z8-4ydV0/Ti2ycNaKEdI/AAAAAAAAAR8/QMppbXrwLFQ/s320/Goldman.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633354906615812562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Francisco Goldman acaba de publicar al fin un libro que muchos esperábamos: Say Her Name, sobre la vida y muerte de su joven esposa Aura Estrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta novedad, reproduzco de manera íntegra una entrevista que sostuvimos hace unos años a través del correo electrónico.&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por tus venas corre sangre católica, judía, guatemalteca y norteamericano. Háblame de esta mezcla, de tu infancia y familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It used to feel confusing and I probably wasted a lot of energy wondering about where and how I fit in.  Now, in Barack Hussien Obama’s U.S.A., I’m just one more mongrel-mestizo with a funny name and don’t have to worry about it too much, and I like it like that.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- ¿Cómo llegas al periodismo y cuáles fueron tus primeros pasos? ¿Quiénes eran entonces los referentes más importantes del oficio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I published some short-stories in Esquire magazine when I was just out of college, in 1979.  Esquire has a great non-fiction tradition, it was really the home of the so-called New Journalism – Mailer, Hunter Thompson, Thomas Wolfe, Gay Talese, writers like that.   They invited me to try my hand at journalism, and that’s how it started.  I said I wanted to write about what was going on in Guatemala. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En tu primera novela, "La larga noche de los pollos blancos", narras el crimen de Flor de Mayo. ¿Te basaste en algún episodio de la realidad para escribir sobre este personaje, así como sobre Roger y Luis Moya? ¿Qué aspectos destacarías del proceso de elaboración del libro?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;It was my first novel, I had no idea what I was doing.  It took me a long time just to get the first page, something like six months of failing every day.   Finally one day I said, Maybe this story is preposterous, but if it had actually happened to you, and you had to tell it to somebody you loved, you’d be able to, and so I just started telling it as if to a novia or somebody close, and the first paragraph came, and the second, and really, they never changed. The rest of the book – which would tale another six years to finish—were all in that first paragraph. It was a first novel, so basically I drew on everything that had ever happened to me, growing up between Guatemala and Massachusetts, and in Guatemala during the 1980s, the war years.  But it was fiction. There was no Flor in my life.  I took a bit of every young woman I’d ever loved, really, and put her into Flor. Moya was a mix of people I knew too. And Roger, I suppose he was a version of me, though sweeter and more naive.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me interesa el punto del amor idealizado que sostienen de manera simultánea estos hombres por Flor de Mayo. ¿Cómo desarrollas a estos personajes y sus emociones?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;You believe in them, that’s all.  You hear them inside.  But I also knew that Flor in this book would have to be to me what the character of Caddy was for Faulkner in The Sound and the Fury, he called her his “heart’s darling.”  And I wanted someone to love like that in this book, because otherwise I  felt it would be too dark, that the violence and terror and sorrow of wartime Guatemala would overwhelm it.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al paso del tiempo, ¿qué tan grave fue el escándalo de tráfico infantil en Guatemala?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guatemala is number 2 in the world in adoption, behind China. At least it was a couple of years ago. More adoptions from tiny Guatemala than from Russia. Or India. Or Mexico. That tells you something, gives you a hint of what a dirty and ruthless business it is in Guatemala.  The United States, and some European countries, have banned adoptions from Guatemala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo descubres a Esteban y a la historia de Marinero Raso? ¿Cuáles fueron los principales retos narrativos que tuviste en esta ocasión?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Oh, tu sabes, in those years, I was always on the look out for stories from Central America, covering that war from 1980 to 1991 as a freelance journalist was really my true education.  So one day, in the early eighties I think it was, I saw a story in the New York newspapers that an abandoned freighter (carguero) had been found in Brooklyn.  The stries had titles like, Phantom Ship found in Brooklyn Harbor.  It was Red Hook docks, in the Erie Basin, by the Buttermilk Channel --– the names are beautiful, so evocative of  Old New York.  The ship’s owners had abandoned it, and the crew of Central American sailors had been living on the ship for months, and nobody knew they were there.  At that time, Red Hook was like a ghost port, full of the ruins of all the abandoned old warehouses and rotted piers and old shipyards, and housing projects just beyond, and it was also one of the most dangerous parts of New York City.  I went out to the ship, and also to the Seaman’s Church, which had taken custody of the crew.  I got to speak to them a little bit, but they were sent back to Central America the next day.  I fell in love with the story, understood its literary resonances right away, you know,  Urban Robinson Crusoe, an Odyssey aboard a ship that never movies, The Heart of Darkness backwards: the brown sailors in the heart of the northern city.   But it took me more than ten years to figure out how to write it.   I finally began to understand how in the novel the ship that never sails and the deceived and abandoned crew would have to work as a personal metaphor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En esta novela vuelves a tocar un punto importante: el choque cultural entre América Latina y Estados Unidos. ¿Podría hablarme de ello?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Well, at that time the explosive Latino immigration to New York, and to the rest of the country, was underway.   I didn’t quite realize it at the time, but in many ways my abandoned crew also turned out to be a metaphor for life as an undocumented worker: living “in the shadows” in the underground economy, without legal protections, etcetera.  But it was also a portrait of the new New York of Spanish-speaking neighborhoods springing up almost over night in parts of Brooklyn (and Queens, and the Bronx) a hidden city and hidden people that most white people in Manhattan didn’t yet realize even existed. I made the villains, the ship’s owners, a pair of white New York hipster-juniors, and had a lot of fun with those characters, who are awful and ludicrous, but funny at times, and not entirely unsympathetic.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Para llegar a El Esposo Divino, ¿cuándo y cómo te encuentra por primera vez con Martí?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Yo creo que fue una tarde ahi por 1990. Estuve caminando por las calles de Guatemala, pase por la casa donde alguien me dijo que habia vivido Marti cuando estaba en Guatemala, en 1878, y pase enfrente del banco que esta donde estaba la case en que vivia Maria Garcia Granados, a “Niña de Guatemala,” y simplemente me pregunte ¿pues que onda con eso?  Que realemte paso ahi? Habia sido, para mi, ya diez años muy duros de realidad contemporanea, de guerra y violencia, y no se, senti una atraccion tremenda para este pretexto a huir al pasado. No tenia idea todavia que entrar en la vida de Marti y en su vasta literatura y sus mitos de hierro – pues, de estatua—que tanto esconden  o obscuren a su vida actual, la complejidad de su lenguage poetica, sus ideas, su vida emocional, iba ser perderme en un labertinto. (I don’t know why I answered that one in Spanish.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo llegas a la creación de María de las Nieves Morán? Entiendo que es invención?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Yes, on the one hand, I didn’t want to be stuck with purely known historical characters.  But there was a better reason. If originally my idea had been to write about Maria Garcia Granados, that was a bad idea, very cursi.  Do you know why?   The most significant and moving truth about Marti’s many relations with women doesn’t lie in the details of whatever might actually have happened; what most impressed me was the way everyone of those women went to their graves basically keeping whatever had happened between them and Marti secret.  For one reason or another, they all ended up collaborating in the myth and legend of El Apostol. I wanted to create a character who is that way, who keeps her secrets, from the reader and maybe even from the writer.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Has dicho que escribiste esta novela en una época extraña de tu vida. ¿Por qué?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Just kind of a lonely, in-between, lost in my head sort of time. My father was dieing and it took him a long time to die. I didn’t really have “a life” in those years, and this book, in a way that isn’t necessarily healthy either for the writer or even for the book, became like a parallel life that I lived in. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La novela exige atención, dada su dimensión, aunque su trama es entrañable. ¿Cómo fuiste componiendo la historia? ¿Cómo te recuerdas a tí mismo escribiéndola y cómo fuiste desarrollando a los personajes y los episodios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;When I try to remember myself working on it, I have an image of myself under water, like at the bottom of the ocean, somehow breathing.  It seems a long time ago.  The book had many stages.  There was a very important month in 1992 or so that I spent in the hemeroteca in Guatemala City, and in the archives around the corner, reading newspapers and documents from the years Marti was in Guatemala.  That past seemed very strange to me, as fantastic as anything in science fiction.  I would just fill my notebooks with details and incidents, odd phrases, inscrutable bits of gossip, that I found in those newspapers.  The years went by.  I put the project aside and wrote the Ordinary Seaman instead. When I went back to the Martí book, I realized that all those details that I’d put into my notebook years earlier had become like my own distant memories of a place that I had been too, maybe in a dream. I realized that it would be impossible to have a realistic understanding of what Guatemala City was like in the 1870s, but that now I possessed a subjective, poetic or hallucinated sense of the city in my own memory.  Subsequently the book, the characters, grew out of that private sense of place.   The characters aren’t realistic depictions of what, say, a certain kind of young woman would actually have been like at that time, but instead were imagined out of that imaginary place, and later, when the book moves to New York, that same approach to place, history and character carried over.   Like I said, I wrote the book to keep myself company, the book had to be like my best funniest friend – which I realize sounds sad – but it was also full of loneliness and of a yearning for love.  I wrote that book as if trying to win over my perfect love, who of course I found just as I was finishing the book, Aura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al escribir El Esposo Divino, ¿tenías en mente novelas de otros autores? ¿Con qué títulos podemos emparentar a El Esposo Divino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Well a lot of the book’s sensibility and language emerged from an immersion in Martís writings, not just the poetry and the famous cronicas of life in 19th century New York, but in his highly coded diaries and libros de apuntes.  An idiosyncratic, haunted sense of the past, that was probably influenced somewhat by Sebald.   19th Centrury New York tabloids etctera.  A bit of Stendhal.   Also Hayao Miyazaki’s animated movies – when I saw Spirited Away in New York (I think in Mexico it was called, El Viaje de Ichiro) I was bowled over because I thought that in certain ways it so much like what I was trying to do in Divine Husband.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;- ¿Cuáles destacaría como tus principales influencias literarias?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Oh, I don’t know. Too many now. I love Shakespeare, Melville, Stendhal, the great 19th century Russians, Melville again, Under the Volcano, Kafka, Flaubert, Conrad, Bellow, Moby Dick, did I mention that yet?  For me, Bolaño’ 2666 belongs in that line-up.  Also, Moby Dick.  And Alice Munroe, who I only started reading seriously these last couple of years –the great short story writers fill me with stupefied envy. Salinger, De Assis, Onetti sin duda, Annie Proulx, Borges, Phillip Roth’s Sabbath’s Theatre, that one book I love and reread, but I don’t like the dutiful citizen Roth. This semester at the university where I teach they did a marathon public reading of Moby Dick, I read a couple of chapters and sat through the whole thing, the best day I’d had in a really long time.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo llegas a la historia de El Arte del Asesinato Político? Entiendo que este trabajo tuvo mucho éxito periodístico. ¿Cuáles fueron las principales repercusiones que tuvo esta investigación?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En Julio, 1998, estaba en España visitando un amigo cuando salió la noticia en El Pais que Padre Mario Orantes habia sido capturado y acusado de asesinar a Monseñor Gerardi en la casa parroqial San Sebastian.  Un crimen doméstico. Un antropologo forense en Madrid, el Dr Jose Reverte Coma de casi 80 años de edad, habia anunciado que, después de estudiar fotos de autopsia del craneo de Gerardi, habia descubierto mordidas de perro!  Orantes tenia un pastor alemán de 11 años, Balú. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo leí, dije, me sorprendí: wao, mordidas de perro, crimen doméstico! O sea que no era un crimen político después de todo. Quién lo hubiera imaginado? Yo lo creí, después de todo era El País. El contador de historias dentro de mí estaba cínicamente intrigado y complacido. Me asignaron de parte de The New Yorker para escribir sobre el caso, por supuesto mucho antes que descubriera que era la misma historia de siempre, un crimen político—pero un crimen como ningun otro, una gran obra de teatro usando todo el pais y aun mas lejos como escenario.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mejor impacto que tuvo fue ayudar esclarecer un crimen, un caso criminal, pues tudo un episodio historica, que estaba escondido destras de cortinas de humo de confusion, histeria, disinformacion, pues todo eso producto de las campañas de propaganda y difamacion fabricado por los mismos asesinos y sus colabadores y simpatizantes, incluso en los medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que el libro tuvo un impacto en la campaña electoral tambien, porque el candidato de la derecha, el General Otto Pérez Molina, fue implicado en el asesinato de Gerardi por un testigo clavo, algo que muy pocos sabian hasta que salio en el libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Volverás al periodismo? ¿Qué impresión tienes del trabajo que se realiza en esta materia en Estados Unidos y América Latina?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;I don’t think so. Maybe. There was a perfect story for me last year, a big immigration story in Iowa that I would like to have done, but I just didn’t have the energy, I was still deep in my mourning, and just couldn’t respond as in the past I would have.    It’s hard to say – in the US anyway, there are many extraordinarily valiant and important works of journalism being written as books or for magazines, especially about Iraq, the Middle East, and related issues. On the other hand we all know how dismally newspapers land television media performed during the Bush era, essentially going along with the Bush government’s lies and abetting their illegal war and tactics; they performed poorly again, as many have commented, during the past election.  I think there is a real disconnect between establishment media in the USA and the rest of the country. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I’m afraid I don’t know enough about journalism in América Latina to comment, except to say that the Fundación del Nuevo Periodismo in Cartagena, where I’ve given a few workshops, has been a great force for lifting standards and creating networks of ambitious young journalists, many of whom go on to publish in the magazines that have become showcases for the best Latin American journalism, like Gatopardo and Etiqueta Negra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tanto los periodistas como los escritores nos vemos inmersos en una época muy dura producto del narcotráfico, tema tentador. ¿Qué reflexión tienes al respecto?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;I don’t think narcos much care about what appears in a novel. Journalists however need to be very careful, it seems almost suicidally dangerous to report on narcos and narco corruption in Mexico or Guatemala. I have the greatest respect for journalists like that, they’re like mythological heroes.  I am sure the narco era will produce many bad and kitsch novels but surely some excellent ones too – it already has in Martin Solares’s Los Minutos Negros, and also, I´m told, one or two others.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué opinión tienes sobre la literatura que se realiza tanto en tu país como en el resto del continente, en el idioma español sobre todo? Si así te parece, me gustaría también alguna impresión tuya sobre la penetración de la literatura hecha por autores de habla hispana y por la llamada literatura chicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The literary world in the United States is maybe too vast to generalize about. There’s probably some extraordinary work being done by young writers who I’ve never even heard of. I don’t much care for the “literatura de niñote” produced by some of the heavily promoted younger male writers right now. The young women seem much more interesting: Mary Gaitskill, Rivka Galchen, Nicole Krauss, among others, they are innovative, ambitious, highly idiosyncratic, very cerebral, and very intimate. It’s getting harder to push Latino authors off into marginal ethnic categories now, though the mainstream literary press often still tries too. My good friend Junot Diaz, obviously, is a super-charged innovative world novel talent, and so is my other good and even younger friend, Daniel Alarcón. Dagoberto Gilb is Chicano but he is also a writer of classic American realist short-ficion. And there’s more coming. The country is changing demographically, and like our politics, our literature will change along with it.  Now, I think the literature being written by youngish and younger people throughout Latin America is as exciting as any in the world right now.  There is so much variety, and so many writers excelling in those intimate idiosyncratic forms that I referred to when I spoke about some of the North American younger females: from Aira to Bellatin to Zamba to Nettel.  And big muscular wild talents like Bolaño was – well, Solares for example, and Daniel Sada and Villoro and Fresán, all of them extrordinary, and when Fadanelli publishes the big Mexico City novel he told me about, I am sure it’s going to be amazing.  Jose Manuel Prieto, Alvaro Enrigue, Rey Rosa, Castellano Moya, are all important exciting writers.  I’m not even that up on South American writing, but I hear wonderful writers are emerging.   Our brilliant very young friend Valeria Luiselli just published a gem of a piece, in English, today in the New York Times.  You are going to see more of that too, especially among younger Mexicans, since our cultures, the U.S. and Mexico, have become so intertwined.   My wife, Aura Estrada, was a genius, and she was taking her first steps towards what was going to be, I am so sure, a brilliant writing career.  She’d begun to publish in Spanish and in English.  She has a story in the new edition of Francis Ford Coppola’s important literary magazine, Zoetrope, a special edition that showcases young Latin American writers, edited by Daniel Alarcon and Diego Trelles.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- ¿Cuáles son los principales retos que tiene el escritor en la actualidad? ¿Contra qué luchan los escritores? ¿Quiénes son sus principales aliados?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Always to fight against mediocrity and laziness, their own and generally:  mediocrity and laziness of the imagination, of the intellect and the spirit, of standards, and even in ethics, however they define that to themselves. That’s the only fight that counts.   The very best ally: the love and respect of a partner you also love and respect back.  But life doesn’t always give you that.  Then all that’s left is hard work, pure and simple.  “The sense of effort....He who can make none is but a shadow; he who can make much is a hero.”  William James. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te conocí en Oaxaca por la Cátedra y el premio que llevan el nombre de tu esposa. Háblame de cuando se conocieron, de cuando ella empezó a ganar confianza en su propia escritura y de lo que ha sucedido después de su fallecimiento.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;We met in the fall of 2002, in New York City. A year later, Aura started studying for her PhD in the Spanish department at Columbia.  We were married in the summer of 2005.  Aura didn’t want to be an academic, she wanted to be a writer.  With incredible courage, she applied and enrolled in the Master of Fines Arts Creative Writing program at Hunter College, a highly competitive program where she had to write in English.   And it had to be kept secret from Columbia, because her scholarships didn’t allow her to be enrolled in another program somewhere else.  So just imagine how much she must have wanted to be a writer, to take on that extra work, and to risk her scholarships and PhD.   I’ve never seen anyone in my life work so hard.  For the rest of my life, that example will inspire her.  I think I have to tell myself every day that all I have left is to carry on in a way that wouldn’t have embarrassed her, which is easier said than done. Her professor at Hunter was Peter Carey, one of the greatest writers in the English language, winner of the Booker Prize twice.  He recognized how gifted she was.   And I guess it couldn’t have been bad for her that I did too, and that I was always encouraging her.  It was astonishing how much she managed to publish in just her last couple of years of life, in DF, Letras Libres, in English in Book Forum, Boston Review, and elsewhere. And that last year of her life, it was magnificent to see how she was beginning to overcome her own insecurities, beginning to believe in herself, and to write with daring and poise.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un grupo muy grande de escritores importantes han apoyado estos esfuerzos en favor de la literatura que hacen las jóvenes. ¿Qué viene para la Cátedra y el premio en próximas fechas? Y, por cierto, ¿cómo va el proyecto de publicar los trabajos de Aura?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Martin Solares and I are putting the book together right now.  Almadia is going to publish it in Novemeber.  It is going to be a jewel, giving off flashes that more than only hint at the stories and essays and novels Aura would have written had she lived.   You see a very special kind of imagination taking shape there, an Aura sensibility, an Aura kind of imagination, intelligence and sense of humor, and certainly a unique and adorable personality in the writing. I think it is a book that young female writers especially, women and girls dreaming of becoming of writers or just beginning to make their way, will want to keep close as a kind of special friend.  I think our good friend, the journalist Jon Lee Anderson, will give the next catedra, its appropriate to have someone who was close to Aura and to all of us.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando se anunciaron ambos esfuerzos en Oaxaca, comentaste que tras la partida de Aura la literatura que realizabas había cambiado para siempre, pero dejaste entrever que querías escribir en alusión a ella. ¿Qué estás escribiendo actualmente en materia de ficción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; I am writing about Aura, but trying to write it as if she and I are writing it together, which is one reason why it is a novel and not, say, a memoir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al dar un vistazo hacia lo que ha escrito, ¿qué concluyes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lot of work to do, still.  I am going to need a lot of effort.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7127358438486967736?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7127358438486967736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7127358438486967736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/178-viaje-francisco-goldman.html' title='178 / Viaje a Francisco Goldman'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-9n3z8-4ydV0/Ti2ycNaKEdI/AAAAAAAAAR8/QMppbXrwLFQ/s72-c/Goldman.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-167010043904831535</id><published>2011-07-24T19:36:00.001-07:00</published><updated>2011-07-24T20:05:15.478-07:00</updated><title type='text'>179 / En el fondo de Andrés</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZvZBiFpUYEA/TizZFMqFmwI/AAAAAAAAAR0/272koV6w0uc/s1600/andres.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 213px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-ZvZBiFpUYEA/TizZFMqFmwI/AAAAAAAAAR0/272koV6w0uc/s320/andres.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633115917253974786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de las miles de fotografías que dejó Andrés Huerta, contando incluso las últimas desconocidas que aún se mantenían sin revelar en su pequeña cámara, hace diez años hicimos un material en honor a él hecho de puros recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saskia, su esposa y aliada, su eterna compañera, rememoró en entrevista al poeta y al ser humano que el 1 de abril del 2001, hace ya una década, se fuera de esta vida dejando una huella que muchos envidiarían: fue un hombre feliz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;Cerca del Río Ramos, Andrés Huerta y Saskia Juárez tenían una cabaña que representaba para ellos el refugio total y lejano del abrumador ruido de la ciudad a la que, sin embargo, el poeta oriundo de Doctor Arroyo supo sobreponerse pese a tantos obstáculos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella ocasión, Andrés estaba convaleciente tras una de sus tantas operaciones; el poeta quería meterse al agua, pero Saskia temía que la corriente tan fuerte del Ramos lo arrastrara, ambos solos en la profunda floresta de la tarde norestense. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que a Saskia se le ocurrió una idea: amarró a su esposo de la cintura, ató el otro cabo a la defensa del coche y Andrés, frágil y sin estar vestido de blanco ante el agua frenética, pudo finalmente sumergirse y chapotear entre las aguas cristalinas, mojar su pelo entrecano y saciar su sed intensa, eterna, interna, de fuego la sed que le consumió la vida: su amor por la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II &lt;br /&gt;En las tardes amarillas de su pueblo, Andrés aprendió a entender el mundo interpretándoselo a su madre. Ciega por una viruela que le estalló los globos oculares, toda su vida hasta los 100 años la mujer mantuvo a su hijo como mirador de aquellas mañanas rurales y espléndidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a esta situación y carente de padre, Andrés gozó de una libertad sin límites en la niñez, pese a que su condición de rubio lo hizo objeto de la discriminación en aquel mundo rudo de morenos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería ese sentirse diferente, el intento de dominación de aquel niño libertario por parte de los adultos y esa soledad consecuente y primaria, los rasgos que le marcarían de por vida, incluso como línea central en muchos de sus poemas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No serían en vano sus orígenes: las raíces de su abuelo se encuentran en la vieja Hacienda de la Soledad, en Aramberri. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo de eso menciona en uno de sus poemas: "Hacienda de la Soledad, lugar donde nace la soledad mía". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III &lt;br /&gt;Era las cuatro soleadas de la tarde de hace 30 años cuando el poeta Alfonso Reyes Martínez llegó al departamento de Andrés Huerta en los Condominios Constitución, ése al que acudieron infinidad de personas, cualquiera, José Revueltas, incluso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo encontró rodeado de libros sobre su vieja Olivetti, mordiendo los cigarros como si le prodigaran nutrientes, empapado de un sudor eléctrico, frío. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba escribiendo "Elegía a la Vida de Pedro Garfias", poema soberbio. Andrés lo escribió de un tirón, desde antes de las cuatro de la tarde que llegara Alfonso, hasta pasadas las 9 de la noche, haciendo lapsos para leérselo a su amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya desde entonces el poeta sabía escribir de la soledad a la que estuvo acostumbrado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y tú lo supiste siempre Pedro / -lo dice Rilke- en las cosas profundas / de la vida estamos solos, eternamente solos / siempre solos". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos días de su vida, Andrés escribía en una iMac. El avance tecnológico jamás hizo mella en él, más aún si de la hechura de sus transparentes poemas se trataba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV &lt;br /&gt;Serían presentados muchos años después, pero quién sabe por qué azares del destino Andrés aparece en la foto de una exposición de la madre de Saskia cuando ésta no tenía ni 17 años. Ambos se fueron siguiendo toda la vida, sin saberse: asistían a los mismos sitios, viajaban a los mismos lugares, tenían amigos en común. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún día finalmente fueron presentados y Andrés dijo que ya le conocía de tiempo atrás. Saskia se sorprendió. Luego él fue su alumno en el Taller de Artes Plásticas, pero no sería hasta el 28 de diciembre de 1968, dos años después de sostener una amistad profunda, que él le propondría telefónicamente matrimonio, como quien pide unos cigarros en la tienda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince días después se casarían. El amor vendría tiempo después. Saskia recuerda que, antes del matrimonio, jamás sostuvieron una relación de novios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la pintora lo recuerda mientras esboza una sonrisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V &lt;br /&gt;Andrés era una gran conversador. Eso lo aprendió de su madre Emilia. Inquieto, travieso, desaforado amante de la belleza y partidario de la inocencia, es fácil recordarlo vestido de blanco, sirviendo una copa, un platillo o evocando un poema en su fonda, la más famosa de todas, sobre Avenida Las Torres, cuyo nombre denota la sencillez de la que careció su vida llena de emociones: La Fonda de Andrés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedan en el aire y el papel su voz ardiente en poemas amorosos, nostálgicos, únicos porque contienen un llanto original que lo habrán de acercar íntimamente a todo aquel que desee conocerlo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Para amar y buscar la verdad / no hacen falta tantas cosas / bástame sentirme libre y amante / de este aire que vivifica / mis células...". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es precisamente algo de esta ansia de libertad lo que de Andrés queda, y que se llevó con él hasta donde hoy se encuentra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Despierto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche me quedé despierto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y podía sentir en todo mi ser&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el peso de la noche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la noche era infinita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y sin estrellas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sólo los rumbos de la ciudad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;iluminados con luz de gas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la humedad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;acariciaba las ventanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y de las ventanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;salían todos los sueños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de los hombres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los niños también soñaban&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y los boletines del tiempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en la radio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;recordé que alguna vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se nos va el sueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y tenemos los poros de la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;piel encendidos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como brasas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y que hay un fuego eterno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en medio del corazón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;del hombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;estamos de vuelta en el amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es otro día otra historia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y otro sol...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-167010043904831535?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/167010043904831535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/167010043904831535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/179-en-el-fondo-de-andres.html' title='179 / En el fondo de Andrés'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ZvZBiFpUYEA/TizZFMqFmwI/AAAAAAAAAR0/272koV6w0uc/s72-c/andres.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-712420011169381054</id><published>2011-07-24T19:03:00.000-07:00</published><updated>2011-07-24T19:11:42.867-07:00</updated><title type='text'>180 / Una mujer admirable</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-hEupynfB4lM/TizQoeQVQ2I/AAAAAAAAARs/Q-UeBPVuHjg/s1600/Juana%2BAlicia.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-hEupynfB4lM/TizQoeQVQ2I/AAAAAAAAARs/Q-UeBPVuHjg/s320/Juana%2BAlicia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633106627668558690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando muere uno de mis perfilados, una parte de mí se va con ellos. Que me cuenten su vida hace que, de alguna manera, formen parte de mi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Generosa, Juana Alicia fue para General Bravo lo que otros tantos hombres y mujeres son para sus pueblos, buenos e indispensables, muchas veces de manera desconocida. Afortunadamente nosotros pudimos contar su historia ante de su partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Dar sin recordar, recibir sin olvidar...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decirlo, se percibe que Juana Alicia Fernández de Cantú no preparó la frase. Luego, sonríe esta mujer de peinado rojizo de salón y ropa de buen corte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tengo en mi vida una frase: que no puedo ganarle a Dios cuando se trata de dar", agrega. "Por más que quiero darle, Él me da más".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta sí la tenía preparada, pero se intuye que es porque le ha dado vueltas desde que la Universidad de Montemorelos le habló para notificarle que, tras revisar su labor de beneficencia en General Bravo, el 22 de febrero le otorgarían la Medalla José Eleuterio González.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No hago las cosas esperando recibir algo, uno nomás da sin ver a quien", aclara. "Así es esto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien viera a esta mujer de 63 años pensaría más en que pasa sus tardes en meriendas o en las maquinitas que en tareas humanitarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad es que desde 1997 que a iniciativa del empresario Ricardo Cantú Leal fundó una asociación en favor de los viejos y los niños de su municipio, ella no ha dejado de amparar a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, "Juany", como le dicen, no ha parado en sus afanes pese a que la acaban de operar del corazón. De allí que, aunque no pierde su energía, esta mujer pequeña y de tez blanca se muestra más serena de lo normal, aun cuando no suelta su BlackBerry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al día siguiente que llegó a la casa ya le estaban tocando a la puerta para pedirle ayuda", sonríe Myriam, su hija, en cuya casa en Monterrey convalece la benefactora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Así es esto de dar", afirma Juany, y se percibe que esta respuesta tampoco la preparó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació en Nava, Coahuila, y desde los 4 años vive en General Bravo, porque sus padres llegaron para operar desde cines ambulantes hasta una concesión de Carta Blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cursó estudios básicos y, al término, todo aquello que se le cruzara: belleza, cocina, manualidades. Su vida, sin complicaciones, continuó como secretaria y vendiendo boletos y palomitas en el cine familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tal vez no tenga importancia", carraspea y se duele del pecho, "pero cuando era niña mi mamá nos hacía como dos kilos de tortillas de harina. Se me acercaban las niñas del pueblo: '¿nos vendes unas?', me decían, y yo se las regalaba".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las almas buenas comienzan haciendo actos sencillos. Al tiempo, le ayudaría al párroco del pueblo, José Villegas, a conseguir despensas para los necesitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia 1969, Juany se casó con Florentino Cantú Garza, agricultor y ganadero, con quien tuvo tres hijos, hecho que no le arrebató las ganas de seguir activa, por lo que vendía gorros, sabalitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vendía y ayudaba a la gente con despensas, regalitos", cuenta. "Me decían: '¿qué necesidad tienes?', pero no podía estar sentada viendo la necesidad. Nomás no".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras sufrir en 1984 un cáncer Juany sintió algo distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sentí un compromiso con la humanidad, con Dios; que tenía que darme todo el tiempo a los demás".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sylvia Nancy García, titular de la asociación Destellos de Fe, con la que Juany se ha apoyado desde hace tiempo, habla de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando se reponía del cáncer esperó a que su familia saliera del cuarto y me dijo '¿tienen que comer mis viejitos? Vamos'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No le importó su convalecencia, no la respetó".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo hizo ahora que se recupera de su mal cardiaco, revela Sylvia. "¿Ya comieron mis viejitos?", le preguntaba en el hospital, al que llegó casi sin vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ella se da por completo a sus causas, no tiene límites", dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su trayectoria empezó así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras recuperarse de aquel cáncer, Juany decidió destinar el 10 por ciento de la ganancia de los negocios de la familia a su labor altruista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó a indagar presupuestos para hacerse de sillas de ruedas y andadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su familia se involucró. Florentino, su esposo, dice que al principio le llamó la atención la entrega de su mujer a los desposeídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Luego entendí que ella es así, que no hay quien la pare y que lo mejor es apoyarla", sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver su compromiso, el empresario Ricardo Cantú Leal, oriundo del municipio, la empezó a apoyar con recursos, hasta que en 1997 le propuso formar una asociación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Siempre he soñado con que los niños tengan más posibilidades", le dijo Ricardo, dueño de LTH, ya fallecido, y Juany se sumó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fundaron la Asociación Educativa y Cultural de General Bravo, Nuevo León, A.C.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juany fue la cabeza visible del esfuerzo, que inició con una oficina desde la que salían despensas y sillas de ruedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La empezaron a apoyar Bienestar Social del Gobierno del Estado y Cáritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la fecha, Juany entrega a domicilio en comunidades remotas más de 200 despensas. La promotora recalca que los paquetes traen cereales, avena, leche, aceite, nescafé, sopas, frijoles enlatados, atún, mayonesa y jugos, entre otros alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Damos los frijoles enlatados, porque si se los damos crudos a los viejitos, ¿quién les cocina?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tiempo formalizaron clases sin costo para niños de inglés, artísticas y computación. Hoy, 300 niños acuden sabatinamente a la asociación, así como adultos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se ríen porque en la asociación les digo: 'tratemos de hacer mucho sin gas... sin gastar'", dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, Desarrollo Social federal le envía también una aportación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente fundó una farmacia en la cabecera y dos en los poblados de General Tapia y La Barreta, este último en China, donde todas las medicinas cuestan 25 pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, junto a Destellos de Fe obtuvo uno de sus mayores logros: que a una menor le fuera adaptado un implante coclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Senador Fernando Elizondo Barragán, quien ha apoyado a Juany, la califica de ejemplar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ella es un modelo de cómo desde la ciudadanía y no desde el gobierno se pueden lograr beneficios para la comunidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que Juany, cuya labor nunca ha sido apoyada por las administraciones de su municipio -el Alcalde ni siquiera respondió a la solicitud de entrevista-, dice no tener interés en cargos públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No me interesa", dice esta abuela de siete nietos y, desde hace años, encargada del diezmo de su comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flor Esthela Reyna Delgado, mujer de la tercera edad beneficiada por Juany, reconoce su labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nunca he tenido hambre gracias a ella, siempre he tenido algo. ¿Qué me puede faltar?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la benefactora necesita apoyo para hacerse de una camioneta para repartir sus despensas, así como para la construcción de un área deportiva en Bravo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto completaría la visión que tenía don Ricardo (Cantú) y que yo aún mantengo", afirma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juany no está sola en esto: le ayudan Argelia Cantú, Argelia Rodríguez, Marilú González, Enedina Salinas, María Mata, María González, Ernestina Tijerina, María Santos, María Rodríguez, Hilda Cantúa y Alma Salinas, quienes, como la benefactora, dan su tiempo, ponen su vehículo y combustible para hacerles llegar luz y afecto a los más desprotegidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, dicen ellas, Juany no sólo llega a pagar los servicios de la pobladores que se le acercan, sino que hasta les da dinero de su propia bolsa para contingencias, como entierros, enfermedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juany dice que no falta quien le diga que no le cabe en la cabeza que ella ande haciendo gratis todas estas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pues aunque no le quepa en la cabeza", contesta, orgullosa, sin dejar de ver su BlackBerry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Así es esto de dar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="www.elnorte.com"&gt;EL NORTE &lt;/a&gt;el 7 de febrero del 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-712420011169381054?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/712420011169381054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/712420011169381054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/180-una-mujer-admirable.html' title='180 / Una mujer admirable'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-hEupynfB4lM/TizQoeQVQ2I/AAAAAAAAARs/Q-UeBPVuHjg/s72-c/Juana%2BAlicia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-8430210491921958421</id><published>2011-07-07T17:44:00.000-07:00</published><updated>2011-07-08T08:28:33.480-07:00</updated><title type='text'>181 / Una vida esperando el fin</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mG1FwaqOdgA/ThZTXcaGA1I/AAAAAAAAARk/-BrCqprRf80/s1600/reo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-mG1FwaqOdgA/ThZTXcaGA1I/AAAAAAAAARk/-BrCqprRf80/s320/reo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5626776446673748818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La ejecución de Humberto Leal García me hizo pensar en la suerte de los otros mexicanos condenados a muerte ya sin recursos legales a la mano (dado que en total son más de medio centenar). Por supuesto, recordé a César Roberto Fierro Reyna, el hombre que más tiempo lleva en el Pabellón de la Muerte y con el que me encontré en mayo del 2008. De ser cierta su inocencia, que él siempre ha alegado, su historia equivaldría a que el país más poderoso del mundo, antes de matar a un hombre sin delitos, lo encerró en una prisión por más de 30 años y, durante ese tiempo, lo devolvió 17 veces del patíbulo, enloqueciéndolo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre enjuto y de piel casi transparente aguarda con las manos en las mejillas y la mirada taciturna al otro lado del vidrio en el locutorio 23 de la Unidad Allan B. Polunsky, en esta población texana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrario a las imágenes de él en archivos, de melena negra, barba crecida e incluso robusto, esta vez César Roberto Fierro Reyna, de 51 años y originario de Ciudad Juárez, luce cabello entrecano pegado al cráneo y rala barba de candado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con 28 años de encierro, el mexicano es el decano del área Death Row, una nave gris rodeada de mallas electrificadas y con puntas como navajas en lo alto en la que se alojan los condenados a muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fierro llegó primero a la cárcel Ellis Unit, en Huntsville, Texas, en agosto de 1979, acusado de tráfico de drogas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, la policía lo acusó del asalto y asesinato de dos tiros del taxista Nicolás Castañón, cometido en El Paso, Texas, el 27 de febrero de ese año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo del taxista, que llevaba a Fierro y a un amigo de nombre Gerardo Olague de El Paso a Ciudad Juárez, fue hallado a un costado de su auto en el parque Modesto Gómez de aquella ciudad fronteriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ficha policial dice que Fierro se quedó con el reloj, la billetera y un abrigo del muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mexicano, entonces de 22 años, habría utilizado para el crimen un revólver Magnum .357. Una de las balas se alojó en la parte trasera de la oreja derecha de la víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La condena de muerte le fue dictada en 1980. En el 2003 fue trasladado de Huntsville a Polunsky, donde fue sometido a aislamiento total en el Death Row.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue allí -el pabellón de la muerte- donde empezó a tener los primeros síntomas de desajuste mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, al borde de la locura tras casi tres décadas de encierro y los 17 aplazamientos que ha tenido su ejecución, Fierro se ha vuelto impredecible en las entrevistas que en todo momento le solicitan y donde lo mismo filosofa, delira, ríe y se enfurece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez, el interno con semblante aburrido arquea las cejas y levanta la cabeza indiferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con señas informa que no puede oír a través del vidrio, por lo que se encoge de hombros: nada puede hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le pide tomar la bocina que lo enlaza con el interlocutor y él la señala, extrañado, como si ésta fuera a servir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dime algo que no sepa", exige molesto y en un español claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al preguntársele si cree en Dios, responde con un "¡no!" enronquecido, seguro por el tiempo que dura callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces conversa: Dios no cree en él y por ello no tiene que creer en algo que lo ha dejado en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo en los taxpayers", ríe y levanta y baja las cejas constantemente, "no en el gobierno, consulados, abogados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los contribuyentes, dice, son los que importan. Son ellos los que dan dinero para que sea sostenido en el pabellón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tampoco me importa Texas ni su gobierno", agrega enfático, "sólo los taxpayers".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde dirá que sí cree en una fuerza superior, su tía, cuyo nombre no revela o lo dice entre dientes, porque la veía rezar cuando él estaba afuera, entre la gente con derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego dirá que no reza, que no conoce la Biblia, que quizá tuvo una en su celda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Para qué digo más?", concluye entre susurros. "Ni siquiera me acuerdo ya de cómo es afuera".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de Fierro es el caso más polémico de mexicanos condenados a muerte que, ya sin recursos legales, sólo esperan su fecha de ejecución en el Death Row de Livingston.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a su expediente, estudiosos de la pena de muerte y abogados estadounidenses concluyen que Fierro fue obligado a confesar y su caso presenta lo que llaman un "error técnico", que no prosperó en las apelaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nueva fecha de ejecución -la 18- deberá definirse en breve, ya que le han sido rechazadas todas las apelaciones en las que alega inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fierro pasa 23 horas diarias en una celda minúscula -de 3 metros de largo por 2 de ancho- del nivel 3 del Death Row, donde se confina a los rebeldes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros reos, más dóciles, se ubican en el nivel 1, donde pueden leer libros, revistas o periódicos y escuchar radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fierro está en una celda permanentemente iluminada, equipada únicamente con una cama, un lavabo y un excusado, porque su última indisciplina fue no rasurarse ni cortarse el cabello, que le llegó a los hombros, aunque no ha sido la más grave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez intentó cortarse las venas, en otra se intoxicó con medicamentos y lo hallaron en coma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Para mí la muerte es nada, ¿me entiendes? Nada. Mi vida aquí es nada. ¿Qué puedo hacer aquí? Nada", dice, repitiendo muchas veces las mismas frases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Responde deshilvanado y sin coherencia o en bajo volumen a otras preguntas. O no lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de convertirse en el interno 650 del Death Row y sobrepasar por mucho el tiempo promedio de encarcelamiento de 10 años, su expediente y la documentación disponible en internet describen de manera sucinta el crimen que lo llevó a Polunsky.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los elementos que condenaron a Fierro a muerte hace 28 años fueron su propia confesión y el testimonio de su amigo, Gerardo Olague, quien dijo haber planeado el robo con él. Olague, sin embargo, no recibió cargos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La defensa argumentó que Olague sufría problemas mentales y que Fierro fue obligado a firmar su declaración porque le dijeron que la policía de Ciudad Juárez, que ayudó en la captura, torturaría a sus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gary Weiser, el fiscal que presionó para que Fierro fuera sentenciado a muerte, después declaró en una apelación del mexicano estar convencido de que aquél había sido presionado para declararse culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presuntamente cuando capturaron a Fierro, el agente de El Paso, Al Medrano, le dijo que su madre, Socorro Reyna, y su padrastro, Alfredo Murga, habían sido secuestrados por la policía de Ciudad Juárez y que serían torturados si él no aceptaba declararse culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mexicano, quien alegaba su inocencia, firmó la declaración de culpabilidad sin saber inglés y sin presencia consular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Medrano testificó luego que no sabía que los familiares de Fierro hubieran sido privados de su libertad mientras éste era interrogado en El Paso. Pero, tras el fallecimiento de este investigador años después, los abogados del mexicano localizaron en los archivos de la policía texana una carta donde Medrano reconocía haber mentido sobre la detención de los familiares de Fierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que presuntamente estuvo a cargo de la coerción fue Salvador Siller Báez, comandante del grupo policiaco Jaguares de la Judicial de Chihuahua, señalado de pertenecer a la Brigada Blanca y de llevar a cabo, entre 1975 y 1986, una serie de persecuciones políticas, detenciones ilegales, torturas, desapariciones forzosas y encarcelamientos clandestinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acusó de lo mismo al comandante José Refugio Ruvalcaba Muñoz, por años informante de policías de Estados Unidos. Ambos, acusados de desaparecer y torturar a decenas en la Guerra Sucia, no fueron citados para declarar sobre el caso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1994, éste último, Ruvalcaba Muñoz, fue hallado ejecutado junto con sus hijos, de 21 y 24 años, en la cajuela de un auto procedente de Ciudad Juárez. Con chalecos antibalas, uno de los cuerpos estaba degollado y los otros asfixiados con bolsas de plástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El examen pericial confirmó que el hombre había sido asesinado después que sus hijos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trascendió que el crimen se debió a que Ruvalcaba había servido como intermediario de la entrega de Humberto Álvarez Macháin a la DEA para procesar a éste por su presunta participación en el homicidio del agente Enrique Camarena Salazar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1995, un juez de distrito recomendó un nuevo juicio con base en la presunta mala conducta policiaca, pero la Corte de Apelaciones Criminales de Texas concluyó que, aunque la confesión por coerción es un error constitucional, "no daña el proceso" contra Fierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si Fierro es ejecutado será por un tecnicismo permitido por las autoridades que aceptaron una confesión bajo coerción", le dijo al San Antonio Express en 2007 David Dow, abogado del mexicano y autor del libro "Executed on a Technicality".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sospechas de coerción, han dicho los abogados de Fierro, nunca fueron consideradas seriamente por la Corte, pese a la insistencia de abogados, autoridades consulares y de una asociación civil en Chihuahua, ya extinta, creada para difundir este caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo lamento, hace tiempo que le perdí la pista", responde por correo electrónico la activista Esther Chávez Cano, quien presidió el movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por años estuve escribiéndome con él, y cuando empecé a recibir sus cartas, muy mal redactadas, me explicaba que lo habían dañado mentalmente. Perdí el contacto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, recientemente han surgido otros organismos no gubernamentales que defienden la inocencia del mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dadas las pruebas, su anterior abogada Sandra Babcock, quien encabezó el Programa de Asistencia Legal de Mexicanos en Pena de Muerte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, declaró que si alguien tiene todas los argumentos a su favor sobre la mesa para obtener su libertad es precisamente este mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ella fue de las últimas abogadas que Fierro aceptó ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No sabemos como está. No podemos verlo y desconocemos lo que la prisión ha hecho, porque César no firma papeles", dijo hace tiempo. Así ha sido la suerte de los siguientes litigantes: un día Fierro acepta verlos, al siguiente no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, en el silencio más sordo, Fierro se perdió de la muerte de su hermano menor, discapacitado, y la de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, meses antes de morir, la mujer declaró: "Mi hijo ha sido doblemente víctima; primero, por la policía mexicana y, luego, por el sistema de justicia norteamericano, que no le ha permitido a mi hijo demostrar su inocencia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mexicano también se perdió del crecimiento de su única hija, Cindy, a quien dejó de ver desde bebé y que quedó a cargo de familiares tras ser abandonada por su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cindy, radicada en El Paso y que nunca ha abrazado a su padre, está divorciada y procreó dos hijos, quienes conocen a su abuelo sólo a través del grueso vidrio de los locutorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fierro, en su intrincada conversación, habla poco de su familia. Dice que ya no lo visitan ni le escriben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No sé quién sea, no me acuerdo", responde y se rasca la nariz con fuerza cuando se le pregunta quién es la voluptuosa mujer desnuda, de cabellera negra, tatuada en su pálido brazo derecho bajo el nombre de Cindy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el otro, aparecen flores y la palabra "Lety".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él tampoco le escribe a nadie. No tiene papel ni pluma en su celda por el castigo que le infringieron recientemente y que le impidió salir en meses al "recreo", como le llaman a la hora que tienen al día los del nivel 3 para salir a conversar con los demás presos dentro de una jaula grande al aire libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me tuvieron castigado, no podía salir", musita sombrío y luego sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Como quiera no me importa, no hablo con nadie, no quiero hablar con nadie. Todos los de aquí son unos mentirosos, no les creo nada. No me interesa lo que digan".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormido, añade, llena sus días y noches donde no hay nada excepto él mismo y su lucidez en fuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, éste ha sido el argumento que ha manejado recientemente y con insistencia su defensa para librarlo de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Antes dibujaba. Sus rostros, enmascarados como luchadores, miraban con suspicacia hacia un lado u otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego le entró una crisis emocional y los dibujos le fueron retirados. Dejó de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mis paredes son del color de mi manta", afirma sonriente, con los ojos enormes como platos, y se pone rápido de pie y estira su bata de botones plateados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, alza la pierna para mostrar su calzado, sin agujetas para evitar el ahorcamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fierro es muy distinto al que entró e, incluso, se mantuvo hasta mediados de los 90. Al ser detenido estaba delgado, luego se puso regordete, pero siempre de manera cuerda, según registros periodísticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tiempo su realidad lo empezó a avasallar y se volvió la celda de sí mismo. El drástico encierro y los aplazamientos de la ejecución mermaron no sólo su estado físico, sino también la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padrastro dijo hace años que ya no podía ni conversar por cartas con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se me hace que (César) ya está un poquito mal de la cabeza de tanto encierro, de tanto tiempo que tiene ahí. Me escribe unas cosas y luego otras que no se entienden".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba en la unidad carcelaria de Huntsville, Fierro era más accesible, según sus abogados de entonces, ya que disfrutaba de un programa de trabajo y tenía más tiempo al aire libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Polunsky las cosas cambiaron. Fierro recibía visitas, pero sin decir palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces se presentaba en el locutorio, pero de espaldas, como incluso le ha hecho ante los abogados del Consulado, o pedía dinero y comida a cambio de declaraciones o confesaba supuestas maldades de las autoridades, como dejarle sin alimentos o atención médica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta entrevista, se queja de una caries, abre exageradamente la boca y enseña el diente perforado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fierro pasa de la cólera y las palabras altisonantes a la complacencia, y de las negativas para una entrevista a la repetida declaración de inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A mi familia la torturaron para que me echara la culpa", afirma y vuelve a mover las cejas de arriba a abajo en repetidas ocasiones. "Sé hasta el nombre del que mató al taxista". Pero no lo dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mexicano cuenta que extraña su tierra. De un envoltorio de papel higiénico saca viejos oficios del Consulado de México en Houston en los que le informan sobre los dólares que esta dependencia le ha depositado recientemente en su cuenta de ahorros -40- de un total hasta el momento de 4 mil 600 dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al reverso de estas hojas, Fierro ha descrito la ruta para llegar al individuo que fue antes de la prisión: el nombre de su escuela primaria, familiares y artistas del viejo cine mexicano, frases nacionalistas y hasta fragmentos del Himno Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La geografía de lo que fue una memoria, hoy en desfragmentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es mi verdadero nombre", dice cuando se le pregunta por términos escritos: "Luis Carlos Sexto", "Félix Ramírez", bajo la leyenda "México lindo y querido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Soy muy mexicano, muy mexicano, en serio. Me llaman México, ¿sabías?, ¿te dije? Todo mundo sabe que soy de allá".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego dirá que los compañeros, a quienes antes calificó de mentirosos, por lo que no habla con ellos, le dicen "La Tumba", por silencioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo con las manos en la cara, aburrido, afirma que no espera la libertad, pero la imagina "blanca, aire".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces tararea "Volver, volver".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado su tiempo en prisión y la constante esperanza-decepción, devastado, a menudo se pregunta si él existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ya no soy", afirma y vuelve a tararear "Volver, volver", pero ahora, extrañamente, feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MEXICANOS CONDENADOS A MUERTE EN EU SIN RECURSOS LEGALES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Roberto Moreno Ramos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El 7 de febrero de 1992 asesinó y sepultó a su esposa Leticia y a sus hijos Abigaíl, de 7 años y Jonathan, de 3, bajo el piso del baño de su casa, en Progreso, a kilómetros de la frontera con Tamaulipas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hermana de Leticia fue quien reportó la desaparición el 25 de marzo, ya que Roberto, hoy de 53 años y nacido en Aguascalientes, le dijo primero que su familia estaba de viaje y luego que había muerto en un accidente automovilístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las autoridades registraron la casa hallaron sangre en la recámara y cerca del baño, para finalmente encontrar los cuerpos, todos con fracturas de cráneo, en una fosa de 3 metros cuadrados por 1 de profundidad que él mismo cavó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a los archivos judiciales, en ese momento Moreno Ramos empezó a llorar y aseguró que una noche llegó a su casa y encontró muerta a su familia, por lo que la sepultó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después aceptó que les ató las manos con cinta adhesiva y los golpeó hasta matarlos con un objeto contundente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días después de cometer el crimen, el mexicano se casó con otra mujer y la llevó a vivir a la casa donde estaba enterrada su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Humberto Leal García (t)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Regiomontano de nacimiento pero avecindado en San Antonio, Texas, secuestró, violó y asesinó a Adria Saveda, una joven de 16 años, el 21 de mayo de 1994.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de abusar de ella y enterrarle un trozo de madera en la vagina, le dejó caer un bloque de 17 kilos sobre la cabeza y arrojó su cuerpo desnudo a un canal, donde fue localizada por la policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando arrestaron al mecánico de oficio, hoy de 35 años, aún presentaba rasguños y heridas en la cara, intentos fallidos de su víctima por liberarse de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Ernesto Medellín (t)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando la policía de Texas se topó con los casos de violación y estrangulamiento de Jennifer Ertman, de 14 años, y de Elizabeth Peña, de 16, lo único que pudo concluir fue que ambos sucesos se encontraban entre los más salvajes que habían acontecido en ese estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las autoridades detuvieron como responsables a José Ernesto Medellín Rojas y cinco miembros más de su pandilla Black and White, a quienes más tarde condenaron a muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche del 24 de junio de 1993, la banda violó tumultuariamente a las jovencitas cerca del Jester Park, en Houston, donde las patearon hasta romperles los huesos y las estrangularon, primero con un cinto, y al reventarse utilizaron sus propias agujetas, para arrojarlas muertas entre matorrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;César Roberto Fierro Reyna &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ingresó a los 23 años a la prisión estadounidense, acusado de tráfico de drogas, y allí se le responsabilizó en 1979 del robo y asesinato del taxista Nicolás Castañón, cometido meses atrás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El testimonio de un presunto testigo, que la defensa de Fierro argumentó sufría problemas mentales, y una confesión obtenida aparentemente por coacción, lo llevaron a la sentencia de muerte el 26 de febrero de 1980.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, Fierro es considerado el decano del Death Row, con casi tres décadas alejado de la libertad y 17 aplazamientos de su ejecución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rubén Ramírez Cárdenas &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nacido en 1970, fue acusado de cometer en 1998, junto a su amigo Tony Castillo, el abuso sexual y crimen de su prima adolescente Mayra Azucena Laguna, en Edibunrg, Texas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo de Mayra fue encontrado hecho pedazos dentro de bolsas de plástico arrojadas a un canal de estiaje. Los familiares de la joven dicen que le arrancaron las uñas, una por una, y que la tortura duró mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramírez Cárdenas fue detenido y condenado a muerte el 29 de julio de 1998. La diabetes y un padecimiento renal lo han obligado a ingresar varias veces al hospital y hoy a andar en silla de ruedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elnorte.com"&gt;EL NORTE &lt;/a&gt;EN 2008.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-8430210491921958421?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8430210491921958421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/8430210491921958421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/07/181-una-vida-esperando-el-fin.html' title='181 / Una vida esperando el fin'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-mG1FwaqOdgA/ThZTXcaGA1I/AAAAAAAAARk/-BrCqprRf80/s72-c/reo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7985250111703740016</id><published>2011-06-24T12:42:00.000-07:00</published><updated>2011-06-24T12:47:26.145-07:00</updated><title type='text'>182</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=aKw5mbcE7VY&amp;feature=related"&gt;en muchas ocasiones los verbos se desplazan /  y uno anhela estar sentado frente al mar / desde el amanecer hasta el crepúsculo / pensando más en lo que podría venir / que en lo que se ha hecho // es imposible no pensar en él / aun herido, incluso muerto / uno quiere, ansía volver al mar // no sé qué sería yo sin él / y eso que pocas veces / lo he tenido a mi lado // el mar, cómo me lo explico / es principio y fin / el sitio / donde mamá quedó embelesada / donde mi madre se sumergió hasta morir / a donde mi padre quizá nunca fue / de donde yo jamás debí haber salido / a donde irán mis hijos / a recordarse / a sí mismos &lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7985250111703740016?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7985250111703740016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7985250111703740016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/06/182.html' title='182'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7404939195745329340</id><published>2011-06-20T20:42:00.000-07:00</published><updated>2011-06-20T20:46:44.847-07:00</updated><title type='text'>183 / Dylan 70</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-QvktXMasfMw/TgAT71euDXI/AAAAAAAAARc/jDcCqHzKSds/s1600/dylan.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 266px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-QvktXMasfMw/TgAT71euDXI/AAAAAAAAARc/jDcCqHzKSds/s320/dylan.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5620514253647514994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvo que escribir las canciones porque debía cantarlas y no se habían compuesto todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dice en "No Direction Home", el documental que Martin Scorsese le hizo a manera de regalo, porque tanto se ha dicho sobre Bob Dylan (Duluth, Minnesota, 24 de mayo de 1941) que debía salir él mismo a hablar de lo que le viniera en gana y sonara a verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De niño le daba vueltas a la radio buscando algo como lo que leía. Lo cuenta en "Crónicas Vol. 1", lo único relativamente cierto, porque "Tarántula" va por el rumbo de la ficción: "Seguía poniendo la radio, más por hábito inconsciente que por otra cosa. Tristemente, todo lo que oía no era más que un tazón de leche caliente con azúcar, sin un ápice del espíritu de la época, a lo doctor Jekyll y Mister Hyde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las ideologías callejeras de 'En el Camino', 'Aullido' y 'Gasolina', que empezaban a marcar un nuevo tipo de experiencia vital, no estaban allí, pero ¿cómo iban a estarlo? Los discos de 45 revoluciones por minuto no daban para tanto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, irradiado por los beatniks, Dylan no renunció al gremio para volverse literato y se dijo más cercano a Guthrie que a Kerouac, heredero literario de Charlie Parker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, si bien los viajes de Dean Moriarty influyeron al poeta para prolongar su imaginación por carreteras de América, alcantarillas y paisajes rurales y suburbanos, supo temprano que debía ser músico escuchando a otros, padres auténticos del folk.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, se nutrió de Verlaine, Rimbaud y del Dylan poeta, autor de "Deaths and Entrances", de quien toma el nombre: "En lugar de Robert Allen sería Robert Allyn. Pero poco tiempo después, inesperadamente, leí unos poemas de Dylan Thomas (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La primera vez que me preguntaron mi nombre en Saint Paul, Minneapolis, instintiva y automáticamente solté: 'Bob Dylan'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En "Crónicas" están las referencias iniciales que le dejaron el cerebro tiznado de hollín: Brando, James Dean, Milton Berle, Marilyn Monroe, Lucy, Earl Warren y Jruschov, Castro, Little Rock y Peyton Place, Tennessee Williams y Joe DiMaggio, J. Edgar Hoover y Westinghouse, los Nelson, los hoteles Holiday Inn y los Chevrolets, Mickey Spillane y Joe McCarthy, Levittown.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo necesario, pues, para andar por el mundo entre los años 50 y 60, época en la que se volvió lo que desde hace mucho tiempo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También evoca libros a su alcance: "El Libro de los Mártires", de Juan Foxe; "Los Doce Césares", discursos de Tácito y epístolas a Bruto, "El Estado Ideal de la Democracia", de Pericles; "El General Ateniense", de Tucídides; novelas de Balzac, Gogol, Maupassant, Hugo y Dickens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me apetecía devorar todos esos libros, pero para ello tendría que haber estado recluido en un asilo o algo parecido. Leí parte de 'El Sonido y la Furia'; no lo pillé del todo, pero Faulkner tenía fuerza (...) Leí sobre todo los de poesía. Byron y Shelley y Longfellow y Poe. Memoricé el poema de Poe, 'The Bells', y busqué un acompañamiento para él con la guitarra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repasaba pasajes en voz alta, degustando el sonido de las palabras: "Recuerdo el poema de protesta de Milton, 'De la Última Matanza del Piamonte', unos versos políticos acerca del asesinato de inocentes por obra del duque de Saboya, en Italia. Eran como letras de canciones folk, incluso más elegantes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual se apasionó por Pushkin, Tolstoi y Dostoievski, aunque fue de viejo cuando se interesó por autores, pues de chico le entusiasmaban las historias, no libros ni escritores, porque si algo concentra la vida de los hombres es la anécdota, un episodio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, reprodujo en sus canciones tramas de sus propios viajes, bares y ferrocarriles, el campo amplísimo donde las casuchas se hallan una aquí y otra lejos. Las granjas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sobre todo, de escuchar a la gente. Los de raza negra se preguntaban cómo ese blanco desfajado y de guitarra al hombro podía entender el hambre del oprimido, el dolor heredado, la incomprensión y crueldad de la que fueron objeto por siglos los padres de los padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esto, Dylan se determinó lejano a lo comercial y digerible. Así habla sobre sus primeros años: "... en mi repertorio no había canciones aptas para la radio comercial. Las letras sobre contrabandistas depravados, madres que ahogan a sus propios hijos, Cadillacs que consumen cuatro litros cada ocho kilómetros, inundaciones, incendios en sedes de sindicatos o las tinieblas y cadáveres en el fondo del río no eran para oyentes típicos. No había nada plácido en las canciones que yo interpretaba. No eran pegadizas ni melifluas. No transcurrían de principio a fin sin sobresaltos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atribuía a sus canciones, escritas con arrebato en cualquier sitio que lo pescara una gira o el alcohol y las drogas, una cuantía mayor a la de un mero pasatiempo, porque aunque reconoce que no sabía en qué momento de la historia se encontraba parado ni en qué consistía la realidad de todo aquello, aprendió que el tiempo era "un amanecer constante" y que él, que sabía algo de naciones y estados, intuía que siempre se repite la misma pauta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las canciones son como sueños que debes luchar por hacer realidad, escribió. Países ignotos que hay que penetrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Puedes escribir una canción donde sea, en el compartimento de un tren, en un barco, a caballo; el movimiento alimenta la inspiración. A veces, personas dotadas de un gran talento para componer canciones no componen ninguna porque no se mueven. Al componer aquellos temas no estaba moviéndome, al menos externamente. Aún así, me salieron como si lo estuviera haciendo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dylan tiene sobre todo un oído único para reproducir lo rural y callejero. Lo demuestra en "Maggie's Farm": "Nunca más voy a trabajar / en la granja de Maggie, / no, nunca más voy a trabajar / en la granja de Maggie; / bueno, me despierto por la mañana, / junto las manos y rezo para que llueva, / tengo la cabeza llena de ideas / que me están volviendo loco, / es una vergüenza el modo / en que me hace fregar el suelo; / no voy a trabajar / en la granja de Maggie nunca más".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo en "Subterranean Homesick Blues": "Ponte enfermo, ponte bien, / inclínate en un tintero, / toca timbres, es duro decir / si algo se va a vender, / prueba fuerte, guárdate, / vuelve, escribe Braille, / si te encierran, escápate, / si fracasas alístate en el ejército. / ¡Cuidado muchacho!, / vas a conseguir que te den! / Pero adictos, tramposos, eternos perdedores, / vagan cerca de los cines. / Chica cerca del torbellino / buscando un nuevo tonto, / no sigas a los líderes, / vigila los parquímetros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Judío, sus canciones contienen referencias bíblicas (sin perder el humor, qué duda cabe), lo que tomaría otra dimensión después de su época desenfrenada y el accidente en moto que casi le cuesta la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Highway 61 Revisited" es una: "Dios dijo a Abraham: 'Mátame un hijo'. / Abe dijo: 'Tío, debes estar de broma'. / Dios dijo: 'No'. Abe dice: '¿Qué?'. / Dios dijo: 'haz lo que quieras Abe, / pero sino la próxima vez que me veasmás te vale que salgas corriendo'. / Abe dijo: '¿Dónde quieres / que sea esa muerte?'. / Dios dijo: 'Fuera, en la Autopista 61'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo "The Times They Are A-Changin'", determinante en su etapa anti-guerra: "Vengan, reúnanse, / dondequiera que estén / y admitan que las aguas / han crecido a su alrededor / y acepten que pronto / estarán calados hasta los huesos. / Si creen que están a tiempo / de salvarse / será mejor que comiencen a nadar / o se hundirán como piedras / porque los tiempos están cambiando".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tono bíblico se observa sobre todo en "A Hard Rain's A-Gonna Fall", pieza central en su repertorio, que apunta a las amenazas que se cernían sobre el mundo en los años 60 (riesgos que todavía él ve, aunque más crítico sobre el papel de la juventud).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, el poeta Allen Ginsberg reveló que cuando escuchó por primera vez "A Hard Rain's..." se puso a llorar y le pareció que la estafeta histórica había pasado al fin de los poetas beat a las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dylan tomó su lugar en la Historia (¿es la Historia?) por ser anti-establishment. Los versos de "Masters of War" o "Blowin' in the Wind" son prueba de que la protesta más genuina puede incendiarse en unas cuantas palabras en respuesta a su tiempo, aun y cuando a él le incomoda la etiqueta de "escritor de actualidad", siendo que su música es vigente en cualquier momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va parte de "Blowin'...": "¿Cuántos caminos tiene que recorrer un hombre / antes de ser llamado hombre? / ¿Cuántos mares tiene que surcar / la paloma blanca / antes de poder descansar en la arena? / Sí, ¿y cuánto tiempo / tienen que volar las balas del cañón / antes de ser prohibidas para siempre? / La respuesta, amigo mío, / está soplando en el viento. / La respuesta está soplando en el viento".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poeta musical -no se le aprecia sin melodía-, es un sujeto de historias. Es "Tangled Up in Blue": "Ella trabajaba en un local 'topless' / y yo me paré allí a tomar una cerveza / sólo miré su perfil / a la luz del foco / y después cuando la gente se iba / yo iba a hacer lo propio. / Ella estaba de pie ahí detrás de mi asiento / me dijo: 'no sé cómo te llamas /¿acaso no te conozco?' / yo murmuré algo en voz muy baja / ella estudió los rasgos de mi cara, / debo admitir que me sentí algo incómodo / cuando se agachó para atar el cordón / de mi zapato / envuelto en tristeza".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crónicas que, sin embargo, no necesariamente retratan a Dylan. Sus canciones son casi siempre sobre el otro. Dylan es todos, es cierto. Poeta múltiple. Cualquiera podría comprobar su trabajo, no exento de señalamientos de plagio, al oír "Blonde on Blonde", del cual parte el cuento "Visions of Johanna": "El fantasma de la electricidad aúlla / en los huesos de su cara, / donde estas Visiones de Johanna / han tomado ahora mi lugar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier Ortiz, cibernauta español enamorado de la pluma de Dylan, publica en su blog que canciones como "Like A Rolling Stone" (clásico de clásicos), "Just Like a Woman" o "Don't Think Twice, It's All Right" son ricas en mala leche: "¿Han leído los sonetos amorosos de Shakespeare o los de Quevedo? Dylan sigue su rastro: genial y tramposo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traductor de sus canciones al castellano, Rodrigo Fresán ha señalado que, sabiéndose un grande (es el padre, ¿para qué negarlo?), Dylan opta por las más soberbias desmitificaciones de sí mismo, por lo que suele lanzar frases insólitas, como: "Yo no soy lo que importa. Lo que importa son las canciones. Yo soy apenas el cartero. Yo soy el que entrega las canciones".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cartero que, dicho sea de paso, jamás ganará el Nobel de Literatura porque, como ha quedado demostrado ya, los trascendentes nunca lo obtienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baste entender que, el 29 de febrero, el día que usualmente no existe en el calendario, Dylan aparecerá sin pandereta y con su armónica en el centro de la Arena Monterrey y le hará sentir a unos cuantos que los sucesos realmente sensacionales sí pueden acontecer en esta ciudad, aunque sea ocasionalmente, para comprobar que lo que importa, como él lo ha dicho, no es de dónde viene una canción, sino a dónde te lleva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Oh, oh", se podría citar, "You ain't goin' nowhere" mientras se espera. "¡Vamos a volar en el sillón!".  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elnorte.com"&gt;EL NORTE &lt;/a&gt;en el 2008.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-7404939195745329340?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7404939195745329340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/7404939195745329340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/06/183-dylan-70.html' title='183 / Dylan 70'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-QvktXMasfMw/TgAT71euDXI/AAAAAAAAARc/jDcCqHzKSds/s72-c/dylan.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-1193089426660040240</id><published>2011-05-20T20:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-21T08:55:00.037-07:00</updated><title type='text'>184 / Días de carbón</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6QFwWmxRpSM/Tdc4lspogFI/AAAAAAAAARA/EJEZc76IFUU/s1600/IMG_3622.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-6QFwWmxRpSM/Tdc4lspogFI/AAAAAAAAARA/EJEZc76IFUU/s320/IMG_3622.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609014081205338194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aún era temprano ese sábado en el que faltaban por sacar los últimos tres cuerpos de los 14 mineros sepultados en el Pozo 3, ubicado en Sabinas, Coahuila. El cuadro, distinto a los caóticos días de la tragedia en Pasta de Conchos (crónica que aún me debo, porque simplemente aún no ha concluido), me recordó sin embargo el color del siniestro de aquel fatal 2006: los mismos rostros de funcionarios manipuladores, la misma sombra en las caras de los huérfanos, las viudas y los padres sin hijos, el mismo miedo y cansancio que arrastraban desde las profundidades los mineros rescatistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un momento en que pensé que lo estaba viviendo todo de nuevo: por cinco años he contado la historia de la tragedia de Pasta de Conchos y, de hecho, acababa de estar en febrero en San Juan de Sabinas para el material por el quinto aniversario. Ir de nuevo a la Carbonífera para hablar de metano, deudos e irregularidades inmorales, me hacía recordar que este oficio tiene mucho de círculos: un día estás en un lado, al siguiente de nuevo ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días antes de pisar por primera vez el campamento en las que aguardaban los familiares de los mineros del Pozo 3 ya había ido a las funerarias, a los cementerios y a las casas de algunos de ellos. Me tocó estar en la despedida de Isaías Valero Pérez en el Panteón Santiago, en la orilla de Sabinas. El hombre llevaba 32 años de minero y tenía poco de laborar en el Pozo 3 de la empresa Beneficios Internacionales del Norte (Binsa) cuando el estallido acabó con su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre era el primero de cinco mineros que serían sepultados ese día en aquella zona repleta de siniestros bajo la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde hervía cuando el ataúd cerrado de Isaías era rodeado por sus padres, su viuda, sus cuatro hijos y el mismo número de nietos. Amigos de la familia y compañeros mineros contemplaban silenciosos la despedida, acompañada por los acordes del trío Hermanos Martínez, los mismos que muchas noches acompañaron a Isaías y a sus amigos, después de sus jornadas, en sabrosas veladas en el Bar Llamas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nos reuníamos seguido ahí. Comíamos guisos, cabritos, y luego cantábamos con el trío", recordabamelancólico y a lo lejos de la despedida, recargado en una camioneta, su hermano Pedro, minero como Isaías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos ya habían perdido a un hermano en otro pocito, sucursales de la explotación y la inseguridad laborales en la Región Carbonífera de Coahuila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo vamos a extrañar, cómo no. Yo lo voy a extrañar mucho...", musitaba el hombre, mientras jugaba con una de las flores que arrojaría a la última morada de su hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ritmo del acordeón, el bajo sexto y el contrabajo, y entre llantos ahogados, a Isaías se le dio el adiós con piezas como "Los sauces llorones", "Amor eterno" y "Aventé mi amor al río", su favorita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto, en el recóndito Panteón Municipal de Barroterán, a pocos kilómetros de la tragedia minera más grande en la región durante el siglo 20, en los 60, los seres queridos de Leobardo Sánchez Flores, de 37 años, no querían desprenderse del ataúd, el único de los cinco que fue abierto, pese al estado del muchacho que dejó tres hijos muy pequeños, uno de brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arreciaban los vientos entrecruzados mientras los familiares decían que qué se le iba a hacer; que "Lalo", como le decían, tuvo mala suerte. Así. Acostumbrados al luto perpetuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada parecía peor que aquel entierro doloroso, de no ser porque al lado de la fosa de Leobardo, cinco más esperaban los cuerpos de otros mineros que aún no ven la luz en aquel pozo siniestrado de Sabinas. La retroexcavadora, en maniobras casi inmorales dado que aún se encontraban ahí los familiares del trabajador fallecido, haría el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, en una de las casas encontré a María Alejandra Peña, sentada a las afueras de su vivienda con sus cinco hijas literalmente contemplándola en silencio. Es verdad que parecía buscar en el suelo la vida ordinaria que tenía hasta antes del amanecer del martes 3 de mayo, cuando el pozo en el que su esposo Mario Alberto Anguiano trabajaba explotó y los dejó sepultados a él y a 13 compañeros más, en tanto a un menor de edad, en ese momento de ganchero, ante la tremenda detonación quedó colgado de uno de los alambres del pozo y perdió un brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodeada de sus niñas, María contó que su esposo no tenía por qué estar trabajando en el Pozo 3. Entró ahí porque a ella le detectaron displasia en la matriz y debían incrementar los ingresos que obtenían en un sencillo puesto de tacos. Tampoco tenía que estar en el fondo del mineral, casi de 60 metros de hondo: se encontraba ahí porque al faltar dos días por acompañarla a sus citas médicas lo castigaron quitándole el puesto de malacatero por el de carbonero. Para no volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente ya la traían contra él, agregó, luego de que le insistiera al encargado del pozo, Elías Moreno, de que no contratara menores, fortaleciera al yacimiento, ventilara adecuadamente para evitar el infierno adentro. En vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, ese martes de la explosión fue el primer día para Víctor Hugo Silva Santos, vecino de un domicilio conocido en Barroterán. El hombre de 34 años dejó cuatro hijos luego de que por años se negara a volver a los pozos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esa mañana que se iba a ir me dijo: 'Tengo miedo, hace mucho que no bajo uno'", cuenta su viuda Norma García. "Yo le decía que no fuera, que como quiera nos alcanzaba, que pedíamos prestado, pero para él sus hijos eran lo más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Siempre fue muy riguroso con ellos y les insistía en que no dejaran de estudiar para que no terminaran como él: vivo pero bajo tierra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no tuvo opción. Esa mañana llegó al pozo 3 y, abnegado, ingresó en aquella trampa en la que le pagaban 50 pesos por tonelada de carbón con los rostros en la mente de los hijos de 16, 14, 10 y 7 años que no volverían a verle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas dos últimas familias cuyos padres perecieron como esclavos, viven en casas prestadas y tienen deudas, por lo que piden ayuda para tener un techo propio. En las mismas está el resto de los familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mortandad, sin embargo, no parece detenerse. En los últimos cinco años han ocurrido 20 siniestros en 19 minas de la Región Carbonífera, incluidas las tragedias de Pasta de Conchos y la del Pozo 3. Todos han arrojado 119 mineros oficialmente muertos por meras negligencias. Se estiman cerca de 350 huérfanos, sin contar el círculo de afectación: viudas, sobrinos, nietos, ahijados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo esta tragedia del Pozo 3 dejó 38 huérfanos. Treinta y ocho vidas a la deriva, hijos del carbón en los que, incluso, hay los que no conocerán a sus progenitores, como el que espera en su vientre María de Jesús Estrada luego de que su esposo Julio César Sifuentes no alcanzó a llegar a agosto, mes del alumbramiento, porque lo oscuro se apoderó de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para saber en qué consiste entrar en aquella oscuridad decidí conversar con los trabajadores de un pocito cercano al Pozo 3. Transparentes, el par de primos que se presentaron como responsables accedieron a que charlara con sus mineros, tomara fotografías e incluso ingresara al yacimiento, en este caso de 46 metros de profundidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dinámica es así: al principio de cada jornada, al menos dos carboneros suben a la orilla de un bote de fierro boca arriba, sin tapa, apenas sujetos a un cable de acero para llevar a cabo el descenso. Luego le dan la señal al malacatero -compañero que maneja el cable- para que, a la distancia, los haga descender mediante un rudimentario sistema eléctrico activado por una planta de luz. Les seguirán otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primera prueba para intentar el descenso fue, aferrado a la cadena, poner un pie en un extremo de la orilla del bote y enseguida el otro del lado contrario. Un mal paso provocaría que el bote se volcara y la persona encima de él resbalara hacia el fondo del mineral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por nada te sueltes de la cadena", me advirtió el minero en un tono que obligaba a no hacer más. En buena parte de los "pocitos" hay recovecos desde los que desciende el agua a toda velocidad, líquido que cae como la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El túnel vertical apenas tiene la amplitud del bote de fierro, en el que los mineros situados en el fondo del pozo arrojan una y cien veces viajes de carbón. Esto, que me parecía una novedad, los hacen miles de mineros todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada carretilla reúne 100 kilos de mineral y cada trabajador debe sacar entre tres y cinco toneladas diarias si quiere llevar algo de dinero a casa, pues cada tonelada es pagada ahí en 70 pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esto es una simple chin..." sonríe uno, cubierto de tizne, en shorts desgarrados y con botas, al describir su labor diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descenso se dio en un parpadeo. Abajo, en la calurosa penumbra, varios pasadizos se desplegaban en los alrededores. La distancia más extensa es de 100 metros. Me recibió, en ese momento bajo una copiosa lluvia y con el agua hasta los tobillos pese a la bomba que saca el líquido, un montón de hombres con pequeñísimos focos encendidos en sus cascos y que estaban desesperados por vaciar sus carretillas en el bote, esfuerzos que van registrados con gis en una pizarra. Tiempo es dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Vámonos, vámonos!", gritó uno, socarrón, el cual por poco arrollaba pies con su carretilla repleta de carbón recién extraído con pistolas de aire. Quizá el chispazo en una de ellas, combinado con la alta e indebida concentración de gas metano, fue lo que voló el pozo número 3, cuyo estruendo se escuchó hasta el poblado de Agujita, cercano a Sabinas. El peligro de gas es tan elevado en los pozos que no se pueden tomar fotografías ante la amenaza de una explosión por el flash.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos pozos hay que caminar agachado todo el tiempo, ya que la altura no es mayor a 1.20 metros, en tanto el ancho de los túneles equivale al de una carretilla. Todo calculado. Todo, a su vez, primitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Que se hagan las cheves", gritó uno, eufórico ante la visita, mientras otros rieron a carcajadas cuando uno que casi emerge de la oscuridad dio la bienvenida: "¿y a qué se debe el honor?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Aquí la chin... es dura, dejan sus vidas, es cierto, pero si le echan ganas sacan un buen dinero", presumió uno de los primos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Así como los ves de desma..., se cuidan hasta el último detalle, porque por no cuidarse es que se dan las tragedias. Claro, hay pozos donde los dueños no cuidan nada de nada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras permanecer alrededor de 20 minutos en los pasadizos, el ascenso fue igual de vertiginoso (no sin antes el bamboleo juguetón del bote por parte de los mineros para desquiciar al visitante). Un carbonero, sin embargo, ya acostumbrado, ha de bajar con la pistola de aire en una mano y con la otra sujetar el cable que lo ha de alejar y aproximar a la luz natural cada siete u ocho horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primos miraban complacidos la producción, ya que al yacimiento le quedan años: cada carbón extraído sirve para algo en particular: el más próximo a la superficie, para abono; el de más abajo, con mayor poder calórico, para la CFE y otras dependencias. Los paleros, en el exterior, se la pasaban a toda prisa separando la piedra del carbón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muchachos se veían joviales. Dijeron que el carbón es un buen negocio, aunque les inconforma que el Gobierno de Coahuila se haya inventado recientemente un impuesto de 80 pesos por tonelada extraída, cuyo itinerario se desconoce. Eso y la inspección constante de la Secretaría del Trabajo, más atenta a aplicar multas cuantiosas que a apoyar a la implementación de medidas de seguridad, los pone en una encrucijada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra infamia es trabajar para la delincuencia organizada. Según gente de la Carbonífera, basta recorrer Agujita, Cloete y Nueva Rosita para corroborar cómo los pozos son explotados uno al lado del otro por sujetos que conducen autos sin placas. A estas fuentes laborales corren los mineros, atraídos por el dinero y el desempleo a sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, uno de los yacimientos, ya abandonado sobre la Carretera 57, luce a un costado un altar a la santa muerte como emblema de lo que son y han sido estos lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opciones únicas, los pozos guardan esperanza, pero también tragedia. Y no, no tuve miedo durante el descenso. Sentí congoja y rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el campamento, ese sábado arrancó lento. Rueda de prensa con el mediático Javier Lozano e informes esporádicos de los responsables del rescate. A las familias, ubicadas bajo un toldo similar al de los reporteros, se les alargaba la mirada hacia la entrada al pozo, cubierto en ese momento para que no fueran captadas las maniobras con los cuerpos. La gente sabía que venía un nuevo cuerpo cuando las cadenas comenzaban a correr en lo alto de la estructura colocada sobre el yacimiento. "Ahí viene otro", decían. "A ver quién es ahora". Todos, arrancados del carbón, las piedras, lo quemado y la humedad por las manos de sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol empezó a caer a plomo. Los 40 grados fueron fácilmente rebasados y parecía que las labores de rescate se hacían más lentas. "No los vamos a dejar", repetían los rescatistas. "Ténganos fe, ya falta poco". Pero a cada salida de los rescatistas la esperanza crecía y, al término de los breves anuncios, la pena se volvía a apoderar de los deudos. "¡Que esto ya se acaba, por Dios!", gritó un familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Me gustaría estar en una balacera en Monterrey", dijo un camarógrafo, aburrido por la espera y el calor. Y es que las horas pasaban lentas, el viento ardiente quemaba las mejillas y los deudos decididamente ya no querían saber nada de reporteros. Querían volver a casa para velar a su muerto, bañar a los hijos. Dormir. Imaginar por un momento que todo era una pesadilla y no ver más aquellos montículos de carbón, aquel páramo solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las horas continuaban lentas. Los amigos de las familias de los tres mineros por rescatar comenzaron a retirarse, lo mismo algunos reporteros. El Pozo 3 empezó a dejar de ser noticia antes de que concluyera la recuperación de los cuerpos. Únicamente quedaban los deudos directos, la idea de la muerte sin muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, algunos de los reporteros que quedábamos nos llamó la atención un griterío de chiquillos bajo un huizache. Hasta ese momento caímos en la cuenta que aquellos niños se la habían pasado no solo ese día, sino todas las jornadas, en aquel rincón con mesitas en las que las Caifanas, grupo de terapeutas del DIF estatal, entretenían a los hijos de los mineros. Los pequeños cantaron, dibujaron, se carcajearon, aplaudieron. Corrieron plácidamente bajo la sombra del árbol en aquel desierto negruzco, donde lo mismo comían su lonche que corrían a abrazar a sus madres o a tomar siesta. Sus risas eran la vida en aquel lugar de tanta muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía cómo nombrar aquello. Me parecía un milagro en medio de la tragedia. Mi compañero fotógrafo Jesús López Bolaños se adelantó y empezó a tomarlos, pero más tarde volvió con unas fotos estremecedoramente bellas por el contraluz y la exquisitez en las siluetas. No hay palabras cuando los reporteros arrebatan belleza incluso de momentos fatales. Por eso las reproduzco ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día se incendió sobre el Ejido Sabinas. Arriba de los 40 grados, entre ventiscas de tierra, la espera para los deudos era insoportable. Lozano en su Twitter, red a la que es afecto, escribió sobre lo que sucedía abajo: "Traemos dos cuadrillas por turno de cuatro horas cada uno. En total, son 11 rescatistas al mismo tiempo en el interior. Calor infernal".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre mineros que, como Cristos, arrastraban pesados maderos hacia el pozo, Martín Madrigal, uno de los responsables del rescate, salió hacia el mediodía, lo que despertó de nuevo la expectación de los familiares. Nada: trabajaban a toda prisa, dijo, pero con muchas precauciones, por lo que intentaban apuntalar fuertemente para trabajar sobre los ocho metros de carbón y piedra que los separaban de los últimos mineros. Paciencia, pedía. Paciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi ocultos de sus hijos que corrían risueños a lo lejos, las familias soltaron un llanto quedo, hastiadas del calor, la espera, el dolor. Muchos intentaban saber qué sucedía abajo, en qué consistían las dificultades. Entonces, durante la tarde alguien recordó lo que dijo Lozano en la improvisada rueda de prensa matutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es que alguien le preguntó el viernes que para qué eran las cajas con cebollas que estuvieron metiendo ese día. El Secretario no supo qué decir, no sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo creo que preguntó, porque de minas no sabe nada, y le dijeron que era para lo obvio: disimular el olor de putrefacción que corre por aquel pozo del infierno".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí esparcir cal por todas partes. De ahí las fumigaciones constantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí también la alusión al infierno del que hablaba el Secretario enloquecido por los tweets en el día de la espera más larga. De aquel elemento patético al ya de por sí patético drama, así como del cuadro conmovedor de los pequeños inocentes, me vino en automático el título que le di a la crónica de ese día final: "Tarde de juegos y cebollas".&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-BPsBD65Sw8I/Tdc40WL3euI/AAAAAAAAARI/gGbdP74drFA/s1600/IMG_3614.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-BPsBD65Sw8I/Tdc40WL3euI/AAAAAAAAARI/gGbdP74drFA/s320/IMG_3614.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609014332872948450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Llegó la noche. Más bien la madrugada. Era la 1:30 horas del domingo cuando el cuerpo de Eleazar López González, el último de los 14 mineros fallecidos, al fin era arrebatado de las profundidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí venía en un recipiente el cuerpo del muchacho de Barroterán, de 28 años, por el que sus compañeros mineros lucharon denodadamente contra toneladas de piedra y carbón, luego de haber apuntalado aquel hoyo infernal. Por supuesto, nadie lo vio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de la medianoche del sábado, los cuerpos de Juan Alberto Sifuentes Ávila y Néstor Manuel Carmona Martínez, de 38 y 23 años, respectivamente, oriundos de Sabinas y padres en total de cinco hijos, fueron sacados de igual manera por los mineros héroes. Hubo, sin embargo, una confusión con los nombres. Los deudos estallaron devastados cuando les dijeron que no, que no era uno, sino el otro. Que mejor lo fueran a reconocer por ropa, tatuajes. Terrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su rueda de prensa final, tanto el Secretario del Trabajo como el Gobernador de Coahuila en ningún momento mencionaron los nombres ni de estos tres últimos ni del resto de los mineros fallecidos. Más atentos a promoverse políticamente y a atender a los reporteros salivosos, lo mismo que sus subalternos, fue el fiscal que lleva la averiguación previa del crimen laboral el que los vino enumerando, de manera correcta, hacia las 3:00 horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indignados ante lo que muchos consideramos como un disparate de insensibilidad e inmoralidad por parte de los funcionarios al no mencionar de manera ordenada aquellos nombres, en cuanto los obtuvimos por parte del fiscal y ya sin familiares en el campamento, abandonamos de inmediato aquel lugar siniestro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fui de la Carbonífera al día siguiente con el convencimiento de que más pronto que tarde volveré para contar una nueva tragedia. Las risas de aquellos hijos del carbón, sin embargo, me decían que no todo está perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no todo puede quedar sepultado a metros de aquella superficie oscura que lo es todo para aquellos hombres del carbón.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-BSmBBK_GHzk/Tdc5khi4s3I/AAAAAAAAARQ/u9VEwTFzcdk/s1600/IMG_3638.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-BSmBBK_GHzk/Tdc5khi4s3I/AAAAAAAAARQ/u9VEwTFzcdk/s320/IMG_3638.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609015160556008306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FOTOS: JESÚS LÓPEZ BOLAÑOS &lt;br /&gt;Cortesía: REFORMA&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/955962216338565141-1193089426660040240?l=alcierredeedicion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/1193089426660040240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/955962216338565141/posts/default/1193089426660040240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alcierredeedicion.blogspot.com/2011/05/184-dias-de-carbon.html' title='184 / Días de carbón'/><author><name>El Otro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02575578129077159783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-6QFwWmxRpSM/Tdc4lspogFI/AAAAAAAAARA/EJEZc76IFUU/s72-c/IMG_3622.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-955962216338565141.post-7774412803837772768</id><published>2011-05-02T07:26:00.000-07:00</published><updated>2011-05-02T07:33:12.048-07:00</updated><title type='text'>185 / La vida poética</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-3p49ija9GYU/Tb6_bQtZtpI/AAAAAAAAAQ4/DjeaIVdKp60/s1600/gonzalo-rojas%2B%25281%2529.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-3p49ija9GYU/Tb6_bQtZtpI/AAAAAAAAAQ4/DjeaIVdKp60/s320/gonzalo-rojas%2B%25281%2529.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5602125461558245010" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el 2000 y traía bajo el brazo Diálogo con Ovidio, publicado en Aldus. Gonzalo Rojas dijo entonces que el poeta escribe de lo que no sabe y que él mismo relataba desde su propia circunstancia a fin de hacer de la poesía un regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si escribo desde una mesa y me sumerjo en el modo imaginativo, son otros niveles. Ya no es la experiencia inmediata, sino el nivel de abstracción: estoy pensando, claro, pero también hay un grado de reflexión, de lucidez crítica". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T.S. Eliot escribía desde este nivel, igual Valéry, apuntó en aquel año durante una entrevista en un hotel de la Ciudad. Sin embargo, Rojas, de estatura baja, casi calvo, de labios gruesos y voz profunda, aclaró que a él le gustaba más desde un nivel que implicara hasta la invisibilidad, el enigma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Uno escribe de lo que no sabe y no hablo en nombre de ningún pensamiento mágico o religioso, sino de este pensamiento secreto y oscuro que puede venir desde los subconscientes más profundos", dijo y al sentarse a una mesa se quitó su boina característica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Te estoy dando una respuesta muy totalizante, pero quiero que así veas las cosas", aclaró bondadoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido en 1917, Gonzalo rondaba entonces los 83 años y se le preguntó si a esa altura aún escuchaba el relámpago de la iniciación poética, esto en alusión al principio de su idilio con la palabra. Tanto se entusiasmó el poeta del puerto de Lebu que evocó la anécdota original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Aquella vez yo tenía menos de seis años y había una tronadera encima de mi casita pobre de vidrio y palos que había hecho mi padre, y huérfanos de él, mi madre nos acompañaba. Mientras los ocho hijos correteábamos y jugábamos en unas como galerías, entre vidrios y la lluvia, uno de mis hermanitos, que llegó a ser médico y murió recientemente hizo espacio y miró como al tiempo. Dijo: 're-lám-pa-go'. Y yo, que con mi cabecita de niño escuchaba, en mi orejita quedó esa palabra muy adentro del pensamiento: 're-lám-pa-go'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta palabra vale más que todo este cuento de la vida. Repetía esta palabra mientras sentía el cueterío y lo veía en el cielo, encendiéndose y apagándose. Así se me dio, en la vibración, la fugacidad y el portento de la vida. Luego vino la poesía".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;— Que luego aparecería en Del Relámpago.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ahora, esto no tiene que ver exclusivamente con mi cabeza de animal limitado. Esto es tan viejo como el mundo. Si lees a los poetas orientales, lo que dijeron los babilonios, siempre están hablando del instante. Gaston Bachelard, a quien tuve el gusto de conocer e invitar a Chile, dijo un día: 'instante detente, eres tan bello'. Claro, porque el instante no tuvo instante, el instante es cualquiera, soy yo. Por esto me considero un poeta más fisiológico que metafísico. El instante es como el orgasmo, una preciosidad; como la expansión de la vida, única y diversa, es también fugaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sin embargo, respecto a tu pregunta, debo ser sincero: no. No lo he vuelto a escuchar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de 10 años después de aquella charla y tras sufrir hace dos meses un infarto cerebral, el pasado 25 de abril el poeta fue velado en el Museo Nacional de Bellas Artes de su querido Chile, con su emblemática boina sobre el féretro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;*&lt;br /&gt;LIBÉRRIMAMENTE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Siete años después de aquel encuentro del 2000, en otra charla en Monterrey, el poeta siguió hablando en torno a orígenes. Dijo entonces que nadie sabe qué es de manera exacta la imaginación: ni los psicólogos ni los psiquiatras ni los "campeones de las cuerdas científicas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sin embargo, a los poetas nos funciona el juego imaginativo como a los niños, a los locos. ¡Puedo demostrarlo desde mi propio ejercicio, desde las primeras edades mías hasta los plazos inmediatos!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta, que ya había ganado todos los premios: Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, Nacional de Chile y Cervantes, respiraba con dificultad, lo que no hacía mella en su imaginación, argumentaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es la misma molienda", sonrió. "Sé que no estoy en la niñez ni en la mocedad ni en la reniñez del todo, pero me funciona el juego imaginativo con la misma vivacidad y casi el mismo aceitamiento de los viejos días".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;— ¿Por qué dice que la imaginación es propia de poetas, niños y locos?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Porque, ¿cómo se diría?, la imaginación es la negación de la sequedad, esa sequedad que tiene que ver con la corrección, el decoro, los buenos modales. El chico que apuesta a ver el mundo lo hace desinhibidamente, y los padres y la escuela se encargan de tijeretear el pensamiento germinal, que es vivaz, dinámico, temerario".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;— Usted ha dicho que somos poetas hasta los cinco años.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo en eso, quizá hasta los siete. Ahí está prácticamente todo cuando estamos en pleno juego de ser, de ver el mundo libre, libérrimamente, aunque sea a tropezones, como cuando yo era tartamudo. L
